Bruselas plantea triplicar los centros de datos y acelerar la producción de chips con su plan de soberanía tecnológica

La coyuntura global ha forzado un cambio de estrategia dentro de la Unión Europea, cuyos esfuerzos se enfocan en eliminar dependencias excesivas y mejorar su autonomía tecnológica a lo largo de toda la cadena de suministro. Por eso la Comisión Europea ha presentado este miércoles un paquete llamado a reforzar la soberanía tecnológica comunitaria. Una hoja de ruta que se apoya en reforzar la industria de semiconductores, la tecnología en la nube y la inteligencia artificial, así como a digitalizar su sistema energético. Un plan que propone triplicar los centros de datos, acelerar la producción de chips, crear gigafábricas y que los datos públicos sensibles queden en suelo comunitario.
La estrategia parte de un paquete de varias propuestas legislativas para que la UE refuerce su autonomía tecnológica y elimine dependencias de terceros países que, si bien antes eran socios fiables, ahora se encuentran en una relación menos estable. Fuentes de la Comisión Europea resaltan la capacidad del bloque comunitario de producir microchips o tecnología de inteligencia artificial equiparable a otras grandes potencias como Estados Unidos.
El desarrollo tecnológico y de capital humano se encuentra al mismo nivel que el norteamericano, aclaran las mismas fuentes, que resaltan la proliferación de start ups y scale ups en el continente en los últimos doce meses. Una coyuntura que pone sobre la mesa la existencia de un ecosistema fuerte y fértil.
El Ejecutivo comunitario lanza un plan para impulsar la tecnología en la nube y el desarrollo de la inteligencia artificial que, en un plazo de siete años, pretende triplicar las instalaciones de centros de datos en el continente. Multiplicar la capacidad de centros de datos requerirá 200.000 millones de inversión hasta 2035. La propuesta tiene como objetivo mejorar la investigación e innovación en estos campos, estableciendo centros de datos que sean sostenibles e innovadores que permitan avanzar en las transiciones verde y digital.
Bruselas pretende que los datos de las instituciones públicas, datos que considera sensibles, se queden en suelo comunitario, por eso establecerá un marco para evaluar la soberanía en lo que respecta a la nube y a la inteligencia artificial. Además, pretende alentar un enfoque coordinado entre Estados miembro en la adopción de inteligencia artificial a través de centros para la aceleración de esta tecnología.
La Comisión Europea ha indicado que el mercado de la nube y la inteligencia artificial de la UE están creciendo rápidamente. Un mercado que ha escalado de 70.000 millones de euros en 2022 a una cifra prevista de 200.000 millones de euros para 2028. Estas tecnologías impulsan la productividad, aunque la UE no aprovecha aún plenamente su potencial.
Por otro lado, el paquete incluye una segunda parte de la ley de Chips, que refuerza la capacidad de producción de semiconductores en suelo europeo. Tras la crisis de microchips que azotó a la industria europea del automóvil con la pandemia, Bruselas trató de hacer frente a sus vulnerabilidades con una primera ley de chips para evitar riesgos en su cadena de suministro.
Con esta segunda parte de la ley de Chips, Bruselas acelerará la concesión de permisos y las colaboraciones entre socios para la producción de semiconductores. La idea es acercar a los fabricantes y clientes, para construir un ecosistema que pueda hacer frente a las demandas industriales eliminando dependencias excesivas de terceros países, en un intento por evitar casos como la parálisis de la distribución comercial que experimento la firma neerlandesa Nexperia. La propuesta pretende apoyar la inversión y los proyectos estratégicos, al tiempo que aborda las vulnerabilidades que podrían poner en riesgo el suministro.
Bruselas considera, además, urgente la digitalización de su sector energético en un momento en el que la crisis de precios de la energía derivado del conflicto en Oriente Medio pone presión sobre los hogares y la industria. La hoja de ruta para la digitalización del sector energético pretende integrar las demandas de la infraestructura digital y dotar de mayor eficiencia al sistema eléctrico.
La Comisión Europea plantea facilitar la cooperación entre el sector energético y el digital en la distribución de electricidad con fuentes de producción limpia. Además, el desarrollo de inteligencia artificial mejorará la infraestructura eléctrica de la UE a través, en parte, del desarrollo de contadores inteligentes para que los consumidores puedan evaluar mejor su consumo energético y reducir su factura de la luz.
Por último, el paquete presentado este miércoles incluye el impulso a una estrategia open source como prioridad en sectores como la nube, inteligencia artificial, ciberseguridad y semiconductores. Se implementará también en las administraciones públicas a través de una guía práctica para crear soluciones y estándares a nivel europeo.
El paquete pasará ahora a ser negociado con los Estados miembro y el Parlamento Europeo para su adopción. En julio, Bruselas lanzará una convocatoria para la creación de gigafábricas de inteligencia artificial y lanzará una consulta pública para movilizar capital a nivel europeo que financien las ambiciones de la soberanía tecnológica.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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