La crisis de los chips ya golpea a la ‘reina’ de los videojuegos para PC, que dispara casi un 50% el precio de sus consolas

Mientras las tres grandes compañías de videojuegos (Sony, Nintendo y Microsoft) habían anunciado subidas en los precios de sus consolas ante el ‘apocalipsis de la RAM’, un pequeño reducto sobrevivía hasta ahora a la crisis: Steam, la ‘reina’ de los juegos para ordenador, no había tocado el coste de su consola portátil, la Steam Deck. Pero eso era hasta ahora. La compañía, que domina el mercado del PC, acaba de anunciar subidas de casi el 50% en el precio de sus sistemas, que ya se acercan a los 1.000 euros.
Así, los precios de la Steam Deck subirán de 619 a 919 euros para la versión de 1 TB de almacenamiento, y de 539 a 779 euros para la de 512 GB. Las subidas se producirán en toda Norteamérica y Europa, en proporciones similares. Su versión de consola de sobremesa, la Steam Machine, sigue en el aire, y el temor es que su precio supere los 1.000 euros cuando se anuncie, especialmente tras este movimiento.
Los motivos, según aduce la firma, son los que ya se conocen de sobra. El principal es el aumento desbocado de los precios de los chips de memoria. Las grandes firmas de IA han arrasado con todas las reservas, el sector no da abasto para suministrar todos los chips necesarios y no hay expectativas de que la oferta suba en al menos un año. El resultado ha sido una competición por ver quién paga más para hacerse con las pocas cantidades aún disponibles, lo que ha golpeado a consolas, ordenadores, móviles y aparatos de todo tipo, cuyos costes se han disparado.
Si bien los accionistas de firmas de memoria como Micron y SK Hynix están celebrando el aumento exorbitante de sus beneficios en bolsa, todos los demás lo están pagando con creces. Nintendo ya se vio obligada a principios de este mes a subir el precio de su consola Switch 2, algo que nunca había ocurrido antes.
A eso se suman los problemas en las cadenas de suministro provocados por la guerra entre EEUU e Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, cuya reapertura sigue sin una fecha clara. La subida del transporte, por el alza de los combustibles, ha terminado de hacer el resto.
La pregunta ahora es si esta situación se revertirá a corto plazo o si la demanda insaciable de la IA va a obligar al sector de la electrónica de consumo a replantearse todo su modelo. Sobre la mesa está la posibilidad de teléfonos o juegos mucho más caros de lo que los consumidores estaban acostumbrados, y quizá con menos versiones y menor cantidad. Sony ya advirtió en sus resultados de que fabricaría «las PS5 que se puedan a precios razonables«, y la posible PS6 se ha retrasado. La gran pregunta ahora es si pronto llegará el momento en que Samsung o Apple se vean forzadas a subir de forma notable el precio de sus móviles y qué efectos podría tener ese día.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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