La estrategia de Filosa da la vuelta a Stellantis: las ventas crecen un 12% y se recuperan en Europa y Norteamérica

El giro de 180 grados que dio Stellantis el año pasado comienza a pagar diviendos. El consorcio, que agrupa a 15 marcas, ha registrado un crecimiento del 12% en sus ventas globales durante el primer trimestre, hasta alcanzar 1,4 millones de vehículos entregados. Este avance a doble dígito se sustenta, principalmente, en el dinamismo de sus dos grandes mercados: Norteamérica y Europa.
En Norteamérica —Estados Unidos, Canadá y México—, las entregas aumentaron un 17%, lo que equivale a 54.000 unidades adicionales, hasta situarse en torno a 379.000 vehículos, según los datos publicados este miércoles por la compañía. Stellantis atribuye este impulso al buen comportamiento de modelos como la Ram 1500 HEMI V8, el Jeep Grand Wagoneer y el nuevo Jeep Cherokee, que explican en su conjunto más del 100% del crecimiento interanual y han compensado la caída de otros modelos de la marca como el Jeep Compass, producido en su planta mexicana de Toluca.
En Europa, las ventas crecieron un 12%, impulsadas por marcas como Fiat, Opel y Citroën, que han capitalizado el lanzamiento de la nueva plataforma Smart Car, con un incremento del 85% interanual. A este avance también contribuye la joint venture con el fabricante chino Leapmotor, cuyas entregas han pasado de 2.000 a 27.000 unidades en un año, impulsadas especialmente por el modelo Leapmotor T03.
El grupo, nacido en 2021 tras la fusión de PSA Group y Fiat Chrysler Automobiles, logra así dejar atrás el bache registrado el pasado ejercicio. En el mismo periodo de 2025, las entregas globales se contrajeron un 9%, lastradas por una menor producción en Norteamérica y por la transición hacia la electrificación de su gama. A ello se sumó la incertidumbre estratégica tras la salida, en diciembre de 2024, de su anterior consejero delegado, Carlos Tavares.
A pocos meses de su nombramiento en junio del año pasado, el nuevo CEO, Antonio Filosa, inició una profunda reordenación de la cúpula directiva y revisó la hoja de ruta heredada. En línea con otros fabricantes, el grupo ha retrasado sus objetivos de electrificación para el final de la década, contemplados en el plan Dare Forward 2030, y ha cancelado varios proyectos de vehículos eléctricos, una decisión que supuso un impacto de 22.000 millones de euros en las cuentas del ejercicio anterior.
No obstante, la recuperación de versiones de modelos icónicos —como el Fiat 500 con motorización de combustión—, junto con la renovación de su gama, comienza a reflejarse en los resultados de 2026, con crecimientos significativos en sus principales mercados internacionales.
La otra cara de la moneda: Volkswagen
Por su parte, Volkswagen Group, el mayor fabricante de vehículos de Europa, registró un retroceso del 4% interanual en sus entregas durante el primer trimestre, hasta los 2,05 millones de unidades. Este descenso responde, en gran medida, a la debilidad en dos de sus mercados clave: Norteamérica y China.
El gigante alemán continúa perdiendo terreno en el mercado chino, presionado por el auge de los fabricantes locales y una intensa guerra de precios. Este contexto ha relegado al grupo al tercer puesto en volumen de ventas en el país asiático, por detrás de Geely y BYD. En concreto, Volkswagen AG entregó 549.000 vehículos en China entre enero y marzo, lo que supone una caída del 15% respecto al mismo periodo del año anterior.
El grupo, que integra marcas como Seat, Audi, Škoda, Cupra o Porsche, también se vio afectado por la desaceleración del mercado estadounidense. En Norteamérica, sus ventas descendieron un 13%, hasta las 206.000 unidades.
En contraste, Volkswagen Group logró avances en otras regiones, con incrementos del 4% en Europa Occidental, del 8% en Europa Central y Oriental y del 7% en América del Sur. Con el objetivo de revertir la tendencia global, el grupo prevé reforzar su oferta con el lanzamiento este año de cuatro nuevos modelos eléctricos asequibles, que se fabricarán en sus plantas españolas de Navarra y la de Seat en Martorell (Cataluña). Con esta apuesta industrial, la compañía aspira a comerse la mitad del mercado europeo y acelerar su posicionamiento en el segmento de la movilidad eléctrica.
La guerra en Irán afecta las ventas de los grupos
El conflicto en Irán, extendido al conjunto de Oriente Próximo, también ha comenzado a dejar huella en la evolución comercial de los grandes fabricantes europeos. En el caso de Stellantis, pese a registrar un crecimiento del 11% en África y Oriente Medio —impulsado por mercados como Turquía y Argelia—, la compañía reconoce que sus ventas se han reducido a la mitad en los países del Golfo (Arabia Saudí, Catar, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Omán).
La exposición del grupo a esta región es especialmente relevante dentro del sector europeo. En el último ejercicio, Stellantis envió a estos mercados 453.000 vehículos, un 7% más que el año anterior, lo que representa cerca del 8% de su volumen global. Por su parte, Volkswagen Group señaló que, aunque la escalada bélica ha provocado interrupciones en los mercados directamente afectados, el impacto agregado sobre sus entregas globales ha sido, por ahora, limitado.
No obstante, el grupo alemán sí ha registrado un retroceso del 5% en sus ventas en Oriente Medio y África durante el primer trimestre de 2026, hasta situarse en 93.000 unidades. En esta región, Volkswagen Group comercializa, además de su marca principal, enseñas como Audi y Porsche, y ha optado, por el momento, por aplazar la entrada de Cupra en Arabia Saudí ante la incertidumbre geopolítica.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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