La fábrica de obleas solares de Sunwafe en Asturias da otro paso más: asegura terreno, nombra nuevo CEO y se alía con Tresca

Sunwafe ha dado nuevos pasos para levantar en Asturias la que aspira a ser la primera planta europea de fabricación a gran escala de lingotes y obleas de silicio, un proyecto con el que busca cubrir uno de los eslabones más débiles de la cadena de valor fotovoltaica en Europa. La compañía ha obtenido ya la aprobación regional para un emplazamiento de 30 hectáreas y ha reforzado su estructura de ejecución con el nombramiento de Michael Pinto como consejero delegado y con la incorporación de la firma española Tresca para dirigir la ingeniería y el desarrollo integral de la futura factoría.
El proyecto, impulsado por InnoEnergy, prevé una capacidad de 20 gigavatios (GW) y se plantea como una apuesta industrial de escala para reducir la fuerte dependencia europea de Asia en la producción de obleas de silicio, un segmento en el que actualmente se concentra más del 90% de la fabricación mundial. La instalación asturiana tiene como horizonte el arranque de operaciones comerciales a comienzos de 2029, aunque la decisión final de inversión no está prevista hasta febrero de 2027 y el inicio de la construcción se sitúa también en ese ejercicio.
La compañía ha reforzado ahora la fase preparatoria con varios hitos encadenados. Por un lado, la autorización del suelo por parte de las autoridades asturianas despeja uno de los primeros trámites para el despliegue industrial. Por otro, la alianza con Tresca permitirá abordar la dirección integral del proyecto y la ingeniería básica y de detalle de la planta. A ello se suma la incorporación como primer ejecutivo de Michael Pinto, un directivo con más de 25 años de experiencia internacional y trayectoria en grupos como General Electric (GE), Dow y varias compañías de tecnologías limpias.
«Sin duda, este es un momento decisivo para Europa y para la transición energética mundial. Como europeos, debemos preguntarnos qué significa realmente la seguridad energética y qué papel queremos que desempeñe la energía limpia en nuestro futuro común. Mediante la elaboración cuidadosa de acuerdos beneficiosos para todas las partes con socios estratégicos seleccionados de Asia, Sunwafe se compromete a construir una planta de fabricación avanzada y competitiva a nivel mundial que logre relocalizar con éxito la producción de obleas como capacidad industrial clave en Europa», señaló Pinto.
La relevancia estratégica del proyecto se ha visto además respaldada por el apoyo público. En 2025, Sunwafe recibió una subvención no reembolsable de 200 millones de euros del Gobierno español, canalizada a través del programa RENOVAL para cadenas de valor de energías renovables dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y con respaldo de los fondos Next Generation EU. Esa ayuda refuerza el carácter industrial de una iniciativa que España y Europa consideran clave para reconstruir capacidades en tecnologías limpias.
La ambición de la compañía es alcanzar en 2030 una producción anual de 2.500 millones de obleas, equivalentes a 20 gigavatios (GW) de capacidad implícita. Según la empresa, ese volumen cubriría hasta el 50% de la demanda anual prevista de obleas en Europa en esa fecha, e incluso equivaldría al 60% del objetivo anual de despliegue solar fijado por la Ley de Industria Cero Emisiones. A pleno rendimiento, el proyecto podría generar hasta 2.600 puestos de trabajo.
El movimiento encaja con la estrategia de InnoEnergy de promover nuevos campeones industriales en segmentos donde Europa presenta una dependencia exterior especialmente acusada. «Sunwafe aborda uno de los eslabones perdidos más críticos de la cadena de valor fotovoltaica europea. Los proyectos industriales de esta envergadura solo tienen éxito cuando se adopta un enfoque sistémico, reuniendo desde el principio a los socios industriales, financieros y tecnológicos adecuados», afirmó Sébastien Clerc, consejero delegado de InnoEnergy.
Más allá del volumen, Sunwafe quiere posicionarse como proveedor europeo de obleas de silicio para células solares con criterios de trazabilidad, bajo carbono y producción a escala industrial. En un momento en el que Bruselas intenta reforzar su autonomía estratégica en renovables sin renunciar a la competitividad, el proyecto asturiano aparece como uno de los desarrollos industriales más ambiciosos ligados a la cadena fotovoltaica en el sur de Europa.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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