Los buenos resultados en Wall Street no frenan la caída en bolsa por el pesimismo inversor en la IA

Más de la mitad del S&P 500 ya presentó sus resultados correspondientes al último trimestre del ejercicio pasado. Los ingresos y beneficios han superado las expectativas del mercado con creces hasta la fecha. Esto ha desatado la euforia en Wall Street en ocasiones anteriores. Sin embargo, el pesimismo inversor de esta semana tiene mayor impacto en la toma de decisiones y eso se traduce en el cierre de posiciones. La presión vendedora por el temor a que la inteligencia artificial (IA) esté sobrevalorada, o que su gasto en capital haya llegado demasiado lejos, frena cualquier impulso alcista dentro de la bolsa estadounidense. Así, desde que arrancó esta temporada de presentaciones, el S&P 500 retrocede un 1,4%.
El pasado 13 de enero presentaron sus resultados compañías como JP Morgan, Wells Fargo o Delta Airlines. Fue el pistoletazo de salida de la campaña de los resultados comprendidos entre septiembre y diciembre del 2025. Con 268 compañías del S&P 500 con sus cuentas actualizadas a cierre del ejercicio pasado (más del 50%), los ingresos se han situado un 8% por encima de lo previsto por el consenso de mercado que recoge Bloomberg. Del lado del beneficio, la sorpresa positiva supera el 14% con 214 compañías con mejores resultados de los esperados, 11 en la línea y con 43 que han decepcionado.
El mercado esperaba un beneficio por acción de 70,4 dólares en el gran índice de referencia de Wall Street en el cuarto trimestre del año antes de que la banca de inversión estadounidense arrancase la temporada. Esto ya supondría un crecimiento interanual superior al 8%. De mantener esta racha, el beneficio por acción sería un 13,4% superior a lo esperado.
No obstante, el S&P 500 no saca partido de este crecimiento de beneficios que da sustento a que la bolsa de Wall Street siga en zona de máximos históricos y, por tanto, con valoraciones exigentes en base a su beneficio neto presente y el proyectado para el conjunto del 2026. Uber cerró el 2025 con un beneficio neto similar al del ejercicio anterior. La compañía no cumplió con lo esperado por el consenso de analistas y eso se tradujo en una caída superior al 5%. Esta, que sería la reacción lógica del mercado al incumplimiento de previsiones, es la anomalía en las últimas semanas.
Si bien hay compañías que sí que recibieron el espaldarazo de los inversores tras batir las expectativas del mercado, hay más compañías en el lado contrario de la tabla. La farmacéutica Eli & Lilly subió un 10% en la jornada inmediatamente posterior a presentar un beneficio por acción un 12% superior al previsto por el consenso de mercado que recoge Bloomberg (aunque cayó con fuerza este jueves). La prospectora petrolera Halliburton avanzó un 4,1% al superar las expectativas del mercado. Y la teleco AT&T sumó casi un 5% después de obtener un resultado un 12,3% superior al previsto. Wells Fargo, JP Morgan o Walt Disney son el ejemplo de compañías cotizadas que no sacaron rédito al mercado de sus buenos resultados.
Del mismo modo, hay una concentración sectorial de las empresas que batieron las previsiones del mercado pero que contaron con una reacción negativa por parte de los inversores. Y este sector es el tecnológico: el motor que ha impulsado las alzas en bolsa durante los últimos años. Advanced Micro Device (AMD) es el ejemplo más reciente y notorio. Su beneficio por acción se situó en los 1,53 dólares por acción en el cuarto trimestre del ejercicio pasado. Esto es casi un 16% por encima de la expectativa y, sin embargo, se desplomó un 17% en la jornada de este miércoles (tras presentar resultados).
Intel soportó un castigo similar por parte de los inversores. Alphabet y Apple tampoco obtuvieron la mejor de las réplicas a su mejora de ingresos y beneficios. Microsoft, que comunicó un beneficio por acción un 13% superior al esperado, se desplomó un 10% en una única sesión.
El impacto de la IA en la bolsa
El motivo principal a esta reacción del mercado es la misma que empuja al S&P 500 a la baja en las últimas sesiones: la inteligencia artificial. Por un lado, los inversores esperaban más avances, más beneficios y mejores resultados de la IA, como si la mera mejora de los resultados no fuera suficiente para contentar al mercado (aun cuando se están batiendo las expectativas).
Por otra parte, el mercado teme que la irrupción de la IA destruya el negocio de grandes compañías enfocadas en el software más tradicional o cuya transición al uso de herramientas de inteligencia artificial vaya por detrás de la tendencia. «La IA tendrá sin duda un impacto profundo en nuestro tejido económico con el tiempo, pero vincular esas predicciones con la situación actual es débil desde el punto de vista causal, especialmente cuando los despidos masivos aún no han comenzado realmente en los centros de llamadas supuestamente ‘en proceso de transformación’ desde hace tres años», ilustra Jacques-Aurélien Marcireau, co-director de renta variable en Edmond de Rothschild AM.
Además, persiste el recelo de que la IA no aporte a futuro el beneficio que se espera en la actualidad y que esto derive en el estallido de una nueva burbuja bursátil o del mercado de deuda. «Los recientes resultados de las grandes tecnológicas siguen reflejando un gasto ingente en IA, a pesar del entorno volátil y de la elevada dispersión», comentaron desde BlackRock.
Con todo, la mayor parte de firmas de inversión y análisis siguen considerando que es el momento de estar sobreponderados en renta variable, aunque aboguen por la cautela y la diversificación. «Los índices bursátiles siguen en tono positivo, pese a las constantes noticias geopolíticas que sobrevuelan los parqués, además de las reacciones mixtas de los inversores a los resultados trimestrales de las grandes compañías cotizadas, que se están conociendo estos días», comentaron desde Vanguard. «El sólido y continuo crecimiento de las ganancias debería atraer de nuevo a los inversores al sector tecnológico mientras que la rotación continua hacia sectores previamente desatendidos refleja un contexto económico saludable que sigue siendo favorable para las acciones en general», comentó la estratega y analista de Bloomberg, Skylar Montgomery.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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