El mundo de NANA no va de finales perfectos, va de momentos que te marcan. De personas que llegan para cambiarte, de decisiones que duelen bonito y de aprender quién eres mientras amas, fallas y sigues adelante.
Dime tu nombre y deja que la historia te lleve a Tokio, a un departamento compartido, a conversaciones nocturnas y a una versión de ti que podría haber existido ahí.





