Magda Carlas, medica y nutricionista, sobre las patatas fritas de bolsa: «Tienen alguna cosa buena»

Crujientes, doradas y una delicia. Seguro que para muchas personas en España estos tres adjetivos son perfectos para definir a las patatas fritas, un alimento universal que gusta a todas las generaciones. Es un acompañamiento que no falta en ningún restaurante, bar o en casa porque queda bien con carnes o pescados. Su versatilidad ha hecho que estén presenten en todas las partes del mundo. Y no solo eso, sino que su versión en bolsa tampoco se queda atrás.
Las patatas fritas de bolsa son un snack que no falta en ninguna reunión social o excursión. Lo cierto es que a día de hoy existen todo tipo de versiones y variedades: de las más clásicas a otras algo más innovadoras que están especiadas. Eso sí, como bien se sabe, no se trata de uno de los alimentos más saludables a pesar de ser una tentación para picar entre horas.
La médica y nutricionista Magda Carlas ha querido dar su opinión sobre las patatas fritas de bolsa en un capítulo del podcast ‘Respuestas que alimentan’ de RAC1. «Mira que tienen mala fama. Mira que son energéticas, que tienen sal y que es un producto ultraprocesado, pero nos encanta. ¿Por qué? Porque son crujientes, pesan poco y tienen un gusto salado que nos gusta y crea una cierta adicción. Son el aperitivo más consumido del mundo. También tienen alguna cosa buena«, ha afirmado.
La opinión de Magda Carlas sobre las patatas fritas de bolsa
“Los alimentos con textura crujiente, no solo las patatas fritas, producen un placer muy elevado en el cerebro, y por eso gustan tanto. Pero a nadie se le escapa que se trata de un alimento muy energético. De hecho, el 30 % es aceite. Además, tienen muy poca agua y, en general, mucho sodio”, ha advertido Carlas.
La nutricionista ha asegurado que «unos 100 gramos de patatas fritas superan las 550 calorías, mientras que las patatas fritas light tienen un 30 % menos de energía”. Y por este motivo, ha querido dejar claro cuáles son las mejores a la hora de consumir: “Es mejor no pasar de los 25 o 30 gramos de patatas y las mejores son las que no están aromatizadas y se fríen en aceite de oliva, aunque casi nunca se utiliza exclusivamente aceite de oliva”
Para que las patatas fritas sean mucho más saludables, lo ideal es prepararlas en casa. De esta manera, nos ahorramos algunos de los aditivos que se agregan. “Solo hay que cortar las patatas muy finas y freírlas en aceite. Y si las queréis más ligeras, podéis hacerlas al horno», ha dicho Carlas. Incluso, para los más atrevidos, con ellas se pueden utilizar para preparar tortillas.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es
En la sección: 20MINUTOS.ES – Gastronomía
También te puede interesar




