Ir al contenido
Humor y Curiosidades

Descubren en Ohio un enigmático depósito de herramientas de sílex sin usar oculto durante 2.000 años

📅 🕐 hace 2 min🔗 Fuente: TenemosNoticias.com🕑 6 min de lectura
Descubren en Ohio un enigmático depósito de herramientas de sílex sin usar oculto durante 2.000 años
Compartir:

El 9 de enero de 2021, Joshua Fetter paseaba a orillas de un estanque en Sugarcreek, Ohio, cuando divisó algo inusual asomando entre la tierra removida.Era un bifaz de piedra, perfectamente tallado. En cuestión de minutos y sin tener que excavar más que unos centímetros, Fetter recuperó nueve herramientas similares. Las máquinas habían levantado el terreno recientemente para construir un campo de golf, por lo que aquel hallazgo fortuito se convirtió en una carrera contrarreloj: la maquinaria podría destruir las evidencias arqueológicas antes del amanecer.

El conjunto de piezas está formado por 11 bifaces lanceolados de sílex de una factura técnica excepcional. Un reciente estudio, publicado en 2026 en el Journal of Archaeological Science: Reports por un equipo internacional liderado por Metin I. Eren de la Kent State University de Cambridge, reconoce el carácter enigmático del hallazgo: los bifaces nunca se utilizaron, sino que se transportaron y se enterraron en aquel paraje hace más de dos mil años. ¿Quién los depositó allí? ¿Con qué propósito? ¿Se trata de una ofrenda ritual o de un almacén estratégico.

En 2021, se descubrió un conjunto de once bifaces en Sugarcreek, Ohio. Las piezas nunca se utilizaron, sino que se transportaron y se enterraron en aquel paraje.

Los 11 bifaces recuperados
Los 11 bifaces recuperados. Fuente: Eren et al. 2026

Un tesoro recuperado gracias a las excavadoras

El conjunto se encontró en el condado de Tuscarawas, en el sureste de Ohio, a unos 900 metros al oeste del arroyo South Fork Sugar Creek. El lugar se sitúa en la meseta apalache, una región de valles amplios y tierras altas disectadas. Antes de la colonización europea, estaban dominadas por bosques mixtos de robles y arces. Las fotografías aéreas de 1975 muestran que el punto en el que se hallaron las piezas bordeaba un curso de agua intermitente que desaguaba hacia el este. Es posible que, en su día, fuese un humedal o un pantano.

Apenas un día después del descubrimiento, el equipo de la Universidad Kent State inició una excavación de salvamento en un área de un metro cuadrado. Recuperaron dos bifaces adicionales (los números 10 y 11), que estaban enterrados cinco centímetros por debajo de los primeros. Siguiendo en profundidad, hallaron fragmentos de madera carbonizada.

Esas muestras, enviadas al laboratorio Beta Analytic para obtener la datación por radiocarbono, proporcionaron fechas de entre mediados del siglo XII y mediados del XIII d. C. Sin embargo, los investigadores advierten que la relación entre esas dataciones y los bifaces es incierta, ya que las máquinas habían removido el terreno, lo que pudo desplazar el material orgánico vertical u horizontalmente.

Los investigadores advierten que la datación de los bifaces es incierta, ya que las máquinas habían removido el terreno, lo que pudo desplazar el material orgánico vertical u horizontalmente.

Lugar donde se hallaron las herramientas líticas.
Lugar donde se hallaron las herramientas líticas. Fuente: Eren et al. 2026

Once bifaces y una firma de piedra

Los once bifaces son lanceolados, con bordes laterales convexos y una morfología predominantemente planoconvexa. Todos muestran huellas de presión fina en los bordes, lo que les confiere una rectitud casi milimétrica. La mayoría conserva la superficie natural de la piedra en la base. Su longitud oscila entre los 74 y los 106 milímetros, mientras que su peso varía entre 25 y 42 gramos.

La caracterización geoquímica mediante fluorescencia de rayos X portátil (pXRF) apuntó a la roca Upper Mercer como materia prima. Este tipo de sílex aflora a 43,2 kilómetros en línea recta del lugar del hallazgo, en dirección sur. Eso implica que alguien talló estas piezas, quizás en el propio afloramiento, y las transportó hasta Sugarcreek. El análisis de microdesgaste confirmó la hipótesis: los bifaces muestran marcas microscópicas compatibles con el transporte entre superficies abrasivas, pero no con su uso como herramientas. Ninguno se empleó como proyectil, cuchillo o raspador.

Los once bifaces son lanceolados, con bordes laterales convexos y una morfología predominantemente planoconvexa.

Sílex Upper Mercer
Sílex Upper Mercer. Fuente: James St. John/Wikimedia

La morfometría como método para datar los bifaces

Para determinar la adscripción cultural del conjunto, el equipo recurrió a la morfometría geométrica, una técnica que traduce la forma de los objetos en coordenadas estadísticas comparables. Analizaron 322 bifaces procedentes de cinco períodos distintos: Clovis (Pleistoceno tardío), Arcaico, Woodland Temprano, Woodland Medio Terminal y Woodland Tardío.

Los resultados apuntan a que los bifaces del conjunto Joshua no se distinguen estadísticamente de los pertenecientes al Paleoindio Temprano ni al Woodland Temprano. Sin embargo, ninguno de los once ejemplares presenta acanaladuras, un rasgo diagnóstico de las puntas Clovis. Esa ausencia llevó a los responsables del estudio a hipotetizar que el conjunto pertenece a la cultura Adena, que floreció en Ohio entre aproximadamente el año 500 a.C. y el 100 d.C. Los bifaces Adena documentados presentan los mismos rasgos: contorno foliar, anchura máxima cerca del punto medio, base redondeada y cicatrices de lascado paralelas que originan una cresta medial. Los ejemplares del conjunto Joshua cumplen todos estos criterios.

los responsables del estudio a hipotetizar que el conjunto pertenece a la cultura Adena, que floreció en Ohio entre aproximadamente el año 500 a.C. y el 100 d.C.

Bifaz
Bifaz 1. Fuente: Eren et al. 2026

Una función que sigue sin respuesta

Dada su longitud media,en torno a los 84 milímetros, los bifaces podrían ser puntas de lanza o dardo de atlatl, hojas de cuchillo o preformas destinadas a ser retocadas en puntas con escotaduras. La ausencia total de huellas de uso impide descartar cualquiera de estas opciones.

Tampoco está resuelta la cuestión de la función del conjunto. Los depósitos de bifaces en Norteamérica pueden responder a lógicas muy distintas: almacenaje utilitario para una expedición futura, ofrendas funerarias o rituales, o marcadores territoriales. El lugar elegido, junto a un antiguo humedal y en una posición estratégica del paisaje, sugiere que no gruto del azar.

Los investigadores concluyen que el depósito de Joshua pertenece muy probablemente al período Woodland Temprano; los bifaces se fabricaron en sílex Upper Mercer y se trasladaron al menos 43 kilómetros. El hallazgo evidencia, además, un fenómeno recurrente en la arqueología lítica: la convergencia tecnológica. Culturas separadas por milenios pueden producir herramientas morfológicamente indistinguibles, lo que obliga a combinar análisis cuantitativos rigurosos con datos contextuales antes de emitir cualquier diagnóstico cultural.

Referencias

  • Eren, M. I., Bebber, M. R., Christy, R., Fetter, J., Boulanger, M. T., Johnson, C. R., Buchanan, B., Miller, G. L., Mullen, D., Parfitt, A. y Redmond, B. G. 2026. «The Joshua Cache: salvage, description, and analysis of a possible Early Woodland (Adena) biface cache from Sugarcreek, Ohio, USA». Journal of Archaeological Science: Reports, 72, 105771. DOI: https://doi.org/10.1016/j.jasrep.2026.105771

Fuente de TenemosNoticias.com: muyinteresante.okdiario.com

En la sección: Muy Interesante

🔂 ¿Te gustó la noticia? Compártela:
Compartir:
🔗 Fuente original: TenemosNoticias.com ·

También te puede interesar

¡Copiado al portapapeles!

Mi resumen de noticias

WhatsApp