El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró a sus asesores que respaldaría el asesinato del nuevo líder supremo de Irán, Seyed Mojtabá Jameneí, el segundo hijo del ayatolá Alí Jameneí, muerto en el primer día de bombardeos de Washington y Tel Aviv contra Teherán, si no cesa en sus exigencias, según funcionarios estadounidenses citados por The Wall Street Journal.