Santa Marta rompe récord de temperaturas y el calor extremo obliga a declarar calamidad pública: se encienden alertas por salud, agua e incendios
📅 🕐 hace 2 min🔗 Fuente: eltiempo.com🕑 6 min de lectura
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Santa Marta vive bajo una sensación permanente de sofoco. Caminar al mediodía por las calles del Centro Histórico, esperar un bus bajo el sol o trabajar al aire libre se ha convertido en una prueba de resistencia física para miles de personas.
Los termómetros han registrado temperaturas de hasta 37,2 grados centígrados, una cifra histórica para la ciudad. Sin embargo, la sensación térmica ha superado en varios momentos los 45 grados debido a la combinación de humedad, radiación solar y ausencia de lluvias.
La situación alcanzó tal nivel de preocupación que la Alcaldía de Santa Marta declaró oficialmente la calamidad pública por variabilidad climática y consolidación del fenómeno de El Niño, una medida excepcional que permitirá activar recursos y acciones urgentes para enfrentar los efectos de la emergencia.
La decisión fue adoptada por el Consejo Distrital de Gestión del Riesgo de Desastres tras analizar informes técnicos y científicos que advierten sobre un escenario climático complejo para los próximos meses.
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El agua vuelve a encender las alarmas
Los termómetros han registrado temperaturas de hasta 37,2 grados centígrados. Foto:Bomberos de Santa Marta
El principal temor de las autoridades está en la Sierra Nevada de Santa Marta.
Los estudios presentados durante la sesión extraordinaria del Consejo Distrital muestran que el déficit de lluvias podría reducir significativamente los caudales de los ríos que abastecen a la ciudad, una situación especialmente sensible en un territorio que históricamente ha enfrentado problemas de suministro de agua potable.
Darío Linero, jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo y Cambio Climático de Santa Marta, explicó que la declaratoria busca anticiparse a un escenario que podría comprometer el abastecimiento para miles de familias.
“Esta decisión nos permite articular esfuerzos con organismos de socorro y empresas de servicios para actuar de manera inmediata frente a los efectos de esta variabilidad climática”, señaló el funcionario.
Los informes técnicos también advierten sobre el incremento del estrés hídrico en cultivos y plantaciones rurales, una situación que podría afectar la producción agrícola y generar pérdidas económicas en distintas zonas del Distrito.
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Riesgo para la salud pública
Playas de Santa Marta Foto:Archivo particular
El calor extremo también empieza a preocupar a los especialistas en salud.
Médicos consultados por EL TIEMPO advierten que la exposición prolongada a temperaturas elevadas puede provocar deshidratación severa, golpes de calor, agotamiento físico y complicaciones cardiovasculares, especialmente en adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.
El médico internista Carlos Martínez explica que cuando la sensación térmica supera los 40 grados el cuerpo comienza a tener dificultades para regular su temperatura.
“Las personas pueden presentar mareos, dolor de cabeza, aumento de la frecuencia cardíaca, desmayos y, en casos extremos, fallas multiorgánicas asociadas a golpes de calor. La hidratación permanente es fundamental”, explica.
Las autoridades sanitarias han recomendado evitar actividades físicas intensas entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, utilizar ropa ligera y aumentar el consumo de agua durante la jornada.
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La ciudad consume más bebidas que nunca
Las playas de El Rodadero son de las más visitadas. Foto:Redes sociales
Mientras las altas temperaturas generan preocupación entre las autoridades, algunos sectores comerciales viven una realidad distinta.
Las ventas de bebidas frías, jugos naturales, limonadas, agua embotellada, helados y productos refrescantes se han disparado durante las últimas semanas.
En el sector de El Rodadero, vendedores aseguran que los clientes buscan constantemente opciones para combatir el calor.
“Estamos vendiendo casi el doble de limonadas y jugos que en meses anteriores. Hay gente que llega varias veces al día buscando algo frío porque el calor está insoportable”, cuenta Luis Hernández, comerciante del sector.
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En kioscos, cafeterías y restaurantes del Centro Histórico también se ha registrado un incremento en la demanda de bebidas hidratantes, especialmente por parte de turistas nacionales y extranjeros que recorren la ciudad bajo temperaturas extremas.
Empresarios del sector turístico aseguran que los visitantes siguen llegando, pero muchos han modificado sus horarios de recorridos para evitar la exposición al sol durante las horas más críticas del día.
El peligro de los incendios forestales
Otra de las preocupaciones está relacionada con los incendios de cobertura vegetal.
Las condiciones de sequedad, sumadas a las altas temperaturas y a los fuertes vientos que caracterizan esta época del año, incrementan significativamente el riesgo de emergencias en zonas rurales y sectores cercanos a la Sierra Nevada.
Los organismos de socorro mantienen monitoreo permanente en varios puntos del Distrito debido a que una chispa o una quema mal controlada podría generar incendios de rápida propagación.
La reducción de humedad en los suelos también amenaza ecosistemas estratégicos y fuentes hídricas que abastecen a comunidades rurales.
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Un fenómeno que podría prolongarse
Los análisis presentados por el Ideam indican que Santa Marta continuará enfrentando temperaturas superiores a los promedios históricos y una reducción importante en las precipitaciones durante los próximos meses.
La combinación del fenómeno de El Niño, la temporada de ciclones y otros factores atmosféricos ha generado comportamientos climáticos atípicos que mantienen en alerta a las autoridades.
Por ahora, la recomendación es hidratarse constantemente, reducir la exposición directa al sol, proteger especialmente a niños y adultos mayores y hacer un uso responsable del agua.
En una ciudad acostumbrada al calor, los samarios saben convivir con las altas temperaturas. Sin embargo, los registros actuales están llevando esa resistencia al límite y obligando a las autoridades a prepararse para un escenario que podría convertirse en una emergencia sanitaria, ambiental y social si las condiciones continúan agravándose.