El ultraderechista Javier Milei sufrió un duro revés político. A la espera en Estados Unidos de un gesto piadoso de Donald Trump para la economía argentina después de haber impuesto un gravamen general del 10% a sus exportaciones, Milei recibió de Buenos Aires una noticia temida e inevitable. El Senado rechazó por una contundente mayoría las designaciones por decreto del Ejecutivo de dos nuevos integrantes del Tribunal Supremo. El anarco capitalista había promovido al juez federal Ariel Lijo y al catedrático conservador Manuel García-Mansilla como integrantes de la máxima instancia judicial. El esfuerzo del Gobierno no alcanzó para evitar una derrota que tiene lugar en momentos económicos difíciles que obligaron al mandatario a viajar de urgencia a territorio norteamericano para agilizar un préstamo del Fondo Monetario Internacional (FMI) que permita sostener el «ajuste más grande de la historia».
La llamada Oficina del Presidente habló en su nombre sobre el desaire parlamentario, repudió la decisión de los senadores y atribuyó su decisión a «motivos meramente políticos» y no en la «idoneidad de los candidatos». García Mansilla está relacionado con el Opus Dei y Lijo es un magistrado cuya probidad ha sido seriamente cuestionada por el Colegio de Abogados de Buenos Aires.
Milei ha gobernado casi 16 meses con el apoyo de la «casta política«. Ante cada adversidad recuerda su condición maligna. La noche del jueves fue propicia para la reincidencia. Los legisladores, se señaló, «optaron por priorizar la preocupación por sus causas judiciales y las de sus dirigentes, en detrimento del funcionamiento de uno de los tres poderes de la República». El Congreso se ha convertido «en una máquina de impedir» y «no actúa en favor del pueblo». Milei, dice el comunicado, continuará «trabajando incansablemente para garantizar la independencia judicial». La fantasía de cerrar el Parlamento, más de una vez comunicada por los sectores más duros de La Libertad Avanza en situaciones de adversidad en el recinto, volvió a cobrar brío en la noche del jueves.
Hecho ínedito
«Crónica de una muerte anunciada«, dijo el portal ´Infobae`, al comentar lo sucedido. «El cachetazo fue rotundo«, señaló ´La Política Online`. Es la primera vez, desde 1983, cuando se retomó la senda institucional, que el Senado rechaza a un candidato propuesto por el Poder Ejecutivo para un cargo judicial. Con esta votación, el Supremo se mantiene con solo tres integrantes desde pasado diciembre. Lo llamativo del pronunciamiento de los senadores es que logró reunir a la oposición peronista y la derecha tradicional, enemistada por estos días con Milei por cuestiones que hacen al control de la legislatura capitalina a partir de los comicios de mayo.
Según el diario ´La Nación`, ambos candidatos «pagaron caro la obstinación del Gobierno, que se negó a buscar los consensos que exige la Constitución». García Mansilla llegó a decir que nunca aceptaría ser designado por decreto, pero cuando Milei lo nombró no se demoró en prestar juramento. «Como Pedro, negó tres veces que iba a ser juez en comisión», dijo el senador radical (centroderecha), Martín Lousteau, con una alusión bíblica. «Garcia-Mansilla está usurpando el cargo, no es legítimo», dijo su colega peronista, José Mayans. «Si nosotros aceptamos esto, durante cuatro años van a nombrar a los que se le canten en el Supremo». Para Mayans, el presidente «cometió una canallada» o «es un ignorante».
García-Mansilla avisó que no piensa dimitir. «Desde el 27 de febrero de 2025 estoy ejerciendo en la Corte Suprema de Justicia de la Nación y gozo de las garantías establecidas en la Constitución». Se propone a su vez hacer una presentación formal frente a los otros tres integrantes del máximo Tribunal para consultar en qué estatus queda su investidura.
El juez federal de La Plata Alejo Ramos Padilla dictó una orden cautelar para impedirle que intervenga en las causas en trámite en el Supremo. Ramos Padilla tiene en sus manos una causa en la que se discute la constitucionalidad del decreto que firmó Milei el 25 de febrero para designarlo.
La derrota en el Senado mostró hasta qué punto llega por estos días el enfrentamiento entre el anarco capitalista y su vicepresidenta, Victoria Villarruel. El principal asesor de Milei, Santiago Caputo, un joven con enorme poder político y control de las estructuras de inteligencia y el fisco, intentó suspender la sesión a través de una maniobra que fue impedida por la propia Villarruel, quien no se habla desde hace meses con el extertuliano televisivo.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.elperiodico.com
Publicado el: 2025-04-03 21:47:00
En la sección: El Periódico – internacional