Putin intensifica el control de internet en Rusia y pone sobre la mesa la prohibición de WhatsApp y Telegram | elperiodico.com

“A diferencia de algunos países, a nosotros nunca se nos ha ocurrido limitar las capacidades de información de Internet”, presumía el presidente ruso, Vladímir Putin, al responder preguntas durante el Foro de Davos en 2009. Hoy, aquellas palabras no son más que un espejismo. Los usuarios rusos no pueden acceder a plataformas como Facebook, Instagram o Twitter, ni a ciertas funciones de TikTok, mientras que YouTube sobrevive pese a un bloqueo ‘de facto’ impuesto por el Kremlin.
Moscú ha intensificado sus esfuerzos por aislar digitalmente al país, especialmente desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022, según un reciente informe de Human Rights Watch (HRW). En el último mes, la Cámara Alta rusa ha aprobado una nueva ley que refuerza la censura sobre contenidos considerados “extremistas” y sobre el uso de VPN (redes privadas virtuales), empleadas por los usuarios para eludir el bloqueo de sitios web.
“Durante años, las autoridades rusas han expandido meticulosamente sus herramientas legales y tecnológicas para convertir la sección rusa de internet en un espacio estrictamente controlado y aislado”, señala Anastasiia Kruope, investigadora adjunta de HRW en el informe. Los siguientes servicios amenazados son WhatsApp y Telegram, hasta ahora relativamente al margen de la censura por su estatus de aplicaciones de mensajería más que de redes sociales.
Embate contra Whatsapp y Telegram
El discurso en contra de Whatsapp y Telegram ha ido ‘in crescendo’ en los últimos meses. El legislador ruso Antón Nemkin llegó a calificar la aplicación propiedad de Meta como “una violación legal de la seguridad nacional”, mientras que Antón Gorelkin, vicepresidente del Comité de Tecnología de la Información en la Duma, advirtió que “es hora de que WhatsApp se prepare para abandonar el mercado ruso”.
Gorelkin también arremetió contra Telegram, el servicio creado por los hermanos rusos Dúrov , ahora con sede en Dubái, acusándolo de ser “una entidad que perturba al Estado”. Para reforzar su discurso crítico con las aplicaciones extranjeras, el Ministerio del Interior ruso informó este domingo de que ambos servicios son líderes en cuanto a la comisión de delitos, según sus datos, frente a las plataformas rusas.
Precisamente, una de las últimas medidas del Kremlin ha sido la de impulsar su propia aplicación de mensajería, MAX, siguiendo la estela china de WeChat. La aplicación china permite enviar mensajes y subir publicaciones, además de pagar facturas de servicios públicos, reservar billetes de tren, realizar pagos de bienes y servicios o gestionar trámites gubernamentales. La aplicación, aprobada por el Estado, será instalada obligatoriamente en todos los teléfonos vendidos en Rusia a partir de septiembre.
Las últimas leyes contra la libertad en internet
La ley contra los contenidos “extremistas” es la última de las medidas aprobadas por el parlamento ruso para coartar la libertad de expresión e información. En ella se contemplan multas por buscar material prohibido que se incluye en una lista del Ministerio de Justicia con más de 5.000 entradas. El registro contempla folletos, panfletos, libros, periódicos, películas, videoclips, obras de arte visual y canciones que hacen referencia a temas como el fascismo o el nacismo, pero también a discursos críticos con el gobierno , como los vídeos del fallecido opositor Alekséi Navalni y de su grupo anticorrupción.
La nueva legislación ha causado indignación generalizada entre la población. Muchos usuarios rusos se dotan de VPNs para eludir las restricciones de sitios web en Rusia. Sin embargo, Moscú también está intensificando el bloqueo de estas herramientas, pese a no ser explícitamente ilegales. A finales del año pasado, las autoridades ya habían bloqueado casi 200 servicios de VPN, según HRW.
De hecho, una nueva ley firmada por Putin este jueves prohíbe la publicidad de VPN y dificulta aún más su acceso, ya que muchos servicios previos están bloqueados. Se trata de un esfuerzo más del Kremlin para empujar a los usuarios hacia alternativas nacionales y aislar aún más a la ciudadanía del resto del mundo digital.
Suscríbete para seguir leyendo
Fuente de TenemosNoticias.com: www.elperiodico.com
En la sección: El Periódico – internacional
También te puede interesar




