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«Mi papá sigue viviendo en la misma casa

📅 🕐 28 Jun 2025🔗 Fuente: puntodecorte.net🕑 4 min de lectura
Desencadenados Cabezas
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Rodna Cabezas, hija de Rodrigo Cabezas, alzó su voz en Desencadenados, programa de Punto de Corte conducido por Nicmer Evans. Con el alma en vilo, denunció la desaparición forzada de su padre, exministro, profesor y defensor de la democracia, desde hace 14 días en Maracaibo. Todo empezó con un corte de luz en su casa, una trampa para atraerlo a Corpolec, donde lo detuvieron sin explicaciones. “No sabemos dónde está, si tiene sus medicamentos o cómo está”, confesó Rodna, con angustia. La familia ha tocado puertas en tribunales, fiscalías y sedes policiales, pero nadie responde. Este caso, junto al de Merlis Oropeza, condenada a 10 años por un comentario en WhatsApp, destapa la represión brutal en Venezuela. La libertad de expresión y los derechos humanos están en peligro. Rodna exige justicia, y su grito resuena: ¡libertad para Rodrigo!

Desaparición forzada: un silencio que duele

La desaparición de Rodrigo Cabezas hiere profundamente a su familia. Rodna explicó que el corte de luz fue una maniobra. “Mi papá no era titular de la cuenta, pero lo obligaron a ir a Corpolec”, narró. En el trayecto, lo detuvieron. ¿Dónde? Es un misterio. Han pasado 14 días, más de 300 horas, sin noticias. La familia logró que aceptaran un habeas corpus tras cinco días de lucha, pero no hay avances. “Es una violación clara de sus derechos humanos”, afirmó Rodna con firmeza. Rodrigo no ha sido presentado ante un tribunal, un derecho básico negado. La incertidumbre agobia. Su esposa, hijos y nietos lo buscan sin descanso, pero el silencio oficial es abrumador. Este caso refleja un patrón: el gobierno usa la represión para acallar voces disidentes. La solidaridad de gremios y amigos crece, pero la libertad de Rodrigo sigue secuestrada.

Represión: un sistema que asfixia libertades

La represión en Venezuela no da respiro. El caso de Rodrigo no está solo. Merlis Oropeza, joven de Maturín, recibió 10 años de cárcel por criticar una bolsa del CLAP en WhatsApp. “Es una factura política para sembrar terror”, denunció Nicmer Evans. La condena, sin pruebas sólidas, muestra cómo se castiga la libertad de expresión. Otros, como Biagio Pilieri, llevan 300 días aislados sin visitas, y Eduardo Torres, de Provea, sufre torturas en El Helicoide. Andreina Baduel denunció acoso policial en su casa, un “cerco” para intimidar. Estas historias dibujan un país donde disentir es delito. Rodna insistió: “Apoyar a otro candidato no es un crimen”. Sin embargo, el gobierno silencia a quienes, como Rodrigo, defienden la democracia. La ONU y ONG como Provea claman, pero la justicia sigue ausente. ¿Hasta cuándo soportará Venezuela este abuso?

Rodrigo Cabezas: un hombre de principios

Rodrigo Cabezas es más que un nombre en una denuncia. Es un padre cariñoso, un abuelo que lleva a sus nietos al colegio, un profesor con 43 años en la Universidad del Zulia y un poeta que inspira a sus alumnos. Rodna lo describió con orgullo: “Es honesto, generoso y esperanzador”. Exministro bajo Chávez, salió sin un céntimo, con el mismo carro y casa de siempre. Su apoyo a candidatos opositores como Edmundo González Urrutia lo convirtió en blanco. “No es un delincuente”, afirmó Rodna. Su detención, ligada a su postura democrática, es injusta. La familia mantiene la fe, anhelando su libertad. El legado de Rodrigo como docente y humanista impulsa su lucha. Su ausencia deja un vacío: su poesía, su risa, su guía. El apoyo de académicos, deportistas y amigos refleja su impacto. Pero el silencio del gobierno es una herida abierta.

Un clamor por justicia y libertad

La lucha por Rodrigo y otros es una batalla por el alma de Venezuela. Rodna suplicó al presidente Maduro: “Usted conoce a mi papá. No es terrorista. Garantice sus derechos y libérenlo”. La familia promete seguir buscando, respaldada por una ola de solidaridad. Casos como los de Merlis y Pilieri revelan un sistema que castiga el disenso con crueldad. Los reportes de Provea sobre comunidades indígenas y minería ilegal muestran una crisis más amplia: el abandono y la violencia erosionan derechos a diario. La reciente reunión en la UCV por los presos políticos mostró unidad en el dolor. “La libertad no es un privilegio; es un derecho”, dijo Carol Figueredo, esposa de un detenido. La esperanza de Rodna refleja este clamor. Desencadenados mantiene sus puertas abiertas para novedades sobre Rodrigo, soñando con un programa con él libre.

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Fuente de TenemosNoticias.com: puntodecorte.net

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