¿Qué mensaje envía nueva detención de Juan Pablo Guanipa? Analistas responden

Doce horas fuera de la cárcel estuvo, el domingo 8 de febrero, el dirigente político Juan Pablo Guanipa. Según el Ministerio Público, el exdiputado “violó” las condiciones bajo las cuales salió de prisión. Según el ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, quiso “embochinchar el país”.
Tras denunciar su “secuestro” y desaparición forzada, Ramón Guanipa, hijo del dirigente, preguntó al interinato de Delcy Rodríguez cuál era el miedo de tener un liderazgo en la calle que, pese a estar más de ocho meses preso, seguía levantando la esperanza de la gente. Esto por las expresiones de apoyo que recibió su padre al salir de la cárcel y encabezar una caravana para exigir la libertad de quienes aún permanecen encerrados solo por pensar distinto.
Para analistas consultados por Efecto Cocuyo, el gobierno encargado envía un mensaje con la nueva detención, en tiempo récord, de Juan Pablo Guanipa: la represión no ha cesado, a pesar de la supervisión de Estados Unidos sobre el gobierno encargado.
“La correa sigue estando allí”
“A través de la nueva detención se manda un mensaje ¿Cuál es? Que la represión no ha cesado, que las excarcelaciones son condicionales. La correa sigue estando allí, es más larga, pero no la sueltan y no dudarán en arrestar a quienes les represente un problema”, es la primera lectura del analista político Benigno Alarcón.
Guanipa celebró su salida y fue celebrado, pero no quedó allí. Junto al líder comunitario y exconcejal, Jesús Armas, lideró una caravana desde El Helicoide hasta la zona 7 de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Boleita, a pocas horas de haber puesto un pie en la calle, para exigir la liberación de los presos políticos que aún permanecen tras las rejas.
«Hoy estamos saliendo en libertad. Mucho de qué hablar acerca del presente y del futuro de Venezuela. Siempre con la verdad por delante«, dijo Juan Pablo Guanipa, a quien la Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, llamó “héroe”.
Ya cerca de la medianoche, tanto Machado como Ramón Guanipa denunciaron que hombres fuertemente armados y sin identificación secuestraron al dirigente opositor en la urbanización Los Chorros, al este de Caracas. No alcanzó a dar la rueda de prensa que había fijado para el lunes 9 de febrero a las 10:00 a.m. También tenía previsto viajar al estado Zulia.
“La detención de Juan Pablo Guanipa habla del temor que genera en el régimen restituir las libertades políticas en Venezuela. La manifestación en la calle que encabezó Guanipa hizo de algún modo hacer temblar los cimientos de un régimen que ha sido represivo y que se sigue sostenido en la represión. Por tanto, es peligroso para el régimen haber dado la libertad y permitir que ocurriera todo lo que ocurrió este domingo con Guanipa en la calle”, evalúa el politólogo Raniero Cassoni.
Subrayó que aunque desde Estados Unidos se diga que buscan una transición a la democracia en Venezuela, no es menos cierto que el triángulo de poder que representan los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello y el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, buscará permanecer en el poder de manera indefinida. Para lograrlo, advierte, no se pueden permitir manifestaciones como las de este 8 de febrero con Guanipa.
Política de miedo
En rueda de prensa este lunes 9 de febrero, Cabello no solo justificó la detención de Guanipa sino que lanzó una advertencia a quienes han sido excarcelados recientemente: Se les está dando una oportunidad, pero si quieren “incendiar el país” se les aplicará la justicia.
También reiteró, como si el 3 de enero no hubiera ocurrido, que para el chavismo, dialogar no es capitular.
El abogado de Guanipa, Joel García, y Ramón Guanipa señalaron que el líder político no violó las medidas cautelares, por cuanto su boleta de excarcelación solo impuso régimen de presentación cada 30 días y prohibición de salida del país. Recalcaron que expresarse como lo hizo el exdiputado no constituye delito.
El exdirector del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello duda de las aparentes contradicciones que exhibe el chavismo, que por un lado pregona amnistía y reconciliación nacional y, por el otro, sigue encarcelando a opositores que se atrevan a expresarse. En este sentido, desestima que el “radical” Cabello se imponga al llamado “rodrigato”.
“Delcy Rodríguez es la presidenta encargada y si Cabello le generara un problema lo destituye. Si lo mantiene allí es porque es funcional a sus intereses, porque sirve para implementar una política de miedo”, sostuvo.

Más de uno ha expresado su temor porque Cabello sea un “obstáculo” para una transición democrática en Venezuela, que Delcy Rodríguez lo permita y que convenzan a EEUU de que la mejor opción, como garantía de “tranquilidad”, es que el chavismo permanezca en el poder por tiempo indefinido. Esto pese a que el secretario de Estado, Marco Rubio, haya esbozado un plan de tres fases: estabilización, recuperación y transición política.
Sube la presión
Para Alarcón, la estabilidad se ha logrado en Venezuela porque no se generó violencia tras la captura de Maduro, junto a su esposa Cilia Flores, el 3 de enero. En lo que no se ha avanzado, subrayó, es en la reinstitucionalización del país en áreas claves como los organismos de seguridad para que cesen las prácticas violatorias de derechos humanos y, por tanto, no ha iniciado una transición hacia la democracia.
“Si Delcy Rodríguez no cumple con las condiciones de EEUU -entre ellas la liberación de presos políticos- lo que se podría esperar es que el gobierno de Donald Trump de otra vuelta a la tuerca, lo cual se puede traducir de varias maneras. Esta medida contra Guanipa pudiera generar que la presión sobre el gobierno encargado suba porque su capacidad coercitiva sobre la población no ha desaparecido”, sostiene el abogado.
A propósito de la detención de Guanipa, fueron recordadas palabras del secretario de Estado, Marco Rubio, el 28 de enero, sobre el tema de los presos políticos. Rubio dijo que seguirían de cerca cómo serían tratados los presos políticos que han sido liberados y se han incorporado a la vida política, porque será parte de cómo EEUU “juzga” sus acciones.
“Haber detenido a alguien que fue excarcelado es una mala señal para la inversión extranjera y si se amplifican las acciones y movilizaciones en la calle, para exigir más liberaciones de presos políticos, también generará presión sobre la necesidad de reinstitucionalización y para que se convoquen elecciones”, estima Cassoni.
Alarcón coincide en que, aunque el objetivo de la nueva captura de Guanipa es que prevalezca el miedo, a partir del 3 de enero la gente ha vuelto a percibir posibilidad de un cambio político, por lo que no espera que las demandas para que eso suceda cesen, menos a sabiendas de que para el gobierno el costo de la represión es alto.
“No creo que este proceso tenga retroceso y la presión para que liberen a Guanipa debe ser importante, por eso no creo que pase mucho tiempo detenido. La gente no va a dejar de expresar el deseo de cambio, de mejores condiciones para el país”, estimó.
Fuente de TenemosNoticias.com: efectococuyo.com
En la sección: Política – Efecto Cocuyo
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