“Desde aquí se ve todo”, vecinos testifican entierros continuos en cementerio de Carayaca – Efecto Cocuyo

Desde las ventanas de las casas de vecinos del barrio El Chaparral, ubicado en la parte más alta de la parroquia Catia La Mar, estado Vargas, se observan los entierros de las víctimas del doblete sísmico que, hasta este 6 de julio, no han sido identificadas.
En el cementerio La Esperanza, ubicado en la vía que conecta a la parroquia Carayaca con Catia La Mar, los vecinos han visto la movilización de vehículos del Servicio Nacional de Medicinas y Ciencias Forenses (Senamecf) y de los entes de seguridad; un despliegue muy poco común en el lugar, pero que se ha hecho frecuente durante los últimos días.
“Aquí han pasado cavas, vehículos con funcionarios policiales y militares. Todos van al cementerio a enterrar a las personas que murieron en los terremotos”, contó a Efecto Cocuyo una vecina del sector El Chaparral, que por seguridad prefirió declarar bajo anonimato.
La entrada del cementerio La Esperanza está tomada por funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Los oficiales no permiten el ingreso de particulares ni de la prensa hacia el camposanto; tampoco autorizan fotografías o videos frente al acceso. “No está permitido. No estamos autorizados”, dijo un funcionario.
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Otro vecino del sector El Chaparral, quien también solicitó el anonimato por temor a represalias, relató que en el cementerio local se cavan nichos para las víctimas desde el 27 de junio.
Desde la ventana de su casa se observan las excavaciones de las fosas donde reposarán los fallecidos por el sismo. “Esa gente empezó á trabajar allí tres días después del terremoto; desde aquí se ve todo”, contó.
Mientras tanto, en la vía que conecta a Catia La Mar con Carayaca, Efecto Cocuyo documentó la movilización de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Los efectivos, equipados con escudos antimotines, se dirigían hacia el sector La Esperanza para restringir el acceso de particulares a la zona, ya bajo control policial.
Durante el recorrido también se constató la presencia de maquinaria pesada custodiada por comisiones de seguridad a menos de tres kilómetros del camposanto. “¡Abran paso!”, gritaban algunos motorizados para alertar a los conductores que avanzaban en dirección a Catia La Mar.
A las 3:40 de la tarde de este lunes, Efecto Cocuyo documentó el momento cuando al menos 16 funcionarios —cuya adscripción al Senamecf no pudo ser corroborada— descargaban ataúdes de un camión estacionado dentro del cementerio La Esperanza. Los uniformados vestían trajes de protección biológica desechables, diseñados para el aislamiento de fluidos corporales.
En el lugar, resguardado bajo un estricto despliegue, también se constató la presencia de unos pocos civiles y obreros del camposanto.
Fuente de TenemosNoticias.com: efectococuyo.com
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