Es un vino muy versátil que nos da mucho juego, más de lo que se piensa

Tal y como explica la Federación Española del Vino en su página web, el vino en España es considerado un motor económico en muchos municipios, «vertebra el territorio y ofrece empleo de calidad; es símbolo de tradición pero también es puntero en innovación e investigación; es el reflejo del buen de hacer de miles de empresas y viticultores en todo el país». Nuestro país cuenta con una gran riqueza vinícola que se traduce en ejemplos como los de Rueda, Rioja o Ribera del Duero.
A esta riqueza debemos sumar el Pedro Ximénez, un vino popular en el sur de España. Ideal para elaborar salsas para degustar carnes, es una bebida perfecta para maridar con numerosas opciones, tanto platos salados como dulces, según dos expertos con quienes hemos hablado.
¿Qué es un Pedro Ximénez?
Antes de conocer las maneras de disfrutar con este vino, comencemos por el principio y saber qué es un Pedro Ximénez. «Está elaborado con uva Pedro Xíménez, que es muy aromática y que pasa por la técnica del ‘asoleo’, para de esta manera poder conseguir la tipicidad y esas notas tan características de este maravilloso vino», explica a 20minutos Dana Cárdenas Vanegas, sumiller del restaurante quintoelemento. El asoleo es secar las uvas al sol tras la vendimia, un método muy común especialmente en la elaboración de los vinos dulces.
Sergio Martínez, enólogo y capataz de Lustau, que ha sido recién nombrado como mejor enólogo de vinos generosos del mundo por séptima vez en la ‘International Wine Challenge’, nos señala además que el Pedro Ximénez «es característico de denominaciones como Jerez-Xérès-Sherry, Montilla-Moriles y Málaga» y la uva con la que se prepara y que viene de la variedad homónima es «típica del sur de España».
Ambos expertos coinciden en que un Pedro Ximénez, en nariz, ofrece un aroma que nos recuerda a las pasas, los dátiles, la miel, incluso al café. En boca, aporta un sabor dulce. «Su baja acidez y larguísima persistencia lo hacen inolvidable: aparecen sabores de frutos secos, caramelo, miel, cacao y café tostado», asegura Martínez.
Al igual que sucede con los blancos y los tintos, la temperatura para servirlo en mesa es fundamental. Cárdenas recomienda una temperatura que roce los «8 o 10 ºC, ya que en copa irá cogiendo temperatura. Siempre es mejor servirlo más fresquito de lo normal para poder disfrutarlo en su plenitud». En cuanto a qué tipo de vaso es mejor, propone una «copa de vino blanco o una de Jerez con la boca más estrecha, para apreciar mejor los delicados y complejos aromas de este vino».
Cómo maridar un Pedro Ximénez
Pensamos que, por su sabor dulce, un Pedro Ximénez solo se puede maridar con platos dulces. No obstante, los salados también tienen cabida. «Es un vino muy versátil que nos da mucho juego a la hora de maridarlo, más de lo que se piensa», sentencia Cárdenas.
Martínez también asegura que se puede maridar con platos salados, pero «conviene elegir bien, pues en algunos muy simples como un jamón ibérico, el contraste puede resultar excesivo». Añade que, «en cambio, brilla con platos salados más grasos o con toques agridulces, donde el contraste se equilibra». Además, explica que con postres «se mueve en su mejor terreno: marida por afinidad con dulces que incluyan chocolate, caramelo o frutos secos».
Sergio Martínez propone maridar un Pedro Ximénez con ejemplos como los siguientes:
- Foie Gras.
- Quesos azules.
- Carnes con salsas balsámicas o agridulces.
- Postres con chocolate negro.
- Postres con frutos secos o caramelo.
- Helado de vainilla con Pedro Ximénez.
Cárdenas sugiere las siguientes alternativas:
- Rissotto de setas.
- Soufflé de queso.
- Sopa de cebolla.
- Platos dulces como postres a base de chocolate o chocolate amargo, postres con frutos secos como una tarta de Santiago, una creme-brulé, una tarta tatín…
Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es
En la sección: 20MINUTOS.ES – Gastronomía
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