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Gastronomía

Si por Navidad te vas a gastar un pastón en vino, aprende a servirlos bien para apreciar todo lo que llevan dentro

📅 🕐 14 Dic 2025🔗 Fuente: TenemosNoticias.com🕑 4 min de lectura
Si por Navidad te vas a gastar un pastón en vino, aprende a servirlos bien para apreciar todo lo que llevan dentro
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La Navidad es sinónimo de celebración, comilona y disfrute. Y de gasto, de mucho gasto. Nos queremos dar algún capricho. Así, como cada año, intentaremos comprar vinos un poco mejores de lo habitual, al menos un poco más caros.

Pero de nada servirá abrir un buen tinto reserva si luego no lo servimos bien y no lo bebemos bien. O dicho de otro: si no lo conservamos, abrimos y servimos correctamente lo podemos echar a perder. Así que, ¿cómo beber bien el vino bueno para disfrutar de todo lo que lleva dentro?

No hay que ser petulantes y demorarnos para que parezca que «sabemos de vino». Pero podemos hacerlo bien, de manera muy sencilla teniendo en cuenta la temperatura del vino, el descorche de la botella y su decantación/oxigenación (en el caso de los vinos de guarda).

A qué temperatura

La temperatura del vino es fundamental para la correcta percepción de sus características. Dependiendo del tipo de vino que vayamos a degustar, la temperatura ideal para su consumo variará.

La temperatura óptima para servir el vino es aquella en la que podremos apreciar todos sus aromas y matices. Así que deberemos conocer la que corresponde al vino que tenemos entre manos. Toma nota:

  • Blancos con crianza en barrica y vinos dulces: entre 10 y 12°C 
  • Rosados y blancos jóvenes: entre 7 y 10°C 
  • Tintos jóvenes: entre 12 y 14°C 
  • Tintos de crianza: entre 14 y 17°C 
  • Vinos de autor: se deben servir entre 14 y 18°C 
  • Tintos reserva y gran reserva: entre 16 y 18°C

Cómo descorchar bien

No se necesita emplear mucha fuerza ni ser un experto profesional para descorchar correctamente una botella. Sólo necesitamos un buen sacacorchos, aunque hay formas alternativas. Los más cómodos son lo que incorporan un sencillo sistema de palancas en dos tiempos y un corta cápsulas.

Hay que intentar no mover mucho la botella. Se trata de evitar que las posibles partículas o posos que tenga el vino queden en suspensión. Además, debemos cortar la cápsula de la botella por debajo del reborde de la botella justo por debajo de la boca. Se trata del recoge gotas.

Tenemos que clavar el sacacorchos en el centro del corcho, para evitar que se rompa. Y ojo, nunca atravesemos el tapón por completo o nos arriesgamos a que caigan restos de corcho al vino. Al hacer fuerza, debemos conseguir que el corcho gire, para que entre aire en la botella (eso nos ayuda a sacar el corcho). Luego solo queda limpiar el cuello de la botella.

En qué copas

La forma y el diseño de una copa de vino son claves para disfrutar al máximo. Cada vino necesita una copa que destaque sus mejores rasgos. Por supuesto, nada de copas de color o con detalles que transformen el color del vino. Sí, también se bebe con los ojos.

Las copas de vinos tintos tienen un cáliz ancho y una boca grande. Esto ayuda a que el vino se airee mejor, mejorando sus aromas y sabores. En cambio, las copas de vinos blancos son más pequeñas y con un cáliz menos amplio. Estos vinos prefieren menos aireación para mantener su frescura.

De manera general, esta sería la norma:

Vinos tintos: cáliz amplio, boca grande para aireación. Son los casos de la copa Borgoña y la Burdeos.

Vinos blancos: cáliz menos amplio, copa más pequeña.

Espumosos: ni aquella ancha y antigua (copa Gastby o Pompadour) ni la estrecha y alargada. La ideal para cavas y champanes es la tulipán, que es ligeramente más estrecha que la de vino para concentrar los aromas.

Decantar el vino

Decantar un vino es pasarlo de la botella a otro recipiente, el decantador. Este paso no va a ser necesario en la mayoría de las ocasiones. O de otro modo, no caigamos en la tontería, puro postureo, de decantar todos los vinos.

Sólo necesitan oxígeno, y por ello se decantan, los vinos de más edad, como los Reserva o Gran Reserva. El cierto aroma a humedad que pueden desprender desaparece tras unos minutos de contacto con el aire. De ese modo podemos percibir todo lo bueno que ese vino ha generado con los años sin que la humedad lo impida.

Además, en el fondo de las botellas de los vinos con muchos años suelen aparecer posos. Estas partículas precipitadas no son malas, pero pueden molestarnos a la hora de disfrutar del vino. Si descantamos ese vino, ayudamos a que los posos no estén en suspensión sino que queden en el fondo de la botella, lejos ya de nuevo recipiente.

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Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es

En la sección: 20MINUTOS.ES – Gastronomía

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