Cada vez más personas buscan opciones para preparar en casa alimentos habituales del desayuno con ingredientes más controlados. En ese contexto, la nutricionista y divulgadora Marta Verona compartió una receta para elaborar cereales crujientes de chocolate de forma sencilla.
La propuesta, pensada para prepararse en horno o freidora de aire, ofrece una alternativa a los productos industriales y puede adaptarse a distintos gustos, manteniendo el característico toque crujiente.
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La elaboración se apoya en una base diferente a la habitual: la quinoa cocida. Al combinarla con cacao puro, miel, vainilla y aceite de coco, se obtiene una mezcla que, tras la cocción, alcanza una textura similar a la de los cereales de chocolate más conocidos.
Según explica Verona en uno de sus vídeos, esta versión casera “no tiene absolutamente nada que envidiar a los de toda la vida”, tanto por su resultado como por su sabor.
La quinoa reemplaza al arroz inflado y aporta una base distinta para lograr un crujiente estable. Foto:iStock
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Una base distinta para un resultado crujiente
El uso de quinoa como ingrediente principal permite preparar un cereal diferente al arroz inflado tradicional. Además, al hacerse en casa, la receta facilita ajustar el nivel de dulzor o combinar el resultado final con otros alimentos habituales del desayuno, como frutas o frutos secos.
Para obtener unos 300 gramos de cereales, cantidad aproximada para llenar un tarro, se necesitan los siguientes ingredientes:
300 gramos de quinoa cocida
1 cucharada sopera de cacao puro
1 cucharada sopera de miel
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 cucharada sopera de aceite de coco fundido
Todos los elementos se integran en un bol hasta lograr una mezcla uniforme, sin necesidad de utilizar batidora ni utensilios especiales.
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Preparación y formas de consumo
Una vez lista la mezcla, se reparte de manera homogénea sobre la bandeja del horno o de la freidora de aire. En este último caso, la cocción se realiza a 185 grados durante un periodo de entre 15 y 20 minutos, hasta que la preparación quede seca y crujiente. Tras dejar enfriar, se rompe en pequeños fragmentos, similares a los cereales comerciales.
Estos cereales pueden consumirse con leche, bebida vegetal o yogur, y también incorporarse a bowls o desayunos más completos. Una vez fríos, se conservan durante varios días en un recipiente hermético. La receta no pretende reemplazar todos los desayunos, sino ofrecer una alternativa casera que permita variar y controlar mejor los ingredientes sin perder un hábito cotidiano.
Europa Press
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en la información publicada por Europa Press, y contó con la revisión de la periodista y un editor.