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Humor y Curiosidades

el ADN antiguo apunta a que fueron un grupo étnicamente diverso

📅 🕐 26 Mar 2026🔗 Fuente: TenemosNoticias.com🕑 7 min de lectura
el ADN antiguo apunta a que fueron un grupo étnicamente diverso
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La tierra se abre en silencio mientras los arqueólogos excavan pacientemente una necrópolis en la actual Bulgaria. Entre los restos humanos aparecen broches, cuentas y otros objetos que, durante décadas, se han utilizado para identificar a sus portadores como godos. Todo parece encajar con la imagen tradicional promovida por los relatos históricos clásicos: un pueblo germánico cohesionado que migró desde el norte de Europa hacia el sur. Sin embargo, el ADN cuenta una historia distinta.

A medida que se procede con los análisis genéticos, los esqueletos dejan de ser representantes de una identidad colectiva para convertirse en individuos con trayectorias biológicas muy distintas. Algunos individuos muestran afinidades con las poblaciones del norte de Europa; otros, en cambio, revelan conexiones con Anatolia, el Próximo Oriente e incluso regiones mucho más lejanas. La aparente uniformidad cultural comienza a desmoronarse ante las evidencias que emergen en los laboratorios.

Según un reciente artículo compartido en 2026 en bioRxiv, este giro obligaría a replantear una de las cuestiones más debatidas de la Antigüedad tardía: ¿quiénes eran realmente los godos? El estudio paleogenómico de estas comunidades ofrece una nueva forma de entender la identidad en el pasado, en la quelos godos emergen como una compleja red de individuos y comunidades diversas unidas por prácticas culturales compartidas.

Recreación fantasiosa. Fuente: Midjourney/Erica Couto

Un estudio revela que las comunidades asociadas a la cultura material gótica en los Balcanes entre los siglos IV y VI d.C. presentan una notable heterogeneidad genética. No existe, por tanto, un perfil biológico único que pueda identificarse como “godo”.

Más allá del mito: el origen complejo de los godos

Durante siglos, las fuentes históricas han descrito a los godos como un pueblo de origen escandinavo que migró hacia el sur de Europa en bloque. Esta visión, basada en relatos como los del historiador del siglo VI d. C. Jordanes, plantea una identidad coherente tanto cultural como biológica. Sin embargo, el análisis del ADN antiguo demuestra que esta interpretación resulta excesivamente simplificadora.

El estudio, aún pendiente de revisión por pares, revela que las comunidades asociadas a la cultura material gótica en los Balcanes entre los siglos IV y VI d.C. presentan una notable heterogeneidad genética. No existe, por tanto, un perfil biológico único que pueda identificarse como “godo”, lo que parece invalidar, según los investigadores, la idea de una migración homogénea.

En realidad, los datos apuntan a un proceso de etnogénesis, es decir, la formación de una identidad colectiva a partir de la integración progresiva de grupos diversos. Este fenómeno ya había sido propuesto por historiadores, pero ahora encuentra un sólido respaldo en la evidencia genética. La identidad gótica no dependía de un origen común, sino de la participación en un conjunto de prácticas culturales y sociales compartidas.

Hombres a cballo
Recreación fantasiosa. Fuente: Midjourney/Erica Couto

Los datos apuntan a un proceso de etnogénesis, es decir, la formación de una identidad colectiva a partir de la integración progresiva de grupos diversos.

Dos necrópolis, dos realidades genéticas

El análisis propuesto por el equipo de investigación se centra en dos yacimientos clave: Aquae Calidae (siglo IV d.C.) y Aul de Khan Omurtag (siglos IV-V d.C.). Ambos presentan elementos materiales claramente asociados a los godos, como ajuares funerarios y prácticas rituales vinculadas al cristianismo arriano. Sin embargo, sus perfiles genéticos difieren de manera significativa.

En Aquae Calidae, los individuos muestran una fuerte afinidad con las poblaciones balcánicas y anatolias. De hecho, algunos presentan una proporción mayoritaria de ascendencia anatolia, lo que, según los expertos, sugiere una integración significativa de poblaciones locales o del Mediterráneo oriental. Este conjunto, por tanto, evidencia una fuerte conexión con el mundo romano tardío y sus dinámicas poblacionales.

Por el contrario, en la necrópolis de Aul de Khan Omurtag, los individuos se vinculan genéticamente con las poblaciones del norte y el este de Europa, incluyendo aquellas vinculadas a la cultura de Wielbark y al complejo de Chernyakhov. Aun así, también aquí se detecta mezcla genética, con aportes de origen anatolio y de las estepas.

Jóvenes medievales
Recreación fantasiosa. Fuente: Midjourney/Erica Couto

En Aquae Calidae, los individuos muestran una fuerte afinidad con las poblaciones balcánicas y anatolias, mientras que en la necrópolis de Aul de Khan Omurtag, los individuos se vinculan genéticamente con las poblaciones del norte y el este de Europa.

Mezcla genética y cronología de la diversidad

El equipo de investigación ha logrado datar los eventos de mezcla genética. Se ha estimado que la combinación de ancestrías del norte europeo y del sur (balcánica y anatolia) se produjo entre 11 y 13 generaciones antes de que se enterraran los individuos. Los procesos de mestizaje en torno al siglo I d.C., es decir, antes de la llegada documentada de los godos a los Balcanes. La diversidad genética no fue un fenómeno tardío, sino un rasgo constitutivo desde etapas tempranas de su formación como grupo. Este dato resulta crucial, pues sugiere que la identidad gótica ya se estaba configurando en contextos multiculturales previos.

Linajes paternos y maternos: un mosaico global

El análisis de los haplogrupos del cromosoma Y y del ADN mitocondrial refuerza esta imagen de una rica diversidad genética. En el caso de los linajes paternos, solo una minoría corresponde a haplogrupos típicamente asociados con las poblaciones germánicas. El resto incluye variantes vinculadas a Anatolia, el Próximo Oriente, Europa del Este e incluso Asia.

Por su parte, los linajes maternos presentan una diversidad aún mayor. En Aquae Calidae, por ejemplo, cada individuo analizado posee un haplogrupo mitocondrial distinto. La ausencia total de coincidencias maternas indica una procedencia extremadamente diversa y descarta la existencia de un grupo fundacional homogéneo. Además, se han identificado haplogrupos de origen africano y asiático, lo que pone en evidencia la amplitud de las redes de movilidad de la Antigüedad tardía.

En Aquae Calidae, todos los individuos poseen un haplogrupo mitocondrial distinto. La ausencia total de coincidencias maternas indica una procedencia extremadamente diversa y descarta la existencia de un grupo fundacional homogéneo.

Gente a caballo
Recreación fantasiosa. Fuente: Midjourney/Erica Couto

Cultura compartida, biología diversa

Una de las conclusiones más sorprendentes a las que ha llegado el estudio es la coexistencia de una gran diversidad genética con una notable uniformidad cultural. Individuos con orígenes biológicos muy distintos compartían prácticas funerarias, objetos materiales e incluso creencias religiosas. Este fenómeno sugiere que la identidad gótica funcionaba como una categoría cultural inclusiva. Ser godo dependía, sobre todo, tanto de la adopción de determinadas prácticas como de la pertenencia a una comunidad política o religiosa.

Así, si bien algunos individuos presentan combinaciones genéticas extraordinarias, como ascendencias africanas, asiáticas y europeas en un mismo perfil, se enterraron con los mismos rituales que el resto. Esto hace suponer que estaban plenamente integrados en la comunidad.

Individuos con orígenes biológicos muy distintos compartían prácticas funerarias, objetos materiales e incluso creencias religiosas.

Jóvenes
Recreación fantasiosa. Fuente: Midjourney/Erica Couto

Redefiniendo la identidad en la Antigüedad

El análisis de ADN antiguo aplicado a las comunidades góticas de los Balcanes obliga a replantear profundamente nuestra comprensión de este grupo histórico. Lejos de ser una entidad homogénea, los godos se presentan como una construcción cultural dinámica, capaz de integrar individuos de orígenes muy diversos.

La identidad gótica se construyó a través de la cultura, la práctica y la pertenencia, según los modelos de etnogénesis propuestos por la historiografía contemporánea. Este caso demuestra que las etiquetas étnicas del pasado no siempre reflejan realidades biológicas, sino procesos sociales complejos. Así, los godos fueron un mosaico humano en constante transformación, reflejo de un mundo antiguo interconectado.

Referencias

  • Stamov, S. et al. 2026. «Gothic Identity as Cultural Practice: Paleogenomic Evidence for Multi-Ethnic Assemblages Under Gothic Material Culture in Late Antique Bulgaria (4th–6th centuries CE)». bioRxiv. DOI: https://doi.org/10.64898/2026.03.03.709317

Fuente de TenemosNoticias.com: muyinteresante.okdiario.com

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