Desde Barranquilla, Superservicios plantea que la crisis energética del Caribe es estructural y requiere un cambio de modelo y no sólo de operadores
📅 🕐 16 Abr 2026🔗 Fuente: eltiempo.com🕑 5 min de lectura
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El debate sobre la sostenibilidad del servicio de energía eléctrica en el Caribe colombiano volvió a activarse esta semana en Barranquilla, luego de que el superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, Felipe Durán, afirmara que el problema que enfrentan las empresas Air‑e y Afinia no se limita a fallas de gestión o eficiencia empresarial, sino que responde a un modelo energético que no conversa con la realidad social, económica y territorial de la región.
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Las declaraciones fueron hechas durante el Congreso Nacional de Transición Energética, que se desarrolla en la Universidad del Norte, escenario desde el cual el jefe del ente de control sostuvo que, tras décadas de intentos fallidos por estabilizar el servicio en el Caribe, es momento de revisar el diseño regulatorio y tarifario del sector eléctrico, si se quiere evitar que los problemas se repitan, independientemente del operador de turno.
Una crisis que se repite con distintos nombres
Durán recordó que el Caribe ha pasado por Corelca, Electrocosta, Electricaribe y ahora Air‑e y Afinia, sin que se haya logrado una solución estructural. Actualmente, Air‑e se encuentra intervenida, mientras que Afinia ha solicitado una escisión de mercado, dos señales que, a juicio del superintendente, evidencian que la estabilidad prometida tras la liquidación de Electricaribe no se ha alcanzado.
El superintendente Felipe Durán Carrón. Foto:Cortesía
Para la Superservicios, este historial obliga a replantear el enfoque: insistir únicamente en cambios de operador o en planes de salvamento financiero no resolverá un problema que parece estar anclado al modelo mismo.
“Después de varias liquidaciones e intervenciones, es momento de dejar de pensar que se trata solo de eficiencia o ineficiencia administrativa y evaluar si el modelo energético, tal como está concebido, responde realmente a las necesidades del Caribe colombiano”, sostuvo Durán.
Las cifras que explican la fragilidad del sistema
El superintendente expuso datos que ilustran la complejidad del escenario, particularmente en el caso de Air‑e, operadora en Atlántico, Magdalena y La Guajira. Según indicó, la empresa registra pérdidas de energía cercanas al 30 %, mientras que el recaudo promedio apenas alcanza el 74 %.
Air-e Foto:X: @Aire_Energia
A esto se suma la composición socioeconómica de la región: alrededor del 60 % de los usuarios pertenece a los estratos 1 y 2, y cerca del 13 % vive en barrios subnormalizados, donde el recaudo efectivo ronda apenas el 4 %. Para la Superservicios, estas cifras muestran que el modelo actual traslada costos a poblaciones con baja capacidad de pago, comprometiendo la sostenibilidad del servicio.
“Estas condiciones evidencian las complejidades sociales y económicas que inciden directamente en la estabilidad de las empresas”, afirmó el funcionario.
Un modelo rentable, pero no equitativo
Uno de los puntos más contundentes del pronunciamiento fue la referencia a las utilidades del sector de generación. Durán señaló que, solo en 2024, las empresas generadoras de energía en Colombia obtuvieron ganancias superiores a los 18 billones de pesos, en un mercado donde cuatro compañías concentran cerca del 78 % de la generación.
Afinia es operador en Bolívar, Sucre, Córdoba y Cesar. Foto:Afinia
Para el superintendente, esta concentración pone en entredicho la idea de una libre competencia efectiva, especialmente en una región como el Caribe, donde los usuarios enfrentan tarifas altas pese a contar con tecnologías de generación relativamente económicas, como la hidráulica.
“El modelo está diseñado bajo una simulación de libre competencia, en la que se supone que los precios deberían bajar. Pero en la práctica, eso no se ve reflejado en las tarifas que pagan los usuarios”, advirtió.
Durán agregó que, si el sistema sigue trasladando costos ineficientes a los clientes, será inevitable avanzar hacia cambios regulatorios y tarifarios, porque de lo contrario ningún plan de salvamento para Air‑e o Afinia será suficiente.
El Caribe, la región más afectada
Aunque el debate es nacional, la Superservicios subrayó que el Caribe es la región más golpeada por el modelo actual, debido a una combinación de factores estructurales: pobreza, informalidad, pérdidas técnicas y no técnicas, y una alta dependencia del servicio eléctrico para la vida cotidiana y la actividad económica.
Para la Superservicios, este historial obliga a replantear el enfoque. Foto:Archivo/EL TIEMPO
En este contexto, el funcionario insistió en que el problema no puede seguir abordándose de manera fragmentada, ni reducirse a la discusión sobre sanciones o cambios de operador, sino que requiere una visión integral de política pública, alineada con la transición energética y con la realidad social de los territorios.
Lejos de plantear una solución inmediata, el mensaje del superintendente fue un llamado a reconocer la raíz del problema. La Superservicios considera que el Caribe ha sido el escenario donde las fallas del modelo energético se manifiestan con mayor crudeza, y que persistir en las mismas reglas solo llevará a repetir los ciclos de crisis.
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El debate abierto en Barranquilla no define aún cómo será ese cambio de modelo, pero sí remarca que sin una revisión profunda del esquema regulatorio y tarifario, el servicio eléctrico en el Caribe seguirá siendo frágil, con operadores sometidos a intervenciones y usuarios atrapados en un sistema que no logra equilibrar rentabilidad y equidad.