El regreso de Geena Davis a la primera plana gracias a la serie The Boroughs: jubilación rebelde fue una de las mejores noticias del último tiempo en el terreno del streaming. La actriz de 70 años tiene una larga trayectoria, numerosos éxitos de taquilla y un premio Óscar.
Nacida en Wareham, Massachussetts, el 21 de enero de 1956, pasó por la Universidad de Boston, sin llegar a graduarse en dramaturgia, antes de mudarse a Nueva York para trabajar en una agencia de modelos. “Tenía un plan muy claro en mente porque sabía que quería dedicarme al cine. Mi plan era: me convertiría en modelo, y entonces me ofrecerían papeles en películas. Pensé: ‘Solo necesito hacerme famosa como modelo para entrar en el cine, ¡porque es mucho más fácil ser modelo que actriz!’”, recordó en una entrevista de 2022 con The New Yorker.
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Davis nunca se hizo famosa como modelo, pero sí logró ascender en el cine. Fue en ese tiempo cuando fue elegida para el personaje de la actriz de telenovelas April Page en Tootsie (1982). Luego consiguió algunos papeles en series de televisión, entre 1983 y 1984.
En su siguiente incursión en el cine con Fletch, el extraordinario (1985), Davis se mostró como una joven simpática y despistada, y a menudo inmersa, sin saberlo, en situaciones peligrosas, un perfil que luego la haría famosa.
En 1986 protagonizó La mosca junto a Jeff Goldblum –quien fue su esposo entre 1987 y 1991–. La película se convirtió en un éxito y fue su primera incursión en la ciencia ficción, de cuyas filas se haría dueña dos años después con Beetlejuice (1988).
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“Yo no quería ser solo la novia del tipo que hace cosas geniales. Quería interpretar a personajes interesantes”, escribió en su autobiografía. Todos sus primeros personajes tuvieron algo de ese desafío. “En aquella época, la gente decía que interpretaba a personajes excéntricos”, contó a The New Yorker, “pero en la mayoría de esas películas, yo interpretaba a la ‘persona normal’. En Beetlejuice, me tomo muy en serio mi muerte. Y en La mosca no soy la que se convierte en insecto, soy la que observa e intenta mantener la cordura”.
Un tropiezo llamado amor (1988) fue un hito en su carrera, valiéndole un Óscar como mejor actriz de reparto, y luego alcanzó la cúspide con la célebre Thelma & Louise (1991). “Después de Thelma & Louise, todo el mundo quería contarme cómo la película les había cambiado la vida. Eso cambió para siempre mi forma de elegir los papeles. Pensaba: ‘¿Qué dirán las mujeres del público cuando vean esta película?’ ”, recordó en una charla con The Guardian.
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Después de los 40
En los inicios de los 90, Davis lideró el elenco de Un equipo muy especial (1992), cinta en la que compartió cartel con Madonna. Pero los años posteriores tuvieron un sabor agridulce, con algunos éxitos como Héroe accidental (1993) y Stuart Little (1999); pero también fracasos como La batalla de los sexos (1994) o La pirata (1995) –dirigida por Renny Harlin, con quien estuvo casada entre 1993 y 1998–, que la dejaron fuera del circuito de estrellas de moda.
“Cuando recién llegué a Hollywood, escuchaba que después de los 40 las actrices dejan de conseguir buenos papeles. Pero yo conseguía papeles importantísimos a los 30 así que pensé: ‘Obviamente eso no me va a pasar a mí’. Y fue impactante darme cuenta de que sí me había pasado. Fue como una jubilación forzada. Normalmente me tomaba un año entre películas, más o menos. Pero luego fueron dos años, y luego tres. Aparte de Stuart Little y Stuart Little 2, el trabajo simplemente desapareció. Fue increíblemente doloroso”, contó a The New Yorker.
Los 2000 fueron años de reevaluar su vida. Diversificó su actividad laboral, creando en 2004 el Instituto Geena Davis sobre Género en los Medios de Comunicación, que evalúa la representación de distintos grupos (mujeres, personas LGBT, adultos mayores, personas con discapacidad, entre otros) en la pantalla. Pero también pasó por una amarga ruptura con Harlin, y más tarde conoció al cirujano Reza Jarrazy, con quien estuvo casada de 2001 al 2021 y tuvo tres hijos.
Aún con menos papeles, Davis se negó a renunciar a la actuación solo por su edad. Protagonizó la ‘sitcom’ The Geena Davis Show (2000) e interpretó a la primera mujer presidenta de Estados Unidos en la serie Commander in Chief, por la que ganó un Globo de Oro en 2006. Más tarde, apareció en El exorcista (2016-2018), en la undécima temporada de Grey’s Anatomy (y regresó con cierta regularidad) y en Glow (2019).
Más recientemente, estuvo en la cinta ‘indie’ Fairland (2023) y en el ‘thriller’ Parpadea dos veces (2025). Y ahora, The Boroughs, estrenada en mayo, volvió a ponerla en escena, demostrando que la magia que la caracterizó en los 80 y 90 sigue viva.
De hecho, es quizás esa etapa de su filmografía la que mejor nutrió la imaginación de los hermanos Duffer cuando imaginaron a Renée Joyce, la representante de artistas que Davis interpreta en The Boroughs. Los también creadores de Stranger Things pensaron en Davis desde el recuerdo de sus primeros años en pantalla: ingeniosa en sus intervenciones y con ojos siempre absortos en la sorpresa. Rasgos que han marcado el ímpetu de una actriz que ha estado dispuesta a empujar los límites y a sacudir los prejuicios frente a la actuación.
Paula Vásquez Prieto – Para La Nación (Argentina)
Este texto es una versión editada del original, por motivos de extensión.