¿Qué pasará con la cultura en el gobierno de Abelardo de la Espriella? Esto dicen expertos y personas del sector

Las propuestas y el plan de gobierno de Abelardo de la Espriella y de José Manuel Restrepo (fórmula vicepresidencial) están en un PDF de tres páginas. “Estas son las primeras 13 propuestas para reconstruir la patria milagro”, dice en el documento la dupla, que con el preconteo, ganó la contienda electoral. De ese listado, el punto número 12 abarca lo que pasará en Colombia con la cultura.
Más allá de lo que dice el documento, las posturas tradicionales y de derecha han preocupado a algunos, como a quien fue la primera ministra de las Culturas del gobierno de Gustavo Petro: Patricia Ariza. Y por otro lado, personas como Angélica Mayolo (exministra del gobierno Duque) manifiestan que las instituciones artísticas y los incentivos a las industrias creativas van a seguir en constante crecimiento, como lo hicieron durante el mandato de Juan Manuel Santos, Iván Duque y Gustavo Petro.
En discursos y entrevistas, quien llegaría a Casa de Nariño ha manifestado que el foco del gobierno estará en temas de salud, seguridad, economía y más. Poco o nada se ha hablado del tema cultural. Aun así, en el documento en el que expone sus 13 primeras propuestas plantea que “la cultura no es adorno, sino riqueza, identidad, prestigio internacional y motor económico. Colombia tiene talento, pero sigue atrapada en precariedad e informalidad”.
Medellín impulsa el arte y la cultura con más de $8.200 millones en convocatorias Foto:Alcaldía de Medellín
Y para mejorar en esos aspectos, piensa “crear una gran industria audiovisual y una sólida industria musical basada en los derechos de autor, pasando de una lógica asistencialista a una de inversión. También plantea reorganizar la política cultural bajo criterios de mérito, auditoría y gerencia, convertir al creador en un sujeto de prosperidad y construir una potencia exportadora de propiedad intelectual”.
Además, entre los objetivos se encuentran la protección del patrimonio vivo y la siembra de soberanía cultural en las nuevas generaciones. Por eso se propone la creación del programa ‘Pase mi cultura’, que será un bono que tendrá una vigencia de dos años y que irá dirigido a jóvenes entre 18 y 19 años. Con esto, se espera que 2,4 millones de personas consuman bienes y servicios culturales, fortaleciendo el sector y apoyando a nuevos emprendedores culturales.
La iniciativa también contempla incentivos fiscales para nuevas empresas de acción cultural y para megaeventos culturales y deportivos que atraigan ingresos del exterior y dinamicen las economías locales. A esto se suma el fortalecimiento de una línea de acción creadora dotada con $125.000 millones anuales para capital semilla o coinversión en proyectos creativos. “Para complementar este impulso, se establecerán apoyos fiscales robustos destinados a nuevas empresas de acción cultural y a la realización de megaeventos deportivos y culturales que atraigan divisas y generen una derrama económica local significativa”, dice también entre las propuestas.
La Filarmónica de Bogotá reafirma su apuesta por brindar el acceso a la cultura. Foto:@filarmonibogota
Más allá de analizar qué tan viables son las propuestas y lo que está sobre la mesa para el sector, lo que ha llamado la atención de Patricia Ariza, exministra del gobierno de Gustavo Petro, es el discurso que ha manejado De la Espriella y su insistente propuesta de eliminar o recortar fuertemente el presupuesto de algunas carteras.
“Lo veo muy difícil para la cultura. En Colombia existe un movimiento artístico impresionante tanto a nivel de las fiestas populares, como en todos los campos que dependen de la institucionalidad. El Cinepac, que es el Sistema Nacional de Educación y Formación Artística, está en la lista, al igual que las 250 salas independientes de teatro, que tienen convenios con el Ministerio y con las administraciones locales para su sostenimiento. El señor De la Espriella ha dicho que va a disminuir los ministerios que considere que no sean rentables. La cultura desde un punto de vista estricto no es rentable. Eso sería gravísimo para Colombia porque la cultura es el alma de la nación”, dice Patricia Ariza, exministra de Cultura del gobierno de Gustavo Petro.
Posturas como esta son solo un ejemplo de los sentimientos que circulan entre artistas y creadores. Según cuenta Gonzalo Castellanos, asesor y experto en políticas y proyectos culturales en América Latina, lo que hay por estos días es temor hacia el gobierno. Porque las personas tienen la noción de que puede haber una regresión en las conquistas de derechos logradas: en la visión étnica, multicultural, biocultural; en la visión de las economías populares de la cultura, en el sentido de la cultura viva comunitaria.
“Abelardo de la Espriella ha planteado un plan de cultura más enfocado en las industrias, en la autosostenibilidad de los sectores culturales, en la no dependencia del incentivo económico público, en el empresariado, lo cual en sí mismo no es malo, pero es un gran problema de visión cuando este se convierte en un énfasis, en una prioridad, en una visión economicista de la cultura, y se debilitan procesos culturales que naturalmente no son solo industrias y contribuyen por sí mismos a muchos otros indicadores sociales”, comparte Castellanos.
Cortesía Instituto Departamental de Cultura y Turismo de Cundinamarca (IDECUT). Foto:IDECUT
Con esto, se pasaría de la implementación de una política cultural centrada en el fortalecimiento institucional, la descentralización y el derecho, a una propuesta radical, según Beatriz Monsalve, artista, actriz y directora de teatro de la ciudad de Cali. “Eso significa convertir la cultura en una industria generadora de divisas, con propuestas que se enfocan en la Economía Naranja. El futuro cercano plantea una disyuntiva: institucionalidad y derechos culturales vs. productivismo y emprendimiento. La visión de Abelardo de la Espriella pone en juego la posibilidad de que el arte y la cultura sigan siendo pensados, defendidos y financiados desde su propia complejidad”, añade quien también cree que la posible eliminación o fusión del Ministerio de las Culturas significaría priorizar lo cuantificable por encima de lo simbólico, lo que terminaría por poner al arte al servicio de otras lógicas y que podría desmontar en pocos meses lo que se ha construido por décadas.
Para Angélica Mayolo, quien ocupó el mismo cargo, pero en la presidencia de Iván Duque, la situación va a seguir mejorando, como lo ha hecho desde la presidencia de Juan Manuel Santos. De hecho, dice que la prosperidad en el sector se va a mantener a largo plazo: “En materia presupuestal se ha presentado un crecimiento sostenido en los últimos 19 años. Tanto en el gobierno de Santos, como en el gobierno de Duque y el de Petro. Y estoy convencida de que en este gobierno también se reconoce la importancia del sector cultural como un gran motor de desarrollo social. José Manuel Restrepo fue el ministro de Hacienda con el cual trabajamos (en el gobierno de Duque) muchos de los instrumentos financieros que han potenciado las industrias culturales y creativas en el país. Entre ellos CoCrea, que ofrece incentivos de inversión nacional audiovisual”.
CoCrea (Corporación Colombia Crea Talento) fue creada en 2019 durante la administración de Duque, como parte de su estrategia de la Economía Naranja. Nació como una corporación mixta sin ánimo de lucro con cuatro socios fundadores principales: el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, la Cámara de Comercio de Bogotá y Comfama. Y el propósito de su creación fue establecer un puente que conectara a creadores y gestores de proyectos culturales y creativos con empresas privadas o personas naturales interesadas en financiar sus iniciativas a cambio de recibir beneficios tributarios.
Tour graffitis Kennedy. Foto:Javier Corba
“En ese gobierno también creamos los certificados de inversión nacional audiovisual, fortaleciendo instrumentos económicos para el cine nacional y la producción audiovisual, además de todos los incentivos que en su momento se crean en el marco de la política nacional de Economía Naranja y creo que eso demuestra una disposición de respaldo al sector cultural”, concluye Mayolo.
Castellanos coincide con que CoCrea ha sido operativo y eficaz, al igual que el modelo que rige a Minculturas, las entidades del sector, los fondos mixtos y Proimágenes. Pero también reconoce que los retos que se aproximan no son menores y que incluyen la disminución de trámites y burocracia, así como la dificultad de diálogo de la nación con los territorios.
cultura colombiana. Foto:iStock
“Se habla de que se afectará la institucionalidad cultural. No creo. Hay que hacer una institucionalidad más fuerte que de seguro contribuirá a mejores indicadores del sector en empleos, inversiones, pago de impuestos, turismo y otros. Hay que centrarse y fortalecer la red de museos, la Biblioteca Nacional y la Red de Bibliotecas, el Centro Nacional de las Artes y los teatros públicos y mixtos”, agrega.
Y es que el sector cultural siempre ha tenido la expectativa de aumentar su capacidad de inversión para que los procesos de formación artística en las regiones se potencien, así como los instrumentos económicos que permiten la inversión en las industrias culturales y creativas. Con esto resuelto, se abordaría uno de los mayores problemas que hay a la hora de hablar de músicos, artistas, teatreros y más: la informalización que abunda en el panorama laboral y lo difícil que es acceder a seguridad social.
Para Castellanos, lo mejor que puede pasar ahora es que Abelardo de la Espriella vea todos los instrumentos, legislaciones culturales y la vida cultural de la gente alrededor de estos campos que son prueba de paz, de crecimiento, de desarrollo auténticamente humano. “Son precisamente derechos humanos que ningún gobierno, ninguna ideología de izquierda o de derecha, pueden afectar”.
María Jimena Delgado Díaz
Periodista de Cultura
@Mariajimena_delgadod
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eltiempo.com
En la sección: EL TIEMPO.COM -Cultura
También te puede interesar




