El Ministerio de Defensa ruso informó este miércoles que alcanzó la empresa industrial SAMSUNG-UCRANIA, que llevó a cabo la producción y almacenamiento de componentes para misiles de crucero basados en tierra FP-5 Flamingo, así como un taller de montaje de drones de largo y mediano alcance.
Según detalló Defensa, la operación se llevó a cabo con armas de alta precisión contra dichas instalaciones, ubicadas en la ciudad de Kiev, como respuesta a los recientes ataques del régimen ucraniano contra infraestructuras civiles en territorio ruso.
Actos terroristas de Kiev
Kiev lleva a cabo constantemente ataques selectivos contra la población civil de las provincias fronterizas rusas, al tiempo que lanzan múltiples vehículos aéreos no tripulados contra la capital rusa y sus alrededores. Drones y misiles ucranianos impactan contra vehículos, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones civiles, dejando víctimas.
En la madrugada del 22 de mayo, las Fuerzas Armadas de Ucrania bombardearon un edificio y una residencia estudiantil en Starobelsk. Varios drones impactaron contra el lugar, donde se encontraban 86 jóvenes en el momento del ataque. La agresión mató a 21 personas y dejó más de 40 heridos. Una joven falleció quemada viva cuando salió del edificio corriendo pero fue alcanzada por la onda expansiva de un proyectil.
El 3 de junio, drones ucranianos impactaron contra un autobús en Yenákievo en la República Popular de Donetsk, causando la muerte de ocho civiles. Otras 11 personas resultaron heridas de diversa gravedad.
El 8 de junio, una persona falleció y otra resultó herida tras el impacto de un dron ucraniano contra la locomotora de un tren de pasajeros que cubría la ruta Moscú–Simferópol.
El ataque de dron perpetrado el 17 de junio contra un autobús que llevaba un equipo infantil de fútbol desde Bielorrusia a la ciudad balnearia rusa de Guelendzhik, en la costa del mar Negro, se saldó con una persona muerta y ocho lesionadas, incluidos seis menores de edad.
En respuesta a esos y otros crímenes, las Fuerzas Armadas de Rusia llevan a cabo ataques contra objetivos relacionados con el complejo militar‑industrial ucraniano, incluyendo blancos militares, energéticos y de transporte.