China estudia limitar la exportación de IA y chips para blindar su tecnología avanzada frente a EEUU

La semana pasada se celebró la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial de Shanghái, cuyo pistoletazo de salida estuvo marcado por un discurso de apertura del presidente de China, Xi Jinping, en el que el mandatario equiparó la IA con la invención de la máquina de vapor y la electricidad, destacando el rol de Pekín como el actor principal que comparte su conocimiento de esta tecnología con el Sur Global. El presidente chino exhibió el músculo del gigante asiático en la IA en un contexto de pugna tecnológica con EEUU, para la cual, de forma paralela, China estudia una serie de medidas con las que poder batir a Washington.
Los reguladores chinos están valorando elevar los controles de exportación sobre la tecnología vinculada a la IA y a los semiconductores. El Ministerio de Comercio (MofCom, en sus siglas en inglés) chino ha contactado con las principales compañías domésticas especializadas en el desarrollo de la Inteligencia Artificial y la fabricación de procesadores para estudiar cómo impedir que tanto la tecnología avanzada como las start-ups chinas con mayor potencial puedan ser adquiridas por firmas occidentales.
Según informa el diario Financial Times, el MofCom ha hablado con compañías como Alibaba, ByteDance y Zhipu para evaluar las posibilidades de limitar la transferencia al extranjero de datos clave para el entrenamiento de sus centros de datos, así como la reducción de la descarga de sus modelos por parte de potencias o empresas foráneas. Además, también han solicitado opiniones sobre posibles restricciones que impidan a fabricantes de chips como Qualcomm o TSMC la adquisición de semiconductores basados en diseños elaborados por compañías chinas como Huawei.
Este programa de restricciones impediría la obtención de tecnología avanzada por parte de empresas o potencias extranjeras, resolviendo una laguna legal que, según Pekín, permitió a Meta acordar la adquisición de la firma china Manus por 2.000 millones de dólares. El titán de Silicon Valley buscó reforzarse con esta firma especializada en agentes inteligentes; no obstante, China acabó vetando la operación por considerar que violaba las reglas chinas de inversión extranjera.
Por el momento, los reguladores no han considerado la opción de restringir el acceso de clientes extranjeros a los modelos y servicios de las tecnológicas chinas. Ello puede deberse a que la principal carta de los modelos de IA de empresas chinas es que son de peso abierto, un término similar al del código abierto y que se refiere a la descarga libre de los mismos por parte de los usuarios. Por el contrario, los principales modelos de las compañías estadounidenses como Anthropic y OpenAI son de peso cerrado.
En este sentido, EEUU vetó la exportación de los modelos de IA más potentes, como el Fable 5 y el Mythos 5 de Anthropic, a principios de junio argumentando razones de seguridad nacional. Sin embargo, Washington levantó estas restricciones en julio tras considerar que la firma de Dario Amodei había reforzado la protección de sus modelos.
Por otro lado, China evalúa limitar la exportación de tecnologías de IA días después de que la startup china Moonshot lanzara el modelo Kimi K3, el cual supera al modelo Opus 4.8 de Anthropic en la mayoría de sus parámetros. Aquello evidenció el potencial de Pekín en la carrera por la IA frente a EEUU e hizo recordar el estreno del modelo DeepSeek en enero de 2025, el cual provocó un auténtico desplome en Wall Street que se extendió a todos los parqués del mundo.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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