Arqueólogos en Turquía hallaron una escultura de 12.000 años con un rostro humano tallado en piedra, considerada una de las representaciones más antiguas de la figura humana. El descubrimiento ocurrió en Karahantepe, un yacimiento neolítico en Sanliurfa, al sureste del país, y revela cómo las primeras comunidades sedentarias comenzaron a concebir su lugar en el mundo.
El profesor Necmi Karul, director de las excavaciones, explicó que el hallazgo marca un punto de inflexión en la interpretación del arte neolítico: “Hasta ahora, creíamos que las piedras que desenterrábamos representaban humanos, pero esta fue la primera vez que encontramos una representación facial real. Fue un momento increíblemente emocionante”, señaló.
LEA TAMBIÉN
Encontraron en 2017 una representación de un rostro humano de 12.000 años de antigüedad. Foto:Gabi Laron via Cambridge University
El relieve muestra rasgos definidos —nariz pequeña, ojos hundidos y expresión marcada—, y según Karul, no representa necesariamente una deidad, sino una idea abstracta o un símbolo humano.
La arqueobotánica Ceren Kabukcu, de la Universidad de Liverpool, describió la pieza como “un ejemplo evolucionado y altamente calificado de complejidad artística”. Según la especialista, la escultura demuestra que las comunidades del Neolítico poseían una visión del mundo más sofisticada de lo que se pensaba.
Las excavaciones en Karahantepe comenzaron en 2019, en el marco del proyecto de investigación de los yacimientos prehistóricos de Anatolia. El sitio está relacionado con Göbeklitepe, considerado el primer santuario ritual del mundo, ambos datados entre el 9600 y el 8000 a. C. En el lugar se han encontrado múltiples pilares en forma de T, estructuras comunales y restos de viviendas, lo que indica una sociedad en transición hacia el sedentarismo.
«Puede que no represente a un dios o a un ser sobrenatural”, dice profesor Karul. “Es más probable que simbolice una idea o concepto a través de la forma humana», agregó.
LEA TAMBIÉN
Conexiones con otros hallazgos
La profesora Natalie Munro, de la Universidad de Connecticut, comparó el rostro de Karahantepe con una escultura descubierta en 2017 en Nahal Ein Gev II, Israel, también de unos 12.000 años. “Su forma era muy familiar. Su estilo minimalista es sorprendente: unas pocas líneas que forman un rostro, una ceja y una nariz distintivas, con profundidad lograda mediante el tallado. Se parece mucho al rostro humano de piedra caliza que encontramos en Israel. Sentí la misma emoción que experimentamos cuando hicimos nuestro propio descubrimiento hace 10 años. Ver una cara tan similar en dos lugares tan distantes es realmente fascinante”, afirmó.
Los investigadores sugieren que estos paralelismos reflejan una “historia compartida” entre las comunidades del Levante y Anatolia. Aunque cada región desarrolló rasgos culturales propios, existía un intercambio de ideas y simbolismos que se extendía por todo el Oriente Medio.
El yacimiento de Karahantepe se extiende por 140.000 metros cuadrados Foto:Archivo excavación de Karahantepe
El profesor Karul considera que estos hallazgos van más allá del ámbito local: “Sanliurfa es uno de los reflejos más monumentales de esta era. Esto no se trata solo de Anatolia, sino de la historia compartida de toda la humanidad”.
Karahantepe, con una extensión de 140.000 metros cuadrados, forma parte del Proyecto Göbeklitepe, impulsado por el Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía. El objetivo es estudiar los orígenes del pensamiento simbólico y la arquitectura monumental en las primeras sociedades agrícolas.
LEA TAMBIÉN
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado en La Nación (Argentina)/ GDA. Además, contó con la revisión de la periodista y un editor.