El fotoperiodismo bajo el lente de Liliana Toro

La historia del fotoperiodismo en Colombia, como sucede con muchos oficios y artes, se ha contado tradicionalmente desde la mirada masculina. La lista de grandes fotógrafos que nos mostraron eventos determinantes para la sociedad Colombiana a través de instantáneas, como el Bogotazo o las grandes válidas ciclísticas de los años 60, las encabezan nombres como Sady González, Manuel H. y Carlos Caicedo, por nombrar a algunos de los más reconocidos; el catálogo se extiende.
Lo que ha olvidado la historia es que son varias las mujeres que desde hace décadas también han capturado con sus cámaras hechos que han marcado al país. Lo han hecho hombro a hombro junto a esas figuras que resaltan los libros, las retrospectivas y las exposiciones. Aunque cada día surgen nuevos nombres femeninos en el mapa del cubrimiento de noticias, el porcentaje de mujeres no logra igualar al de sus pares.
Entre esas mujeres está Liliana Toro Adelsohn (64 años), quien desde el año 1982 ha trabajado para distintos medios como EL TIEMPO, El Gráfico, El Espectador y Revista Cromos. Su primera asignación como fotoperiodista de un medio fue un partido de fútbol en la noche. No conocía a su colegas, todos hombres, y mucho menos la técnica de las fotos deportivas. “Cuando entré al estadio se me acercaron como 15 reporteros gráficos a preguntarme quién era yo. Muy asustada les dije: ‘Me llamo Liliana Toro y trabajo para El Pueblo de Cali’ y me volteé y los dejé hablando solos porque me temblaba todo. Era la única mujer y durante 20 años me sentí sola”.
La fotógrafa Liliana Toro expone su trabajo fotográfico de más de 40 años. Foto:Liliana Toro
En sus más de 40 años como fotorreportera , a diferencia de muchos de sus colegas, Liliana nunca exhibió su trabajo. Hasta que cedió ante la propuesta de su colega Freddy Beltrán, quien durante cerca de tres años insistió en hacer la exhibición y es también es el curador de la muestra ‘Bajo mi lente’, en la Alianza Francesa de Bucaramanga y que estará hasta el 4 de octubre.
¿En qué momento surgió la idea de hacer esta exposición?
Yo siempre he sido de muy bajo perfil. No me gustan los premios; y las exposiciones, menos. Fredy me propuso hacer esta exposición diciendo que creía que me lo merecía, pero nunca concretamos, hasta que este año me dijo: ‘Bueno, Mona, ya conseguí el espacio para la exposición’. Me dio un tucutucu, pero acepté. Ya tenía todo seleccionado porque venía haciendo ese trabajo, caja por caja, con mi obra análoga, que es la mayoría. La parte digital es otra etapa de mi vida.
¿Qué periodo de su producción comprende la exposición y cuáles son los temas principales de la muestra fotográfica?
Es mi trabajo análogo. Va desde 1982 hasta el 2000. Tengo secciones de política, cultura, orden público, vida cotidiana y personajes. Al final del blanco y negro vienen mis fotos de macrofotografía de flores. Es un trabajo que empecé hace 5 años, en los que me he dedicado, disciplinadamente, a hacer una foto diaria luego de dejar la reportería. El resultado es una selección de 124 fotos bellísimas de flores. Es mi trabajo estrella en este momento de mi vida.
La fotógrafa Liliana Toro expone su trabajo fotográfico de más de 40 años en la Alianza Francesa Foto:Liliana toro
¿Cómo fue reencontrarse con todos esos negativos y luego enviarlos a Bucaramanga?
Ha sido muy complicado porque todo lo hemos hecho a través de videollamadas, donde me mostraban cómo iba quedando una pared y otra con las fotos que me gustaban más. Mandé por mensajería 150 negativos, confiando en que todo saldría bien porque son únicos. A veces, los reporteros gráficos no tenemos mucho archivo porque trabajamos con medios que se quedaron con ellos. En mi caso, tengo algunos negativos, pero otros los tuve que rescatar de las impresiones.
¿Cuál es la foto más antigua de la muestra?
Es una de Héctor Lavoe que salió publicada en 1981 en el Magazín Dominical de El Espectador. En esa época yo no trabajaba para ellos. Pero fui al concierto e hice unas fotos porque adoraba a Héctor y era salsómana. Un amigo me dijo que esas fotos había que publicarlas, y así fue. De ahí en adelante, por ser amante de la salsa, iba a todos los conciertos y entrevistas. Tengo un archivo de salsa impresionante con fotos de Celia Cruz, Tito Puente, Alfredo de la Fe. Luego ya me contrataron de El Pueblo de Cali para ser reportera gráfica en Bogotá.
¿En qué momento de su carrera empezó a verse acompañada de mujeres en los cubrimientos?
Pancha, Esperanza Beltrán, mi compañera de El País de Cali, fue la primera que recuerdo. Ella no iba al estadio porque cubría solo política. Le enseñé a cubrir fútbol y ella me enseñaba lo que sabía del Congreso, que no era tan fácil. Luego en los 90 empiezo a ver a más mujeres en los cubrimientos. Recuerdo a Eliana Aponte y a Gladys Barajas. Pero siempre el cubrimiento fue muy masculino y lo sigue siendo. Exagerando, máximo te encuentras a tres mujeres, frente a un número grande de hombres.
La fotógrafa Liliana Toro expone su trabajo fotográfico de más de 40 años en la Alianza Francesa. Foto:LiliANA TORO
¿Qué la motivó, en medio de ese entorno tan masculino, a seguir insistiendo en la reportería gráfica?
Me tocó abrirme camino y tener mucho carácter. En 1988 me llamaron de EL TIEMPO para trabajar. Ese año secuestraron a Álvaro Gómez Hurtado y una noche me enviaron a hacer guardia porque decían que lo iban a liberar, pero no apareció. El conductor, el periodista y yo estábamos en periodo de prueba. La noche siguiente me mandaron otra vez. Estaba muy nerviosa con mis cámaras y recargaba cada momento mi flash para asegurarme de que iba a funcionar. En esa espera los periodistas y fotógrafos fueron a buscar algo de tomar, y yo no fui. En esas vi al doctor Gómez caminando con una bufanda y una biblia en la mano, prendí el flash y disparé la primera foto. Cuando él entra a su edificio le hago la segunda foto. Ahí se vino toda la prensa y yo me subí a la radiopatrulla que estaba frente a su edificio, que daba a un muro, y así pude saltar dentro. Ahí le hice la tercera foto. Todos quedaron afuera. Llegué al periódico y me estaba esperando todo el mundo, entre ellos, los Santos. Así fue como entré a EL TIEMPO, que era uno de mis anhelos. La foto de Álvaro Gómez es la que abre la exposición y la que me convenció de seguir en esto.
Al acercarse a su obra fotográfica, es inevitable no encontrarse con la famosa foto del ‘Tino’ Asprilla, en la que se ven sus partes íntimas en un partido de 1993. ¿Qué representa esa foto en su carrera?
La foto del Tino va a estar en la exposición en el tamaño más pequeño y con una lupa para que la gente la tome y mire la foto. No le quiero dar importancia a esa foto porque se dio, no es una foto que compuse ni que haya visto. Ese día fui al estadio por una asignación del diario El Gráfico al partido Colombia vs. Chile y tenía que dedicarme exclusivamente a hacerle fotos al Tino. En una jugada hice tres fotos y sentí que habían quedado bien. El periodista, cuando estaba viendo el negativo revelado, notó algo en la foto y empezó a gritar, pero yo no sabía que la había hecho.
ANDREA MORENO
Para EL TIEMPO
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eltiempo.com
En la sección: EL TIEMPO.COM -Cultura
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