El nutricionista Pablo Ojeda no solo recomienda contar con una dieta saludable y hacer ejercicios, sino que, para tener una buena digestión, la clave está en la masticación.
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“Un truco para comer menos y no pasar hambre está en la masticación. La digestión empieza en la masticación. Es en ese momento cuando el estómago manda la señal al cerebro de que hemos empezado a comer y de generar la saciedad; por eso, si comemos rápido, tardamos en recibir la señal y comemos más”, comentó Ojeda.
Es por eso que el experto aconseja comer despacio para una mejor saciedad, ya que esto ayuda a evitar comer en exceso y previene la indigestión o la pesadez.
“Comer despacio hará que en 10 minutos estemos saciados y que no tengamos más hambre, pero si estamos muy llenos justo al terminar, significa que hemos comido mucho más de lo que deberíamos haber comido y que las digestiones sean mucho más pesadas”, afirmó Ojeda.
No solo es comer saludable, sino también despacio. Foto:iStock
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Además, el experto recuerda la importancia de planificar las comidas antes de cocinar, ya que al hacerlo, se evita comer de más.
Asimismo, Ojeda hizo esta recomendación para los niños, pues en muchas ocasiones comen de manera rápida. Esto no solo le afecta su digestión, sino que también puede hacer que aumenten de peso.
Además, aconseja que los padres cocinen con sus hijos, para que se vayan familiarizando con aquellos alimentos que son saludables y de gran beneficio para la salud.
“Cuando los niños se implican en la preparación de las comidas, no solo aprenden a cocinar, también entienden mejor qué alimentos forman parte de una dieta equilibrada. Familiarizarse con la cocina desde pequeños es la mejor inversión en salud que podemos hacer por ellos”, argumentó.
Los niños también deben aprender a comer despacio. Foto:iStock
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Aunque muchos piensan que comer saludable significa prohibir ciertos alimentos, Ojeda reveló que la clave está en saber combinarlos. Esto representa un gran beneficio tanto para los niños como para los adultos.
“La clave no es prohibir alimentos, sino enseñar a combinarlos. Si los pequeños participan en la elección de recetas y entienden que en el plato deben convivir verduras, proteínas y carbohidratos, estamos construyendo una base sólida para su alimentación futura”, agregó.