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Economía y Finanzas

Anthropic dice que Mythos es demasiado peligroso, entonces ¿por qué crea una élite con permiso para usarlo?

📅 🕐 hace 1 h🔗 Fuente: eleconomista.es🕑 6 min de lectura
Anthropic dice que Mythos es demasiado peligroso, entonces ¿por qué crea una élite con permiso para usarlo?
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El desarrollo de la IA ha alcanzado un nivel tan elevado que dicha tecnología está empleándose en numerosos ámbitos del conocimiento. Su capacidad para procesar una ingente cantidad de datos hace que la IA esté impulsando el avance en campos como la computación cuántica, la neurotecnología o las ciencias naturales. Sin embargo, también está siendo empleada en otros dominios como el militar o el cibernético. En este último caso, Anthropic ha lanzado una nueva advertencia sobre su modelo de IA Claude Mythos, el cual ha generado preocupación en EEUU y la UE, que le impide lanzarla al público. Así, la compañía señala que es un modelo muy peligroso, aunque, de forma paralela, está ampliando los miembros de una élite que tienen acceso a dicha tecnología.

Anthropic ha asegurado que Claude Mythos es tan bueno en la detección de vulnerabilidades en los sistemas informáticos y de software que no puede ser lanzado al público. La compañía presentó este modelo de IA el pasado mes de abril, anunciando, posteriormente, la formación del Proyecto Glasswing para analizar cómo Mythos podía contribuir a desarrollar nuevas formas de ciberseguridad. Entre las compañías participantes de esta iniciativa se encuentran Amazon, Apple, Google, Microsoft, Nvidia y JP Morgan.

Ahora, la compañía ha decidido permitir a 150 organizaciones más el uso de Mythos, elevando el número de estos usuarios a 200. La compañía no ha comunicado el nombre de estas organizaciones, las cuales se encuentran repartidas en 15 países y engloban sectores como el energético, la salud y las comunicaciones.

Estas organizaciones han recibido la luz verde de Anthropic para usar la versión Preview, la única que la firma permite ser utilizada. La compañía justifica este filtro debido al elevado potencial de Mythos, aunque no existen informáticos externos que hayan verificado la capacidad real de este modelo de IA. Pese a ello, lo cierto es que el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, y el entonces presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, mantuvieron reuniones con los principales bancos estadounidenses en abril para analizar los riesgos de esta herramienta de IA.

De hecho, Susie Wiles, jefa de Gabinete de la Casa Blanca, y Dario Amodei se reunieron para abordar los peligros de Mythos en el ámbito de la ciberseguridad. Paralelamente, la compañía tecnológica mantuvo negociaciones con la Comisión Europea para permitir a Bruselas comprobar el potencial de este modelo de IA, y este mes de junio, Anthropic autorizó a la Agencia de Ciberseguridad de la UE para poder utilizar Mythos.

Anthropic no ha permitido a informáticos e ingenieros de software independientes evaluar exactamente los riesgos de Mythos y comprobar si sus afirmaciones sobre dicho modelo de IA son ciertas. Es una decisión que encaja con el comportamiento de una compañía que, después de superar en valoración a OpenAI e iniciar su proceso de debut bursátil, propone pausar el desarrollo de la IA -al cual ella misma reconoce haber contribuido- ofreciendo sus propios productos para ejecutar dicha pausa. Aparentemente, la compañía combina las muestras públicas de preocupación ética sobre la IA con un desarrollo acelerado de la misma en un contexto en el que busca, paralelamente, superar a OpenAI en la carrera por dominar esta tecnología tanto en el frente técnico como en el económico.

La IA neutraliza los viejos sistemas de seguridad

Sin embargo, es cierto que avances como los de Anthropic han permitido llevar las estrategias de ciberataques a un nuevo nivel. Así, al inicio de la guerra de Israel y EEUU contra Irán, los servicios secretos hebreos mataron al ayatolá Alí Jameneí tras detectar la ubicación exacta de una reunión de la cúpula persa a la que acudió el Líder Supremo iraní. Tel Aviv consiguió identificar el lugar del encuentro tras haber analizado mediante el uso de IA una enorme cantidad de imágenes registradas por las cámaras de videovigilancia distribuidas en Teherán.

Aquella operación ha mostrado las debilidades de los sistemas tradicionales de vigilancia ciudadana a través de sistemas de cámaras de vídeo. Lo que antaño constituía un circuito de monitorización eficiente se ha convertido ahora en un repositorio de imágenes al alcance de cualquier actor externo con capacidad de acceder a él y emplear la IA para identificar objetivos. Porque ya no se trata de detectar un rostro en concreto: la Inteligencia Artificial ofrece la posibilidad de identificar patrones de comportamiento.

El riesgo es tan elevado que, tras saberse que Israel había hackeado el sistema de videovigilancia de Teherán, India ordenó la prohibición del uso de cámaras de origen chino en el país. Por su parte, los servicios secretos rusos apagaron partes del circuito de seguridad de vídeo que protege a Putin tras el asesinato de Alí Jameneí por parte de Tel Aviv, encendiéndolo después de que los ingenieros blindaran cualquier tipo de acceso desde internet.

Nuevos métodos de vigilancia masiva

La otra cara de la moneda es, no obstante, el uso de la IA para reforzar los métodos de vigilancia. En conversaciones con Financial Times, un profesional cuyo país en Europa emplea fórmulas de IA para supervisar a la población ha definido este nuevo estadio de monitorización como «el Santo Grial de la vigilancia», el cual les permite «buscar comportamientos, no objetos».

Lo cierto es que la IA ha impulsado la vigilancia masiva hasta convertirla en un negocio interesante para numerosas firmas tecnológicas. Así, el ICE (Servicio de Inmigración y Control Fronterizo, en inglés), usa las herramientas de IA de Palantir para procesar datos e identificar inmigrantes. La colaboración con la firma fundada por Peter Thiel se reforzó el año pasado cuando el ICE pagó 30 millones de dólares a Palantir para que la compañía creara una plataforma de vigilancia llamada ImmigrationOS, con el objetivo de facilitar las tareas de identificación, localización y expulsión de inmigrantes. Otras compañías tecnológicas también han ofrecido sus plataformas a este organismo: a finales de 2025, el ICE contrató servicios de software a Microsoft y Amazon Web Services por 38 millones y 25 millones de dólares respectivamente.

Según afirmó aquel año Todd Lyons, el director del ICE, era necesario tratar el sistema de deportación «como un negocio, como Amazon Prime, pero con seres humanos», estableciendo una comparación con el circuito de entrega de paquetes del gigante tecnológico estadounidense con la expulsión de inmigrantes.

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Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es

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