así es Chen Tianshi, el dueño de la ‘Nvidia de China’ que no para de aumentar su fortuna

Salvando las distancias, en China existe una compañía que no para de crecer y de llevarse los elogios del mundo de la inteligencia artificial. Se llama Cambricon Technologies, fundada en 2016, y cada vez es más inevitable su comparación con la todopoderosa Nvidia, actualmente la empresa con mayor capitalización bursátil del mundo, con un valor que supera los 4,5 billones de dólares.
Cambricon, que cotiza en la bolsa de Shanghái desde 2020, ha pegado un estirón significativo gracias a la IA. Tanto que en julio su valor bursátil era de 32.000 millones de dólares, y a día de hoy ya alcanza los 88.000 millones. Su crecimiento constante ha convencido a China, y más en concreto a Xi Jinping, para dar un puñetazo sobre la mesa e intentar plantar cara a Nvidia en el trono de la inteligencia artificial. Esta compañía se ha convertido en la niña bonita del país comunista, el cual estaría forzando a las grandes tecnológicas chinas como Huawei y DeepSeek a que abandonen los chips de Nvidia y los sustituyan por los de Cambricon.
En los primeros seis meses del año, Cambricon contabilizó una cifra de ingresos operativos de 400 millones de dólares, un importe muy alejado del que se espera para su rival estadounidense, pero que supone un aumento del 4.347% respecto del dato correspondiente al mismo periodo del ejercicio anterior. De esta forma, el beneficio neto del fabricante chino en la primera mitad del ejercicio ascendió a 140 millones de dólares, en contraste con las pérdidas de 74 millones anotadas por la compañía un año antes. Con esto, Cambricon obtuvo un beneficio neto récord, después de registrar un crecimiento del 4.000% de los ingresos operativos durante el semestre.
Detrás de Cambricon se esconde su director ejecutivo y cofundador principal, Chen Tianshi, posiblemente el gran beneficiado del buen año de la compañía. Su fortuna se ha triplicado en lo que va de año, alcanzando en estos momentos los 22.000 millones de dólares y situándose como uno de los chinos con mayor patrimonio. Su figura se encuentra entre las más influyentes de la revolución de la inteligencia artificial en China y puede sentirse orgulloso de haber liderado la compañía hasta convertirla en uno de los principales proveedores mundiales de chips de IA, esenciales para la ambición china de lograr la autosuficiencia tecnológica.
Un adelantado a su época
Nacido en 1985 en Nanchang, provincia de Jiangxi, Chen Tianshi es hijo de padre ingeniero (eléctrico) y de madre profesora (de historia). Este ambiente familiar le brindó el apoyo tanto científico como humanístico que moldearía su desarrollo intelectual. Tanto él como su hermano mayor Chen Yunji fueron admitidos en su adolescencia en la prestigiosa Escuela para Jóvenes Superdotados de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China (USTC), diseñada para formar mentes científicas de élite y futuros líderes en campos clave.
Tal era su progresión, que los dos hermanos ingresaron en la universidad antes de terminar la secundaria. Ya allí, Chen Tianshi omenzó con una licenciatura en matemáticas aplicadas, que obtuvo en 2005 cuando solo tenía 20 años. Permaneció en la USTC, donde completó un máster en ingeniería informática en 2007 y un doctorado en ciencias de la computación e ingeniería en 2010. Todo esto antes de cumplir los 25 años. Sin duda, estamos ante una de las mentes más brillantes de la comunidad científica que ha podido dar China en los últimos años.
En 2016, los dos hermanos fundan Cambricon Technologies. No era una simple startup, sino que ambos aprovecharon una importante inversión estatal y estrechos vínculos con el ámbito académico e industrial de China, situándola en el centro de las prioridades estratégicas nacionales para la autosuficiencia en IA. En 2017 lanzaron su primer producto importante: el chip Cambricon-1A, que consolidó a Cambricon como un líder tecnológico, con Huawei como uno de sus primeros clientes.
Desde 2023, Cambricon ha destinado una parte importante de sus recursos de I+D a chips de IA diseñados para modelos de lenguaje de gran tamaño, en un contexto de auge global del mercado de la IA generativa. Entre los principales hitos de sus productos se incluyen plataformas de hardware y software capaces de soportar no solo los modelos de IA desarrollados en China (como DeepSeek y Qwen de Alibaba), sino también futuras cargas de trabajo de IA que imitan o superan las arquitecturas de los líderes occidentales en IA.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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