¿El fin de los youtubers? La nueva IA creada por Youtube podría hacer desaparecer sus ingresos

YouTube anunciaba la semana pasada la creación de un nuevo sistema interno de búsqueda. El sistema, conocido como «Ask YouTube» (Pregunta a YouTube), funciona a través de un complejo sistema de IA que permitirá a los usuarios realizar preguntas complejas y que el sistema de la plataforma de vídeo responda mediante un texto y, sobre todo, la selección de una serie de fragmentos de vídeo relacionados.
El nuevo sistema, anunciado durante el Google I/O 2026 y actualmente en fase de prueba para usuarios Premium en EEUU (con planes de expansión), representa un avance significativo en la forma de descubrir contenido en la plataforma, aunque también supone un importante riesgo para los creadores de contenido.
¿Cómo funciona Ask YouTube?
Según ha explicado la compañía, esta nueva herramienta permitirá al usuario no solo buscar a través de un pequeño conjunto de palabras clave como hasta ahora, sino desarrollar ideas y preguntas complejas que la nueva IA será capaz de procesar y contestar. Así, ante una pregunta, por ejemplo, de cómo montar una estantería, la plataforma ofrecerá un fragmento de texto al estilo chat conversacional al mismo tiempo que pondrá a disposición del usuario, de entre su gran catálogo, diferentes fragmentos de vídeo que respondan a la duda.
En este sentido, YouTube ha remarcado que las preguntas quedarán guardadas en el caché del perfil, por lo que se podrá continuar en otro momento o solicitar más información sobre el mismo tema retomando los resultados que ya habían sido previamente facilitados.
En este sentido, gran parte de los usuarios de la plataforma ya buscaban de forma habitual información en ella, por lo que este desarrollo busca fomentar esa dinámica y, en principio, aumentar el ecosistema de YouTube al facilitar que los usuarios no tengan la necesidad de buscar información en otro lugar.
El riesgo para los creadores
Pero claro, esta nueva funcionalidad, que innegablemente puede ser muy útil para YouTube, podría causar un enorme daño a los creadores de contenido y a ciertos medios de comunicación que, debido a la amplia audiencia presente en YouTube, han convertido a la plataforma en su canal predilecto.
El periodista David González Torres, autor de la famosa newsletter sobre el mundo de los medios y la comunicación «Red de Periodistas», consideraba esta nueva utilidad de la plataforma como un importante riesgo a la hora de obtener la monetización por los vídeos.
Y es que esta selección de vídeos, si bien podría aumentar de forma brutal las visualizaciones, iría en contra de los propios aspectos que favorece YouTube. Por un lado, al mostrar solo fragmentos breves, aquellos autores con vídeos largos podrían no solo perder volumen, ya que ese tipo de formatos no sería recomendado, sino que, incluso en el caso de serlo, la duración de la visita —uno de los aspectos que más premia YouTube— se vería igualmente afectada, en tanto que la gente solo vería un fragmento.
No menos importante, remarca Torres, es el contenido patrocinado en los vídeos. Para cualquier usuario habitual de YouTube, no es una imagen extraña ver al youtuber detener un segundo el vídeo para realizar una breve publicidad del llamado «patrocinador». Este tipo de contenido, una parte importante de los ingresos de los creadores, podría verse igualmente afectado, ya que YouTube, es de suponer, a la hora de recomendar fragmentos de vídeo no haría caso de la publicidad, por lo que el valor para las empresas de este tipo de campañas se reduciría sensiblemente.
La función podría favorecer a creadores con contenido altamente estructurado (capítulos claros, transcripciones precisas y SEO optimizado), dejando en desventaja a canales más narrativos o experimentales. Los creadores deberán adaptar sus estrategias, crear vídeos más modulares, mejorar timestamps, descripciones y capítulos, y posiblemente producir más contenido corto (Shorts) que se integre mejor en las respuestas de IA.
Esto mismo es remarcado por el medio especializado en tecnología CNET, que considera que este «cherry picking» de partes de los vídeos podría afectar de forma estructural tanto a los ingresos como a la creación de comunidades, en tanto que los vídeos perderían la autoría concreta y, en buena medida, los contextos o formas de narrar propias de los autores. Y es que el medio considera que YouTube y Google parecen avanzar hacia una suerte de modelo de «creadores no remunerados» que sostengan el ecosistema de IA cada vez más fuerte.
Cómo evitar el colapso
Ahora bien, parece que no todo está perdido, aunque YouTube parece estar reestructurando la relación con los creadores de contenido que, hasta este momento, solían tener la sartén por el mango. Para los creadores el mensaje es claro: hay que adaptarse para sobrevivir a las nuevas dinámicas.
Los expertos en YouTube recomiendan optimizar los vídeos con capítulos bien detallados y transcripciones completas para que la IA pueda entender y aprovechar mejor su material. Asimismo, deben enfocarse en aquellos elementos que la inteligencia artificial difícilmente puede replicar, como la personalidad auténtica, el storytelling profundo y las experiencias originales. Otra clave será diversificar las fuentes de ingresos a través de patrocinios, membresías, productos propios y otras vías más allá de la publicidad tradicional. Por último, es fundamental monitorear de cerca YouTube Analytics para medir el impacto real de Ask YouTube y ajustar la estrategia según los resultados.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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