España puede convertirse en el mayor ‘coworking’ del mundo

José Almansa es el creador de NomadIA Digital, plataforma creada para nómadas digitales y con la que se pretende atraer talento de todos los territorios de España.
¿Cómo puede la transición «del turismo al talento» transformar la competitividad de los territorios españoles en los próximos años?
España no puede seguir apoyándose en el mismo modelo turístico porque estresa a algunos territorios, temporaliza a otros y deja fuera a demasiados. El turista es, y seguirá siendo, esencial. Viene a disfrutar y deja un ingreso económico imprescindible. Pero si queremos un país competitivo, equilibrado y resiliente, debemos abrir la puerta a otro visitante. El del talento que se mueve, el nómada digital y el trabajador remoto español.
La oportunidad es extraordinaria porque iguala a casi todos los territorios del país. Cualquier rincón de España puede construir una propuesta de alto valor basada en espacios mágicos, comunidad vibrante y programación inspiradora. Esto permite que territorios que el turismo ignoró pueden ahora brillar desde su autenticidad; y los destinos consolidados pueden decidir qué tipo de visitante quieren atraer, sustituyendo volumen por valor.
El talento global no solo consume, sino que participa, crea, conecta y deja conocimiento. Integra procesos, tendencias y nuevas miradas que ayudan a resolver retos locales. No se limita a venir, convive.
Además, si lo planificamos bien, en vez de intentar atraer empresas de fuera, buscaremos que su talento se enamore del territorio para que sean ellos quienes quieran traerlas.
El turismo seguirá siendo un pilar. Pero el talento es la palanca que puede llevar a España a ser la primera potencia en atracción de talento.
¿Qué aprendizajes de su etapa como pionero del coworking en Europa han sido clave para diseñar NomadIA como infraestructura nacional de atracción y retención de talento?
Siempre he pensado que España puede convertirse en el mayor coworking del mundo, pero esa visión solo se entiende si vienes del coworking.
En 2006, cuando cofundé Impact Hub Madrid, se creó la fórmula de espacios mágicos + comunidad vibrante + programación inspiradora. Funciona en cuatro paredes, pero pronto entendí que también puede funcionar en un pueblo, en una ciudad o en un territorio entero.
Con LOOM fuimos un paso más allá. No construimos espacios para trabajar, sino para que se extrapolaran procesos de creatividad e innovación. Lugares donde la gente compartía lo mejor de sí, las tendencias circulaban, y la comunidad se retroalimentaba. En 2018 ya éramos la sede natural de nómadas digitales en Madrid y Barcelona. Con NomadIA se aplican las mismas reglas del coworking. Pero siempre creando propuestas territoriales de abajo arriba. Porque las personas conocen lo valioso, lo que se necesita y qué oportunidades llevan años dormidas.
¿Qué papel juega la inteligencia artificial en NomadIA a la hora de ordenar el fenómeno de los nómadas digitales y facilitar la toma de decisiones económicas a nivel local?
La inteligencia artificial llega en el momento perfecto para un proyecto como NomadIA. Porque nos faltaba una infraestructura real para ordenarlo, gestionarlo y convertirlo en una oportunidad económica tangible para los territorios.
Para los territorios, la IA es una herramienta que permite gestionar su propuesta de valor. Les ayuda a entender qué están buscando los nómadas digitales, cómo mejorar su oferta, cómo adaptarla en tiempo real y cómo medir su impacto. Hablamos de datos, patrones, métricas y decisiones fundamentadas. La IA convierte la atracción de talento en una política pública gestionable.
Para el nómada digital, NomadIA funciona como un coach de vida nómada. Le recomienda dónde vivir, desde dónde trabajar, con qué comunidad conectar y en qué actividades participar. Le guía en trámites complejos, visado, banca, movilidad, o empleo, y le facilita cada transición entre territorios.
Y para los partners como empresas, espacios, servicios, etc, les muestra qué necesita este talento móvil, permitiéndoles afinar su oferta.
¿Cómo ayuda NomadIA a las empresas españolas a adaptarse a los modelos de trabajo híbrido y distribuido y a ofrecer experiencias de valor a sus empleados?
El último informe de Savills sobre tendencias del workplace (publicado en 2025) confirma que el primer criterio para elegir en qué empresa trabajar es poder hacerlo desde donde quieras. El cambio de modelo ya está aquí, porque cientos de miles de profesionales pueden trabajar desde cualquier lugar, pero solo lo harán si esos lugares les ofrecen experiencias donde realmente «pasen cosas».
NomadIA permite activar propuestas de valor territoriales para empleados de empresas. Destinos preparados hacia los objetivos de la organización. Comunidad, actividad y una experiencia híbrida que convierte cada desplazamiento en un activo para la persona y para la organización.
Estamos en la era del Space as a Network. Antes se trabajaba en la oficina y el networking ocurría fuera; ahora tiene mucho más sentido trabajar fuera para nutrirse de nuevas comunidades, tendencias, proveedores, clientes, y volver a la oficina a conectarlo con el equipo y la organización. Es decir, el talento sale al mundo, captura valor y lo reintegra en la empresa.
¿Qué criterios definen un «destino del talento» y qué impacto económico y social pueden esperar los municipios que se integren en la Red NomadIA?
El impacto para los territorios estresados por el turismo, o por la llegada espontánea de nómadas digitales sin planificación, lo vemos en que un ND puede sustituir a cinco turistas en retorno económico, pero consume apenas una quinta parte de recursos. Pero lo verdaderamente transformador es que el ND no es un visitante externo porque vive, trabaja y participa en el territorio. Puede integrarse en la vida local, aportar conocimiento, mentorizar, crear proyectos y sumarse a los retos que el territorio marque. Si Lanzarote tiene un problema de agua o energía, puede convocar a talento especializado para co-crear soluciones. Eso el turismo no lo hace.
Y para los municipios donde no hay turismo ni ND, la oportunidad es aún mayor. No necesitan ir a buscarlos fuera ya que en España ya hay más de 300.000 trabajadores remotos que buscan autenticidad y lugares donde pasen cosas. Su llegada es aire fresco para comunidades olvidadas, capaz de reactivar plazas, comercios, escuelas y autoestima territorial.
NomadIA convierte ese movimiento en un sistema ordenado, sostenible y con sentido.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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