Europa busca en Wall Street la prueba de un rebote capaz de sacar a la bolsa de los mínimos de noviembre del año pasado

El mercado de futuros apunta a una apertura al alza entre los principales índices europeos. El presidente de Estados Unidos retrasó la fecha límite para que Irán acepte un acuerdo que ponga fin a la guerra hasta el 6 de abril. La prórroga es tomada por el mercado como una señal de optimismo en una semana en la que el EuroStoxx 50 avanza casi un 3%. No obstante, el cómputo mensual es claramente bajista.
La bolsa europea cae más de un 9% desde que arrancaron las hostilidades. Sin signos de mejora y un fuerte rebote, marzo puede convertirse en el peor mes para la bolsa global desde 2022. Con el último episodio capaz de mover al mercado, la guerra en Oriente Medio, los inversores se muestran inseguros a que esta prórroga en busca de un acuerdo pueda derivar en la firma de la paz. Y es que, en las últimas sesiones en las que también estaba vigente un cese parcial de las hostilidades (ataques a infraestructura estratégica), lo cierto es que Irán e Israel no han detenido los ataques.
«Al prolongar el plazo, se pospone el problema, retrasando cualquier resolución concreta sobre la reapertura del Estrecho de Ormuz», comenta Tony Sycamore, analista de IG.
La volatilidad del mercado fuerza a los principales índices europeos a moverse de manera lateral entre varios soportes clave. El giro de Donald Trump y su prórroga no permitieron a Wall Street mantener los mínimos de noviembre del año pasado. Esto, desde un punto de vista del análisis técnico, invita a la prudencia ante un rebote. Si bien la bolsa puede recibir con júbilo que Donald Trump aún confíe en las negociaciones, lo cierto es que el Ibex 35 ha fracasado en su intento por tomar los 17.500 en anteriores ocasiones. «Empezaría a considerar que hay algo más que un simple rebote dentro de un contexto todavía muy frágil, donde todas las miradas están puestas en Wall Street», comenta el asesor técnico de elEconomista.es, Joan Cabrero.
Si al otro lado del Atlántico se pierden soportes, como son los 6.500 puntos del S&P 500, no sorprendería que el Ibex 35 acabara yendo a buscar su verdadero punto de control, los 16.000 enteros, según Cabrero. «Esa es la zona que sigo considerando óptima para plantear compras con una visión de medio y largo plazo», explica el asesor técnico. Alcanzarla supondría replicar la corrección vivida en abril del año pasado en el episodio arancelario de Trump, y además coincide con la media de 200 sesiones, una referencia que el índice ha respetado en múltiples ocasiones desde 2022 sin alterar su estructura alcista de fondo.
Un descenso hacia los 16.000 encajaría también con un ajuste del 23,6% de Fibonacci de toda la subida nacida en los mínimos de 2022. Nada que deba interpretarse como una señal de debilidad estructural, sino más bien como una pausa necesaria dentro de una tendencia que, vista con perspectiva, «sigue siendo constructiva», apunta Cabrero.
El bono de EEUU persiste sobre el 4,4%
Mientras tanto, el mercado de deuda reaccionó al primer instante al anuncio del presidente de Estados Unidos de pausar los ataques a instalaciones energéticas de Irán hasta el 6 de abril. El ejemplo más claro fue el bono de Estados Unidos a 10 años, que detuvo su caída de precio con la rentabilidad del bono en máximos del año, en el 4,4% (la rentabilidad se mueve en sentido contrario al precio). La aversión al riesgo del inversor no ha desaparecido. La falta de resolución del conflicto sigue elevando las expectativas de inflación de agencias gubernamentales como la OCDE y también la del mercado.
Los expertos consideran que el desabastecimiento de combustible traerá un incremento del precio de la energía. Ya sea solo puntual o dilatado en el tiempo, si la guerra en Oriente Medio se recrudece, la rentabilidad de todos los bonos soberanos aumenta porque se descuenta la intervención de los bancos centrales. El mercado espera hasta tres subidas de tipos de interés de 25 puntos básicos cada una por parte del BCE para 2026. De esta forma, el bono alemán a diez años alcanza el 3,07% de rentabilidad mientras que el español con el mismo vencimiento supera el 3,6%.
El petróleo borra la prórroga de Trump
El precio del petróleo se mantiene estable. La calma del mercado por el anuncio del presidente Trump de dar más plazo a Irán para cerrar un acuerdo solo sirvió para frenar la escalada del precio del crudo, pero no para bajar el coste por barril. El Brent cotiza en los 108 dólares por unidad con la incertidumbre de una guerra que probablemente persistirá, como mínimo, hasta el fin de semana.
En paralelo a la extensión de las negociaciones, fuerzas militares terrestres estadounidenses han sido desplegadas en el Estrecho de Ormuz. Esto mantiene la tensión sobre el precio del petróleo, que sube en lo que va de año un 77%. «La guerra de Irán y el consiguiente aumento de los precios del petróleo siguen frenando el apetito por el riesgo«, comenta el analista de LPL Financial, Adam Turnquist.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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