su tercera subida mensual no debería preocupar a los hipotecados

El euríbor, índice de referencia para los préstamos hipotecarios a tipo fijo, ha cerrado octubre con una media mensual del 2,187%, lo que supone una ligera subida frente al 2,172% con el que terminó septiembre. La subida no debería preocupar demasiado a los hipotecados. No hay muchos indicios de que los tipos se vayan a poner bravos al alza durante un largo período de tiempo.
El índice encadena tres meses al alza y suma más de 10 puntos básicos desde julio, cuando llegó a tocar mínimos en mitad de agosto en 2,036%. El índice ha desterrado cualquier intento de bajar de la psicológica barrera del 2%, pero a pesar de las subidas consecutivas, no hay una amenaza seria de que haya un rally como el de hace dos años, cuando el euríbor pasó de tasas negativas a situarse por encima del 4% en doce meses por culpa de los tipos del BCE.
La evolución del euríbor está ligada a los tipos oficiales del BCE y aquí está la buena noticia para los hipotecados. La estabilidad en los tipos de interés que está marcando el euríbor y sus futuros encaja con lo que ahora esperan los mercados financieros, y también los analistas. Las perspectivas se han alineado en este frente, y prometen, no sólo un sendero de tranquilidad, sin cambios de ningún tipo, en el medio plazo, sino que también lo proyectan de cara al largo plazo.
Los contratos de futuros del euríbor, que utilizan algunos inversores para cubrir sus posiciones contra las oscilaciones de los tipos reales, apuntan a que el índice permanecerá alrededor del 2% hasta bien entrado 2028.
El camino tranquilo de los tipos de interés que va a transitar el BCE
Y es que, ahora no hay ni rastro de cambios en los tipos de interés, para los próximos dos años, por parte de los inversores ni de los expertos del mercado financiero. La última encuesta a analistas que ha llevado a cabo la agencia Bloomberg, la semana pasada, previa a la reunión del BCE que ha tenido lugar este jueves, confirma cómo los expertos esperan dos años seguidos sin ningún cambio en los tipos de interés. Esto sólo puede encajar con la opinión de que el BCE está en uno de esos raros momentos en los que puede considerar que su objetivo está cumplido, con una proyección de inflación estable, en el entorno del objetivo del 2% para los próximos años, y un crecimiento económico que, aunque irá moderándose, se va a mantener relativamente fuerte.
Los analistas dan su opinión, pero los inversores también dan una guía de lo que creen que ocurrirá con los tipos en el futuro, y en su caso, se juegan más que el prestigio: estas proyecciones se basan en lo que indican sus inversiones. Y en este frente, también se espera un BCE en ‘piloto automático’ en los próximos trimestres, sin ningún tipo de cambio de tipos hasta octubre de 2026. Más allá no hay proyecciones en el precio del dinero, y ahí es donde otros indicadores, como el euríbor, juegan un papel importante para poder analizar qué están descontando los inversores. En este caso, alineados con la opinión de los expertos, las expectativas son de una calma total.
La subida actual, por los menos para revisiones anuales, no debería inquietar. La media mensual de octubre, con la que se revisan las hipotecas no implica alzas en las hipotecas. El euríbor al 2,187% todavía supone un recorte de 50 puntos básicos frente al 2,691% registrado en octubre de 2024.
Una persona que tenga contratada una hipoteca variable de 150.000 euros a 30 años y con un diferencial del 0,99% más euríbor y deba revisar su tipo de interés con el nivel de octubre registrará un descenso en su cuota de 42 euros al mes. Esto equivale a unos 504 euros al año.
No hay tanta suerte para las hipotecas con revisión semestral. El pasado mes de abril el euríbor se situaba en el 2,143%. Para una hipoteca variable de 150.000 euros a 30 años y con un diferencial del 0,99% más euríbor supondrá un aumento de 2,23 euros, unos 13 euros al semestre.
Esperanzas para más recortes
Hay analistas financieros que incluso contemplan que todavía el BCE guarda recortes adicionales para los tipos, lo que debería quitar cualquier presión alcista al euríbor. «Todavía existen algunos argumentos moderados válidos que podrían obligar al banco central a recortar una vez más en la reunión de diciembre, basta pensar en el impacto adverso retardado de los aranceles estadounidenses, la apreciación del euro, la política francesa o un retraso en el estímulo fiscal alemán», comenta Carsten Brzeski, economista de ING. «Si alguno de estos riesgos a la baja se materializa, podemos esperar que el BCE implemente uno o dos recortes de tipos más».
Mientras el mercado descarta giros de guion, hay más analistas que se resisten a contemplar el fin del ciclo bajista. «Esperamos un recorte en diciembre y marzo, pero la convicción en diciembre es cada vez menor», señala Rubén Segura-Cayuela, economista jefe de Bank of America para Europa.
El analista apunta a la incertidumbre como uno de los mayores destabilizadores del modo pausa en el que ha entrado el BCE. «Es probable que gane fuerza un argumento adicional: el de la incertidumbre y eso requeriría al menos algunos recortes preventivos», comenta Segura-Cayuela.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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