un mosaico excepcional de recursos básicos y clave para la estrategia militar

Después de la intervención en Venezuela, Donald Trump ha vuelto a insistir en la importancia de que Estados Unidos se haga con el control de Groenlandia. «La necesitamos desde el punto de vista de seguridad nacional. Es muy estratégica», ha explicado el presidente estadounidense. En rueda de prensa a bordo del Air Force One, Trump ha insistido en que «la Unión Europea necesita que nosotros la tengamos, y ellos lo saben», algo que ha desatado la especulación de que el presidente redoble sus esfuerzos para hacerse con el control del territorio, ahora danés, en un futuro no muy lejano.
¿Cuál es el interés de Estados Unidos en controlar la isla? El objetivo de Washington tiene dos grandes focos: en primer lugar, hacerse con el control de una región geoestratégica clave para el futuro de Estados Unidos. El deshielo en el ártico está abriendo nuevas rutas comerciales que las grandes potencias quieren explotar, y Groenlandia también es, y ya lo fue desde la Segunda Guerra Mundial, un punto crítico en la estrategia de defensa frente a Rusia. De hecho, ya desde entonces el gigante norteamericano tiene bases militares activas en Groenlandia, pero Trump considera que ahora es importante tomar el control efectivo de la región.
El segundo objetivo sería asegurar el suministro de tierras raras, materias primas clave para el desarrollo tecnológico actual y de las próximas décadas, un esfuerzo en el que ahora el país norteamericano está muy atrasado frente a su gran rival, China. También, las posibles reservas de petróleo que puede haber en Groenlandia juega un papel en la ecuación.
Una fuente de tierras raras
Uno de los grandes atractivos de Groenlandia es su riqueza en recursos naturales de todo tipo y, de hecho, parece que se trata de una región única en el planeta por la gran variedad que esconde, fuera de lo común. Esta semana, Jonathan Paul, profesor asociado de ciencias de la tierra en la Universidad de Londres, ha explicado cómo «Groenlandia posee una de las fuentes más ricas del mundo en recursos de todo el planeta. Incluyen materias primas críticas, como litio y elementos de tierras raras, que son esenciales para la tecnología verde, y otros minerales y metales, y un enorme volumen de hidrocarburos, como petróleo y gas», señala.
Además, Paul hace hincapié en que el deshielo «incrementa la posibilidad de que haya gigantescas cantidades de recursos naturales sin explorar», algo que hace todavía más atractivo el potencial de la región para Estados Unidos. La variedad, sin embargo, es lo que más llama la atención: «Geológicamente hablando, es muy poco habitual, y muy excitante para los geólogos como yo, que haya un área que haya experimentado juntos los tres desarrollos necesarios para generar recursos naturales: generación de montañas, rupturas de la corteza y actividad volcánica», explica. Es, esta última, la responsable de que exista una concentración relevante de tierras raras.
Como se puede apreciar en el gráfico, el Ministerio de Recursos Minerales de Groenlandia señala los puntos donde se distribuyen los sedimentos que reflejan presencia de tierras raras, y estos aparecen en alta concentración, dentro de las zonas libres de hielo, en el sur de la isla, y en distintas partes de la costa oeste y este. El geólogo Paul cifra la enorme cantidad que parece haber en la región: «Se estima que Groenlandia tiene suficientes reservas bajo el hielo de disprosio y neodimio para satisfacer más de un cuarto de la demanda mundial futura», señala.
Estas materias primas son clave para el futuro tecnológico, y EEUU ahora se encuentra en una posición de inferioridad frente a China. Según el think-tank RAND Corporation, basándose en datos del Servicio Geológico de EEUU, China produjo en 2023 unos 240.000 toneladas métricas de óxidos de tierras raras ese año, mientras Estados Unidos alcanzó las 43.000 toneladas, el segundo mayor productor mundial.
La importancia estratégica
Estados Unidos ya tiene presencia en la región, pero Trump considera que «ser propietario es muy importante. Te da algo que no puedes conseguir sólo por firmar un documento», ha explicado esta semana.
«El interés norteamericano por Groenlandia va más allá de sus materias primas», explica Pedro del Pozo, director de inversiones financieras de Mutualidad. «Su valor geoestratégico es enorme. Situada en una posición clave en el Atlántico Norte, desempeña un papel fundamental en los sistemas de defensa de la OTAN y en la arquitectura de seguridad occidental. Durante la Segunda Guerra Mundial, tras la ocupación de Dinamarca por las fuerzas alemanas, Estados Unidos tomó posiciones en Groenlandia mediante el establecimiento de bases militares. Esta presencia se ha mantenido desde entonces, reforzándose durante la Guerra Fría como parte de la estrategia de defensa frente a la Unión Soviética», señala Del Pozo.
¿Cuánto petróleo hay?
Aunque los datos respecto al petróleo groenlandés son todavía estimaciones, y no reservas probadas, las estimaciones que maneja la agencia de Servicio Geológico de Estados Unidos apuntan a una cantidad gigantesca de petróleo en la isla. El informe que publicó en 2007 la agencia explica cómo «usando una metodología basada en geología, estimamos que la cantidad no descubierta de petróleo convencional en la provincia del noreste de Groenlandia es de 31.400 millones de barriles, aproximadamente».
Esta es la cifra que maneja la mayor parte de analistas que ahora se hacen eco del interés de Estados Unidos por la isla, y no es un dato poco relevante: para hacerse una idea de la enorme cantidad que supone, Noruega, por ejemplo, ha producido desde 1971 una cantidad de petróleo que no alcanza esta cifra, y que se mueve entre los 20.000 millones y los 30.000 millones de barriles en total. Estados Unidos, por ejemplo, según los cálculos de Visualizing Energy, habría producido desde el inicio del siglo XX, algo más de 250.000 millones de barriles.
Desde otro punto de vista, la cantidad estimada supondría poder abastecer a toda la demanda de petróleo del planeta durante 300 días seguidos, aproximadamente (la demanda mundial de crudo es de unos 102 millones de barriles diarios).
Es importante matizar que el dato de estimación de la agencia no significa reservas probadas. Supone una cantidad de petróleo potencial, estimado geológicamente, pero que no se ha probado con perforaciones productivas ni certeza económica ni técnica de extracción. Así, la cantidad de petróleo que se pueda realmente aprovechar en la región podría ser distinta a la estimación sobre la que se están basando ahora los expertos. Incluso si las condiciones hicieran posible la extracción, también habría que asegurarse de que se pueda producir ese crudo de forma rentable.
Con todo, el control de Groenlandia permitiría a Estados Unidos matar tres pájaros de un tiro: asegurarse el suministro de las materias primas del futuro y acercarse a China en ese frente, contar con nuevos barriles de crudo y fortalecer su defensa militar en el ártico.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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