La Liga MX pasó de competir en la Copa Libertadores y en la Sudamericana, a jugar un torneo súper chafa ante los clubes de Estados Unidos. Para empezar, el nivel es infinitamente inferior, el certamen se disputa únicamente en territorio estadounidense (sin otra justificación que el negocio) y por si eso fuera poco, obliga a que el torneo local se detenga.
Y uno pensaría: al menos dan buenos premios. ¡Pero no! La Leagues Cup no te da absolutamente nada más que unos cuantos dólares y un boleto a la Concachampions que, seamos sinceros, no es suficiente motivación para los equipos mexas.