Evita picos de azúcar, que provocan bajones energéticos

Con la llegada del calor y los cambios de rutina propios del verano, muchas personas experimentan una sensación persistente de agotamiento físico y mental que, lejos de ser simple pereza, puede afectar a la calidad de vida, el bienestar y la productividad.
Según explica la nutricionista Sara Vives, nutricionista colaboradora de Mowi y divulgadora en redes como @purahealthyvida, «el cansancio y la fatiga crónicos no deben subestimarse, ya que pueden estar alertándonos de que algo en nuestro cuerpo no está funcionando correctamente». Las largas jornadas laborales, la falta de sueño, el estrés acumulado o una alimentación desequilibrada son algunas de las causas más comunes de este agotamiento generalizado en los meses de calor.
En este contexto, prestar atención a lo que comemos puede marcar la diferencia. Y uno de los alimentos más completos y recomendados para recuperar la energía y reforzar el organismo es el salmón, tal y como señala Vives: «Es un alimento funcional que, por su densidad nutricional, puede convertirse en un gran aliado en épocas de mayor cansancio o cuando notamos que nos falta fuerza para afrontar el día a día».
Tal y como explican desde salmón de Mowi, este pescado reúne una serie de características que lo convierten en una excelente fuente de energía natural. Su contenido en ácidos grasos omega-3, como el EPA y el DHA, esenciales para el funcionamiento cerebral y con efecto antiinflamatorio, puede ayudar a mejorar el estado de ánimo, la concentración y la vitalidad.
Además, su alto contenido en proteína de calidad favorece la saciedad y evita los picos de azúcar en sangre que suelen provocar bajones energéticos. El salmón también aporta vitaminas del grupo B, especialmente B12 y B6, necesarias para la producción de energía celular, y minerales como el selenio, el magnesio o el potasio, que protegen las células del daño oxidativo, apoyan la función muscular y contribuyen al equilibrio general del organismo.
Pero más allá del cansancio, su consumo influye positivamente en el sistema inmunológico. La vitamina D, presente de forma natural en este pescado azul, es clave para mantener unas defensas fuertes, y se ha relacionado con una menor incidencia de infecciones. «También encontramos en el salmón minerales como el zinc o el selenio, esenciales para el funcionamiento óptimo de nuestras defensas», apunta la nutricionista.
En cuanto a la frecuencia de consumo, la recomendación general es incluir pescado azul entre dos y tres veces por semana, con raciones de unos 120 a 150 gramos en crudo por porción. Esta rutina no solo contribuye a mantener niveles óptimos de energía, sino que fortalece la salud cardiovascular, el sistema inmune y el bienestar emocional.
Incorporar el salmón a la dieta de forma regular es, según Vives, «una forma deliciosa de cuidarnos desde dentro, con un alimento que combina sabor, practicidad y ciencia nutricional».
Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es
En la sección: 20MINUTOS.ES – Gastronomía
También te puede interesar





