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Humor y Curiosidades

Descubren un depredador insólito de 210 millones de años: el “primo” del cocodrilo nacido para triturar presas

📅 🕐 02 May 2026🔗 Fuente: TenemosNoticias.com🕑 4 min de lectura
Descubren un depredador insólito de 210 millones de años: el “primo” del cocodrilo nacido para triturar presas
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Un equipo de científicos ha confirmado que un “primo” terrestre del cocodrilo, de 210 millones de años, tenía un cráneo reforzado y mandíbulas preparadas para atacar presas grandes. La nueva especie, bautizada como Eosphorosuchus lacrimosa, apareció en los bloques fósiles de Ghost Ranch, Nuevo México, excavados en 1948 y conservados durante décadas en el Museo Peabody de Yale. 

El hallazgo cambia una escena clave del Triásico tardío: no todos aquellos primeros cocodrilomorfos eran cazadores similares. Algunos corrían con hocicos largos; otros, como este animal, parecen haber apostado por la fuerza de mordida. En una misma roca quedaron dos linajes, dos estrategias y quizá un instante mortal: una riada o un deslizamiento que los sepultó juntos.

El fósil que escondía una especie nueva

Durante 75 años, el animal fue confundido con Hesperosuchus agilis, otro pequeño pariente de los cocodrilos. Pero las tomografías computarizadas permitieron “desmontar” digitalmente el cráneo y revelar diferencias decisivas: hocico más corto, arquitectura facial más robusta y rasgos asociados a músculos mandibulares ampliados. 

La clave estaba en la cara. Mientras Hesperosuchus era más ligero y veloz, Eosphorosuchus parecía construido para cerrar la boca con potencia. No hablamos de un cocodrilo moderno, sino de un pariente remoto, terrestre, del tamaño aproximado de un chacal, que vivía cuando los dinosaurios aún eran animales delgados y discretos.

Pero hay un detalle que desconcierta y fascina a la vez: ambos ejemplares proceden del mismo yacimiento, el famoso Ghost Ranch Bone Bed, una cápsula de biodiversidad triásica donde también aparecieron peces, reptiles y dinosaurios como Coelophysis

Fotografías y dibujos anatómicos del cráneo de Eosphorosuchus lacrimosa, visto desde la derecha/parte inferior (a, c) y la parte superior/izquierda (b, d). Crédito: Miranda Margulis-Ohnuma

Una mandíbula para competir antes del imperio de los dinosaurios

El estudio publicado en Proceedings of the Royal Society B sostiene que la especialización ecológica apareció muy pronto en la evolución de los cocodrilomorfos. Es decir, estos animales no esperaron millones de años para diversificarse: ya estaban ocupando nichos distintos al comienzo de la “edad de los reptiles”. 

La imagen es poderosa: dos depredadores emparentados, de tamaño parecido, compartiendo paisaje, pero no necesariamente menú. Uno habría sido más ágil; el otro, más compacto y contundente. En términos ecológicos, eso significa reparto de funciones: evitar competir exactamente por lo mismo para sobrevivir en un mundo feroz.

Ese matiz convierte al fósil en algo más que una rareza anatómica. Es una fotografía de la evolución en marcha: una línea que acabaría dando lugar a cocodrilos y aligátores modernos ensayando ya soluciones distintas para cazar, morder y resistir.

La extremidad posterior izquierda de Eosphorosuchus lacrimosa: pelvis (a), huesos de la pierna (b), tobillo (c) y pie (d). Crédito: Miranda Margulis-Ohnuma

El amanecer de los cocodrilos modernos estaba en una roca

El nombre Eosphorosuchus alude a Eósforo, el “portador del alba”, y no es casual. Para los investigadores, representa el amanecer de una diversidad funcional que hasta ahora era difícil de ver con tanta nitidez en fósiles tan antiguos. 

Su historia también recuerda una lección incómoda de la ciencia: algunos descubrimientos no esperan bajo el desierto, sino dentro de los museos. Un bloque excavado en 1948 ha terminado revelando, con tecnología del siglo XXI, que la evolución de los cocodrilos fue más temprana, más rica y más competitiva de lo que parecía.

Hace 210 millones de años, una catástrofe enterró a dos depredadores frente a frente. Hoy, esa piedra devuelve una escena diminuta y colosal: el instante en que la vida probaba nuevas formas de morder el mundo.

Referencias

  • Margulis-Ohnuma, Miranda, Alexander A. Ruebenstahl, Dalton L. Meyer, and Bhart-Anjan S. Bhullar. 2026. “A Short-Snouted ‘Sphenosuchian’ with Unusual Feeding Anatomy Demonstrates That Ecological Specialization Occurred Early in Crocodylomorph Evolution.” Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences 293 (2069): 20260130.https://doi.org/10.1098/rspb.2026.0130.

Fuente de TenemosNoticias.com: muyinteresante.okdiario.com

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