Un hallazgo sin precedentes en el yacimiento chino de Niutoushan revela un Neolítico 3000 años más antiguo de lo que se pensaba

Durante milenios, el mar ha sido tanto cuna como sepulturero de las civilizaciones costeras del pasado. Cuando el hielo de la última glaciación comenzó a fundirse, el nivel del océano ascendió con una violencia geológica que engulló litorales enteros y borró del mapa asentamientos que hoy solo sobreviven como sedimentos bajo el agua. La mítica Doggerland, un puente de tierra que unía las Islas Británicas con Europa, es el ejemplo más citado de estos «mundos perdidos», engullidos por el avance del agua.
En la costa china, un fenómeno paralelo también dejó sus cicatrices, aunque durante décadas resultó casi invisible para la arqueología. La región de Fujian, en el sureste del país, alberga un yacimiento que podría reescribir la cronología del poblamiento neolítico de toda la costa oriental de China. Su nombre es Niutoushan y lo que sus estratos han revelado obliga a repensar cuándo y cómo llegaron los primeros agricultores y pescadores a instalarse junto al río Min.
Un equipo de investigadores de la Universidad Normal de Fujian, en colaboración con el Instituto de Arqueología de Fuzhou, ha combinado datación por radiocarbono y luminiscencia ópticamente estimulada para fijar con precisión inédita la edad de estos restos. Los resultados, que sitúan la ocupación humana del lugar en una horquilla de entre 8000 y 7000 A. P., convierten a Niutoushan en uno de los asentamientos neolíticos más antiguos jamás documentados en la región.
Un nuevo estudio combina la datación por radiocarbono y la luminiscencia ópticamente estimulada para datar con precisión inédita los restos del yacimiento de Niutoushan.

Un yacimiento redescubierto bajo capas de arroz y arcilla quemada
Niutoushan se localizó por primera vez en 1979 en la localidad de Xiaoruo, en la ladera occidental de la cuenca de Fuzhou. En aquel momento, los arqueólogos atribuyeron este yacimiento, de unos 60.000 metros cuadrados, a la cultura Tanshishan. Su antigüedad se estimó en unos 5000 años, una datación que se dio por cierta durante décadas hasta que, en 2023, una nueva prospección cambió el relato por completo.
Entre los fragmentos cerámicos recuperados en las intervenciones recientes, se encontraron, junto a las tradicionales marcas de cordel e incisiones, fragmentos con engobe rojo. Se trata de una técnica decorativa que en otros yacimientos de la región se asocia a fases mucho más tempranas. Esa pista bastó para que el equipo excavara 17 zanjas y 15 perfiles estratigráficos con el objetivo de verificar esta intuición. De ellas, se seleccionaron las trincheras T1, T2 y T8 (las menos alteradas por siglos de labranza y construcción) como representativas.
Las cerámicas de engobe rojo sugerían una antigüedad mayor respecto a las dataciones iniciales del yacimiento en 3000 a. C.

La doble llave cronológica: conchas, carbón y cuarzo
Para evitar incurrir en errores de interpretación, los investigadores recurrieron a dos métodos de datación independientes. Por un lado, analizaron 12 muestras de radiocarbono procedentes de conchas, carbón vegetal y hueso animal, calibradas con la curva IntCal20. Por otro lado, aplicaron luminiscencia ópticamente estimulada sobre granos de cuarzo extraídos del sedimento y de arcilla quemada.
Las conchas ofrecieron el rango más amplio, entre 8325 y 6946 años cal. A. P., mientras que el carbón y el hueso se agruparon en un intervalo más estrecho, de 8160 a 7583 años. En la trinchera T2 se detectó una inversión estratigráfica, por lo que esos datos quedaron fuera del modelo final. En cambio, los resultados obtenidos en T8 se alinearon con notable coherencia entre ambos métodos.
Mediante un modelo de estimación de densidad de núcleo (KDE), que combina todas las dataciones válidas, el equipo obtuvo un pico de probabilidad concentrado entre 8000 y 7500 años cal. A. P. Por ello, el equipo investigador sostiene que el grueso de la ocupación neolítica de Niutoushan se desarrolló entre 8000 y 7000 años A. P.
La datación por radiocarbono y la luminiscencia ópticamente estimulada sobre granos de cuarzo confirmó una datación entre 8000 y 7500 años cal. A. P.

El avance del mar como motor de la migración prehistórica
Los propios autores del estudio subrayan que esta cronología no puede entenderse sin tener en cuenta las consecuencias del ascenso del nivel del mar tras el Último Máximo Glacial. Hace unos 20.000 años, el océano se situaba aproximadamente 130 metros por debajo del nivel actual y el estrecho de Taiwán emergía del agua casi en su totalidad.
Algunos restos fósiles, como la mandíbula de Penghu o el llamado hombre de Haixia, sugieren que aquella plataforma continental, hoy sumergida, albergó comunidades humanas durante el Pleistoceno tardío. Hace unos 10.000 años, con el mar situado 37 metros por debajo del nivel actual, buena parte del sur del estrecho seguía siendo habitable. La rápida subida posterior de las aguas habría desplazado a esas poblaciones hacia las costas actuales de China continental y Taiwán, y las habría empujado hacia el interior de bahías como la de Fuzhou.
Hace unos 10.000 años, con el mar situado 37 metros por debajo del nivel actual, buena parte del sur del estrecho seguía siendo habitable.
Puentes culturales entre el norte y el sur de la costa china
La presencia de cerámica con engobe rojo en Niutoushan apunta a una influencia de las culturas neolíticas septentrionales, similares a las documentadas en la costa de Zhejiang. Esto se explicaría, según el estudio, por la subida del mar, que habría abierto un corredor natural hacia el oeste de la cuenca de Fuzhou. Sin embargo, muchos fragmentos hallados muestran rasgos distintivos propios, ajenos a los patrones típicos del norte, lo que sugiere fuentes locales o alternativas de desarrollo cultural. Además, los estudios genéticos previos, basados en ADN antiguo de individuos de la región, indican que los intercambios poblacionales bidireccionales a lo largo de la costa oriental china habrían comenzado hace al menos 9000 años.
La rápida subida de las aguas habría desplazado a esas poblaciones hacia las costas de China continental y Taiwán, y las habría empujado hacia el interior de bahías como la de Fuzhou.

Niutoushan en el gran mapa del Neolítico temprano
El hallazgo sitúa a Niutoushan en sincronía con los restos neolíticos marítimos más antiguos conocidos, los de las islas Liangdao, aunque con una diferencia notable. Mientras Liangdao explotaba los recursos marinos, principalmente, Niutoushan combinaba los recursos terrestres y de agua dulce. Junto con el yacimiento de Dapingding, donde se practicó el cultivo de arroz hace unos 7500 años, el conjunto revela una diversidad de estrategias adaptativas insospechada hasta ahora en la costa de Fujian.
Referencias
- Hu, Z.; Dai, H.; Lin, F.; Yu, L.; Wang, C.; Jin, J.; Lin, Y.; Ren, L.; Xie, H.; Zhou, G.; Zhou, Y.; Huang, Y.; Ge, Y.; Zuo, X. 2026. «New Chronological Evidence of Early Human Activities 8000 Years Ago in the Coastal Region of Fujian, Southern China». Quaternary, 9(3), 36. DOI: https://doi.org/10.3390/quat9030036
Fuente de TenemosNoticias.com: muyinteresante.okdiario.com
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