ANIF advierte que el Presupuesto 2026 repite los errores fiscales del pasado | Gobierno | Economía

A poco más de dos meses de que empiece a correr la última vigencia fiscal en la que Gustavo petro estará al frente de las finanzas del país, las cuentas del Presupuesto General de la Nación, siguen generando dudas entre los analistas, quienes reiteran que es más de lo mismo y que nuevamente se recorrerá la senda de errores del 2025.
El turno en esta ocasión es para el Centro de Estudios Económicos Anif, que en un reciente informe advierte que las cuentas fiscales del Gobierno presentan los mismos problemas estructurales de los últimos años, en frentes como gasto inflexible, ingresos sobrestimados y creciente dependencia del endeudamiento.
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Aunque el Congreso aprobó el presupuesto por $546,9 billones, tras un recorte de $10 billones frente al proyecto original, el documento de Anif sostiene que el plan de gasto “carece de credibilidad”, pues se apoya en supuestos poco realistas de recaudo y eficiencia; mientras que el monto aprobado deja un faltante de $16,3 billones, que el Ejecutivo espera financiar mediante una Ley de Financiamiento que, según el centro de estudios, difícilmente pasará en el Congreso.
Un presupuesto con más gasto y menos sustento
Cabe recordar que el PGN 2026 creció 7% frente al de este año y de este rubro, $358,1 billones se fueron a funcionamiento, $100,4 billones al servicio de la deuda y $88,4 billones a inversión. Pese al ajuste acordado en el Legislativo, Anif advierte que las prioridades del gasto se mantienen prácticamente iguales y que el país sigue sin avanzar hacia una estructura presupuestal sostenible.
La inversión es el rubro que menos ha avanzado en el Presupuesto Nacional.
Imagen de ChatGPT
“Entre las entidades que sufrieron mayores recortes están el Ministerio de Hacienda (-2,7 billones), el Ministerio del Trabajo (-2,6 billones), Prosperidad Social y la Deuda Pública Nacional (-2 billones cada uno) y el Ministerio de Educación (-1,5 billones). En contraste, hubo incrementos para las universidades públicas (+1,5 billones), la Procuraduría (+0,6 billones) y la Presidencia (+0,23 billones)”, indicaron al respecto.
Con base en esto, sentenciaron que la reducción no compensa el desequilibrio de fondo, explicando que “el presupuesto sigue construyéndose sobre una base de gasto creciente que no se ajusta a la realidad fiscal del país” y que el mismo Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) estimó que se necesitaría un recorte adicional de $45 billones cumplir la meta de déficit de 6,2% del PIB.
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Por otra parte, el documento advierte que, si la nueva Ley de Financiamiento no es aprobada, el Gobierno tendría que congelar los $16,3 billones desfinanciados, como ocurrió con el PGN 2025, o recurrir a mayor endeudamiento. Esta última opción, dice ANIF, sería riesgosa, dado que el país ya registra un nivel de deuda del 61,5% del PIB, ligeramente por encima de la meta trazada en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (61,3%).
“La ausencia de la regla fiscal activa y el uso de deuda para cubrir gasto corriente aumentan la vulnerabilidad de las finanzas públicas”, advierte el reporte, que también insiste en la necesidad de una reforma integral que amplíe la base gravable, revise el esquema del IVA y mejore la eficiencia del gasto.

El Presupuesto Nacional 2026 fue aprobado la semana pasada en el Congreso.
Imagen de ChatGPT
Ejecución rezagada y baja inversión
La ejecución presupuestal también preocupa a los expertos de Anif, quienes señalan que entre enero y septiembre de este año, el Gobierno ha ejecutado el 58,7% del total, una mejora frente al 54,2% de 2024, pero con grandes diferencias entre rubros: funcionamiento y deuda alcanzan el 63,2%, mientras que la inversión apenas llega al 41,1%.
“Los sectores con peor desempeño son transporte (31%), registraduría (32,4%), deporte y recreación (37,6%) y agricultura e interior (38,4%). En contraste, salud (71,3%) y educación (70,7%) lideran la ejecución. La baja capacidad de ejecución limita el impacto del gasto público sobre el crecimiento y la equidad”, concluye el informe.
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Con todo esto y teniendo en cuenta que el recaudo tributario no avanza como debiera, el informe cierra advirtiendo que los rezagos presupuestales, recursos aprobados que no se ejecutan y deben pagarse el año siguiente, aumentaron de $34,9 billones en 2023 a $62,8 billones en 2024; mientras que para 2025, podrían ubicarse entre $35 y $55 billones.
“Con ello, el próximo Gobierno heredará un panorama complejo: un presupuesto inflado por compromisos no cumplidos, un gasto rígido y un margen de maniobra cada vez más estrecho. De no corregir el rumbo, la siguiente administración deberá hacer recortes drásticos para retornar a la regla fiscal”, concluyó Anif.
DANIEL HERNÁNDEZ NARANJO
Periodista de Portafolio
Fuente de TenemosNoticias.com: www.portafolio.co
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