zonas rurales lideran con innovadoras estrategias educativas dentro del aula
📅 🕐 29 Jul 2025🔗 Fuente: eltiempo.com🕑 4 min de lectura
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El Atlántico registra una de las tasas de deserción escolar más bajas del país. Programas como el PAE, el acompañamiento psicosocial y la innovación pedagógica en zonas rurales han sido clave para mantener a los estudiantes en las aulas. Tres instituciones educativas lideran el cambio desde el campo.
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En medio de los desafíos que enfrenta la educación pública en Colombia, el Atlántico muestra señales alentadoras. La tasa de deserción escolar interanual en el departamento bajó de 2.30 % en 2023 a 2.23 % en 2024, una reducción que, aunque leve en cifras, representa un avance significativo frente al promedio nacional, que se ubicó en 5.36 % para el mismo periodo.
El dato cobra aún más relevancia al observar que las zonas rurales fueron las que más aportaron a esta mejora, con una caída de 3.55 % a 3.13 %. Corregimientos como Martillo, en Ponedera, y Aguada de Pablo, en Sabanalarga, se han convertido en referentes de permanencia escolar gracias a estrategias que van más allá del aula.
La secretaría de educación busca más estrategias que fortalezcan la permanencia estudiantil. Foto:Cortesía
Los faros de la permanencia escolar
En la Institución Educativa Palmar de Candelaria, en Luruaco, la deserción fue del 0 %. “Es un esfuerzo conjunto. Fuimos casa a casa a buscar a los estudiantes, garantizamos su matrícula y permanencia”, contó Yessy Solano, su rector.
En la I. E. Martillo, solo cuatro estudiantes no continuaron, y en la I. E. Aguada de Pablo, la tasa fue de 2.34 %. Son cifras que reflejan compromiso, pero también innovación pedagógica y trabajo comunitario. Estas tres instituciones fueron destacadas por la Secretaría de Educación del Atlántico, al ser las que cuentan con menor deserción escolar interanual.
Saudith Vergara, rectora de la I.E. San José de Aguada de Pablo, lo resume así: “Desde el interior de la escuela trabajamos en equipo para hacer ajustes curriculares que motivan a los estudiantes y sus familias a permanecer. Nuestro enfoque es transmitir amor por el aprendizaje y sentido de pertenencia con el proyecto educativo”.
¿Qué está funcionando?
El fortalecimiento del Plan de Alimentación Escolar (PAE), el acompañamiento psicosocial a estudiantes y la formación docente especializada han sido claves. También lo ha sido el seguimiento personalizado a trayectorias escolares, especialmente en zonas donde la deserción ha sido históricamente alta.
“Este resultado es fruto del trabajo articulado entre la Secretaría de Educación del Atlántico, las instituciones educativas, las familias y los gobiernos municipales. Juntos hemos creado entornos escolares más seguros, inclusivos y con mayores oportunidades para nuestros niños, niñas y jóvenes”, explicó Maribel Castro Flórez, subsecretaria de Desarrollo Educativo del Atlántico.
La capacitación docente ha sido crucial para los resultados de este avance. Foto:iStock
Aunque el balance general es positivo, la Gobernación reconoce que aún hay desafíos. En el sector urbano oficial, la deserción aumentó de 1.96 % a 2.57 %, y en el sector no oficial pasó de 1.69 % a 1.78 %. “Estos datos nos llaman a redoblar esfuerzos, especialmente en las zonas urbanas y en la articulación con el sector privado, para identificar las causas específicas del abandono escolar y actuar con intervenciones más focalizadas”, agregó Castro Flórez.
Mantener bajas tasas de deserción escolar es una de las metas trazadas en el Plan de Desarrollo Departamental y el Plan Decenal de Educación 2024–2034. La Subsecretaría de Desarrollo Educativo reafirma que estrategias como el bilingüismo, la transición armónica a la educación superior, el fortalecimiento de la educación inicial y un seguimiento permanente a las instituciones educativas son fundamentales para cerrar la brecha entre zonas urbanas y rurales.
Según el informe Cerrando puertas: la realidad del cierre de colegios en Colombia publicado en octubre de 2024 por la Universidad Javeriana, el país enfrenta una preocupación creciente por el cierre de instituciones educativas y el abandono escolar, especialmente en zonas vulnerables.
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En ese contexto, los avances del Atlántico, que mantiene su tasa de deserción por debajo del promedio nacional (5.36 % en 2024), destacan como un ejemplo de gestión educativa territorial efectiva.
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Estatua de Sofía Vergara. Foto:
Camilo Alvarez Peñaloza, periodista de EL TIEMPO Barranquilla @camiloa.ap_20