Merz y sus socios: conflictos, cercanía, nuevas alianzas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el presidente de Francia, Emmanuel Macron; la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y el primer ministro británico, Keir Starmer: estos son algunos de los socios más cercanos del canciller federal Friedrich Merz en materia de política exterior. Sin embargo, las relaciones han evolucionado de forma muy diferente: algunas han ido mucho mejor de lo esperado, otras peor.
Emmanuel Macron: una relación que no despega
A principios de junio fracasó el FCAS, un prestigioso proyecto franco-alemán. Tras nueve años de negociaciones, Francia y Alemania han puesto fin a sus intentos de construir un avión de combate conjunto que sustituyera al Eurofighter.
«Simbólicamente, este fracaso subraya que la cooperación franco-alemana y la voluntad política de una mayor integración en materia de defensa entre las dos mayores potencias militares de Europa han fracasado», opina Linn Selle, de la Sociedad Alemana de Política Exterior, en entrevista con DW. «Es una muy mala señal para la cooperación europea», advierte.
En materia de política comercial y financiera, así como en la planificación del presupuesto de la Unión Europea, sus puntos de vista suelen estar muy alejados. Ni siquiera el fin del proyecto FCAS fue anunciado conjuntamente por ambos, sino que Berlín tomó por sorpresa a París.
Giorgia Meloni: la pragmática de la derecha
Esto también podría ser un símbolo, aunque de sentido contrario: tras el fracaso del FCAS, Lorenzo Mariani, director del consorcio armamentístico italiano Leonardo, se dirigió a los alemanes. Estos podrían ser «un socio especialmente valioso» para el proyecto alternativo de avión de combate GCAP, en el que participan Reino Unido, Italia y Japón.
La relación con Italia se ve eclipsada, en el ámbito de la política alemana, por las relaciones con Francia. Esto también tuvo razones políticas en los últimos años: cuando Giorgia Meloni se convirtió en 2022 en líder de una coalición de derecha en Roma, el Gobierno alemán de entonces, liderado por el Partido Socialdemócrata (SPD), se distanció. El partido de Meloni, Fratelli d’Italia (Hermanos de Italia), es calificado en Alemania a veces de extrema derecha, a veces de posfascista y, como mínimo, de nacionalista de derecha.
Sin embargo, esto ha cambiado, a más tardar, desde que Friedrich Merz llegó al cargo, en mayo de 2025. No tanto porque el canciller alemán comparta las posiciones políticas de Meloni, sino porque ella ha demostrado ser una mediadora pragmática. Esto se puso de manifiesto en la disputa arancelaria entre la UE y EE. UU., así como en el conflicto en torno a las ambiciones de Trump respecto a Groenlandia.
Donald Trump: ninguna amistad a pesar de los halagos
Friedrich Merz se ha esforzado mucho con Donald Trump. Ya fuera por la intervención militar estadounidense en Venezuela, las pretensiones de Trump sobre Groenlandia o la guerra contra Irán iniciada por Estados Unidos e Israel, en todas las ocasiones Merz ha expresado sus posibles reservas, en el mejor de los casos, con mucha cautela. Tres visitas a la Casa Blanca no hicieron más que subrayar la importancia que el canciller alemán concede a las relaciones con el presidente estadounidense.
Pero entonces llegó la crítica de Merz a lo que, en su opinión, era una falta de estrategia en la guerra contra Irán, y el comentario de que Irán había humillado a EE. UU. Trump se enfureció y descargó su ira contra Merz personalmente en su plataforma Truth Social: «No es de extrañar que a Alemania le vaya tan mal, tanto en lo económico como en otros aspectos», escribió.
Johannes Varwick, analista político de la Universidad de Halle, dijo recientemente a DW que llega a la siguiente conclusión en cuanto a Merz: «Seguir vinculándose a un presidente así en estas cuestiones importantes es, a mi juicio, negligente». Está por verse cómo el canciller consigue apaciguar a Trump.
Keir Starmer: intentos de acercamiento a la UE
Los británicos llevan años fuera de la UE, para disgusto también de Friedrich Merz. Sin embargo, el líder laborista Keir Starmer está intentando un acercamiento al bloque, con lo que se encuentra con una actitud receptiva por parte del canciller alemán.
Starmer y Merz proceden de familias políticas diferentes: Starmer, del Partido Laborista, comparable al partido socialdemócrata alemán SPD, y la CDU de Merz es más parecida a los conservadores británicos. No obstante, ambos jefes de Gobierno han establecido una relación de trabajo estrecha y de confianza, sobre todo en lo que respecta al apoyo a Ucrania.
¿Qué une a ambos? Linn Selle opina: «Starmer es, al igual que Merz, un pragmático; a ambos les une el firme apoyo a Ucrania. Además, Merz tiene una marcada influencia anglosajona, ha seguido de cerca el brexit y seguramente también desea, desde el punto de vista político, un vínculo más estrecho del Reino Unido con la Unión Europea, también teniendo en cuenta que el Reino Unido, como miembro de la UE, fue un aliado históricamente cercano de Alemania».
Y hay algo más que une, no solo al conservador Merz y al político laborista Starmer, sino también al centrista Macron, los jefes de Gobierno de los tres Estados europeos más importantes: en los tres países, las encuestas sitúan a sus partidos, en algunos casos de forma significativa, por detrás de los partidos populistas de derecha. En Estados Unidos e Italia, este tipo de políticos ya están en el poder. Al tratar con Trump y Meloni, Merz ya tiene una idea del tipo de políticos con los que podría tener que lidiar en el futuro también en Francia y Gran Bretaña.
(gg/cp)
Fuente de TenemosNoticias.com: www.dw.com
En la sección: Deutsche Welle: DW.COM – Internacional
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