Estados Unidos e Irán continúan sus ataques cruzados tras el anuncio de Teherán de abandonar el memorando de entendimiento | elperiodico.com

La realidad de la guerra vuelve a instalarse en Oriente Próximo. Los ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán dominan de nuevo los cielos de la región y siguen provocando víctimas mortales. El sábado Teherán anunció la suspensión del acuerdo de alto el fuego con Washington obtenido hace apenas un mes. «Hemos suspendido nuestros compromisos adquiridos en virtud del memorando de entendimiento y ya no los estamos implementando», afirmó el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, a la agencia iraní Tasnim. Horas más tarde, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que «no [le] podía importar menos».
Mientras tanto, los ataques no se han detenido. Durante la octava noche consecutiva de bombardeos, las autoridades castrenses estadounidenses han dicho haber alcanzado instalaciones iraníes de vigilancia costera y defensa aérea, capacidades marítimas y depósitos de misiles y drones. Los medios iraníes han informado de que se han registrado explosiones en ciudades litorales como Qeshm, Bandar Abbas, Sirik, Hajiabad y Shadegan. Este domingo la Organización de Energía Atómica de Irán ha afirmado que varios proyectiles han impactado en el emplazamiento de la central nuclear de Darkhovin, actualmente en construcción en la provincia de Juzestán, al suroeste del país en la frontera con Irak.
Es precisamente en el sur de Irán donde se han concentrado la mayoría de los ataques de esta renovada campaña militar contra el país persa. Allí varios puentes, túneles, aeropuertos, carreteras y vías férreas han resultado dañados. Los constantes bombardeos han provocado la evacuación de hospitales y escuelas, aplazando los exámenes. Aunque gran parte de los bombardeos tienen como objetivo infraestuctura militar para debilitar a la Guardia Revolucionaria Islámica, también edificios civiles se han visto afectados. El ataque contra un puente en la ciudad portuaria de Bandar Khamir el jueves mató a siete civiles, incluidas dos niñas.
Tensión en el estrecho de Ormuz
«Cualquier agresión o acto de barbarie recibirá una respuesta decisiva y devastadora» por parte de las fuerzas armadas de Irán, ha advertido el máximo comandante iraní, Ali Abdullahi. La Guardia Revolucionaria Islámica ha insistido que no va a ceder el estrecho de Ormuz al considerar que la razón por la que Washington se centra en atacar estas provincias litorales es para evitar que siga bajo su control. Este domingo este cuerpo militar iraní ha afirmado que dos barcos que intentaban abandonar el estrecho por una «ruta insegura» sufrieron «accidentes» y se detuvieron, mientras que otros dos barcos se negaron a continuar. Desde la firma del memorando de entendimiento, Teherán ha mantenido su autoridad sobre el canal, obligando a los buques a usar una ruta marítima cercana a su costa, en lugar de la más cercana a Omán, y atacando a los que considera que no acatan esta medida.
A su vez, las fuerzas iraníes han respondido con ataques sobre varios países del Golfo con presencia estadounidense. El sábado los dos soldados estadounidenses muertos en una base militar en Jordania por un ataque iraní se convirtieron en las primeras bajas estadounidenses en esta renovada ofensiva. Durante este domingo, el reino hachemita ha seguido siendo objetivo de los misiles iraníes, haciendo saltar las sirenas antiaéreas en la capital Ammán. El Ejército jordano ha afirmado que sus fuerzas han derribado tres misiles iraníes, mientras que un cuarto cayó en una zona remota, por lo que no se han reportado víctimas ni daños materiales. Al menos ocho miembros del Partido de la Libertad del Kurdistán, en el exilio, han resultado heridos en un ataque con drones en el noroeste de Irak.
Ataques contra plantas de tratamiento de agua
También Bahréin y Kuwait han sufrido los golpes más duros de la jornada de domingo. Las autoridades castrenses iraníes han reivindicado el lanzamiento de un ataque de drones a gran escala contra un campo de munición en la infraestructura militar estadounidense Camp Al Adiri y contra radares de defensa aérea en la base Ali Al Salem en Kuwait. El gobierno de este país ha anunciado que una planta de destilación de agua y energía eléctrica ha sido atacada por Irán por segunda vez en dos días, provocando incendios en algunas instalaciones. La semana pasada, Estados Unidos bombardeó una planta de tratamiento de agua en el sur de Irán, dejando a 10.000 personas sin agua potable. El Golfo Pérsico, una de las regiones con mayor escasez hídrica del mundo, tiene una enorme dependencia de estas plantas.
«Los estadounidenses están intentando compensar su derrota en esta guerra mediante acciones militares y devolver el estrecho de Ormuz a su estado anterior a la guerra, pero sin duda no lo conseguirán«, ha declarado el general de brigada Yadollah Javani, comandante de la Guardia Revolucionaria Islámica, en una publicación en Telegram, a la vez que ha prometido «venganza y retribución» para quienes asesinaron al líder supremo Ali Jameneí. Trump ha declarado a la cadena NewsNation que le «da completamente igual» el anuncio de Teherán de que ya no respeta el memorando de entendimiento firmado entre Estados Unidos e Irán el mes pasado. El objetivo principal de la guerra es «impedir jamás que Irán posea armas nucleares«, ha añadido.
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