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Opinión

Entierros, velorios y altares de difunto, y angelito

📅 🕐 28 Oct 2025🔗 Fuente: TenemosNoticias.com🕑 4 min de lectura
Gabriel Gómez
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Conforme con los registro publicados en el Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano, Región Los Llanos: AP 04-06. Municipios Páez y Rómulo Gallegos, estado Apure, 2007, Los entierros, velorios y altares de difunto, y Angelito, están declarada Bien de Interés Cultural por el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), según Providencia Administrativa N° 003/05 del 20-02-2005, publicada en la Gaceta Oficial N° 38.234 del 22-05-2005. Redefinida en la categoría y subcategoría Patrimonio Cultural Inmaterial, mediante el Sistema RPC-Venezuela, según Providencia Administrativa N° 025/13 del 02-08-2013, publicada en la Gaceta Oficial N° 40.230 del 16-08-2013.

Entierros, velorios y altares de difunto: Rendir culto al difunto es una tradición que persiste en todas las culturas de la humanidad. Cada comunidad tiene su modo particular de hacerlo, aunque actualmente se está perdiendo por el ritmo de la modernidad. Sin embargo, es común sobre todo en los municipios Páez y Rómulo Gallegos, estado Apure, como en otros estados venezolanos, velar a los difuntos en casa o en funerarias. Particularmente son las mujeres quienes se dedican a rezar plegarias por el alma del difunto, aunque también es común que lo hagan los hombres. Mientras se realiza el velatorio se prepara sopa o consomé, se reparte galletas con trozos de queso, chocolate espeso en taza o vaso, café, manzanilla entre otros. Igualmente se acostumbra a compartir alguna bebida espirituosa para contrarrestar el cansancio de la noche y así amanecer acompañando el cuerpo presente del difunto. Es creencia generalizada, que quien no reza ni siquiera un Padre Nuestro, se expone a que le aparezca el difunto. En el caso de la preparación del difunto, se viste con sus mejores ropas y cuando se lleva al cementerio lo bailan un poco antes de entrar al campo santo; algunas veces hay músicos y antes del entierro se comenta sobre su vida o se le hace algún oficio de difunto ante la tumba. Finalmente se entierra con gran solemnidad. Una vez cumplido el periodo de duelo, se inician los rezos con la colocación del altar, para dar inicio al novenario del difunto, para honrar así la memoria del fallecido; esto se hace por nueve días, razón por la cual recibe el nombre de novenario. Existe la creencia, de que quien reza el primer novenario, debe también hacer el último novenario, conocido como (la última noche), ahí se reza tres veces en horas distintas y a petición de los familiares, esta última noche puede durar hasta las doce de la noche o hasta las cinco de la mañana, terminando con el quiebre del altar, allí se levantan todos los familiares a llorar mientras se da el quiebre del altar. Y el que asiste al primero, también debe asistir al último, ya que de lo contrario, puede que lo persiga el alma del difunto, como queja por no apoyarlo. Al cabo de los nueve días de rezo y desmontado el altar, la vida de la familia y comunidad retoma su ciclo normal.

Angelito: Cuando fallece un infante con pocos días o meses de nacido se le llama angelito, es costumbre efectuar una serie de actos alusivos a la muerte de estos pequeños, se elaboran las alas para el angelito y se colocan debajo de su espalda, para que distinga su cuerpo de ángel, todos los materiales incluyendo el ataúd en blanco, al igual que una serie de ritos dentro de los cuales podemos destacar el velorio, el canto y el paso de las manos. El velorio del ángel es la referencia que hace el campesino al fallecimiento de un niño, donde se hacen cantos con arpa y cuatro. Las coplas con las cuales inicia la familia del niño, después los amigos y de último los vecinos. Es el canto triste que se emite en tono lacónico y monorrítmico, que exige cualidades y aptitudes para quien los realiza. Por lo general, se improvisa la letra de acuerdo al caso del fallecimiento del niño, situación familiar o la relación que se tenga con él. Pasar las manos del angelito, es un ritual que se hace a algunas personas enfermas, o con dolencias en partes del cuerpo. Se cree que se curará si se pasa siete veces la mano del niño fallecido sobre la zona afectada; los familiares del angelito, aceptan sin dificultad la petición del enfermo, para que el tratamiento se haga y de resultados positivos de curación.   

¡Preservemos y salvaguardemos los Entierros, velorios y altares de difunto, y Angelito: Patrimonio Cultural de Venezuela!

Fuente de TenemosNoticias.com: www.el-carabobeno.com

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