Figuera dice que convocará a sectores democráticos: ¿De quiénes habla? – Efecto Cocuyo

De la nueva mesa de negociaciones entre el chavismo y la oposición solo se sabe oficialmente que es impulsada por Estados Unidos, que iniciará el 1 de agosto, que la encabezan la presidenta de la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional (AN) de 2015, Dinorah Figuera, y el jefe del Parlamento dominado por el chavismo, Jorge Rodríguez, y que en total estará integrada por diez personas de cada bando político.
La información sobre dicha instancia se ha dado a cuentagotas. Se desconoce si los 10 integrantes por cada bando deben ser únicamente diputados de 2015 y 2026 o si se ampliará a otros sectores de la sociedad civil. Otra interrogante que ha generado polémica es si la líder opositora Maria Corina Machado tendrá alguna representación en la mesa. Tanto Figuera como Rubio han dejado ver recientemente que Machado forma parte importante del proceso de negociaciones y la transición, aunque no se ha especificado en qué consistirá ni de qué manera se dará su participación.
El 20 y el 23 de julio, Figuera aseguró en respuesta al secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, que “todos los sectores democráticos” serán convocados para estas conversaciones en una consulta nacional a partir del 1 de agosto, lo que supone conversaciones más allá de la mesa, que según la diputada, buscan “enriquecer esta hoja de ruta orientada a la reinstitucionalización” y a “una transición electoral pacífica y democrática”. Rubio declaró que la fase de transición política para Venezuela dará inicio el 1 de agosto, con la puesta de la mesa de negociaciones y que “cada elemento de la sociedad venezolana necesita estar representado”.
¿A quien se refiere exactamente Figuera al hablar de los convocados? No lo explica. Algunos dirigentes políticos abogan por una mesa inclusiva, otros advierten que sin representación de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) y Machado la mesa está condenada al fracaso.
El politólogo Juan Manuel Trak cree que ampliar la mesa ha sido una “exigencia” de EEUU, ante indicios de que algunos partidos pretenden monopolizar la representación en la instancia.
La politóloga María Alexandra Semprún teme que el proceso se limite a jornadas de conversaciones en las que cada actor mostrará su listado de propuestas sin llegar a acuerdos concretos o sin incidir en las decisiones finales. En todo caso, el ritmo que marque Washington será importante.
“Con esa declaración, Dinorah Figuera puede estar apuntando a dos cosas. Por un lado, mostrar una apertura. Existe una tendencia, justificada o no, a creer que el proceso ahora lo van a monopolizar los partidos que la respaldan a ella, como encargada de la AN de 2015.Creo que trata de mitigar y reducir precisamente la percepción que hay de que Primero Justicia (PJ) y Voluntad Popular (VP) se están quedando con el proceso de esta negociación”, sostuvo Trak.
Pese a las alertas de algunos actores políticos, el doctor en Procesos Políticos Contemporáneos no descarta la inclusión de otros partidos de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) y Vente Venezuela e incluso otras organizaciones fuera de la coalición, como el Movimiento por Venezuela (MPV) de Simón Calzadilla y Andrés Caleca.
Extraoficialmente se conoció que los diputados Juan Miguel Matheus, Ramón López y Jorge Millán, de PJ y Marco Aurelio Quiñones y Sergio Vergara, de VP, están convocados a la mesa. Figuera habló luego de una ampliación a diez nombres, por lo que incluyéndola falta ocupar cuatro sillas.
El secretario general de Acción Democrática (AD), Henry Ramos Allup, declaró a la Gran Aldea que la PUD no apoyará un proceso donde todos sus miembros y Machado como líder de la oposición democrática no estén representados. El diputado (Unión y Cambio), Henrique Capriles, coincide en que una “negociación excluyendo a Machado, y lo que representa, estará condenada a fracasar”.
El dirigente de PJ, Juan Pablo Guanipa, planteó, en declaraciones a El Pitazo, que se deben buscar las vías para que la sociedad civil participe en la mesa de negociaciones. Igualmente defiende la representación de la PUD en pleno y de Machado.
“Por otro lado y creo que también es una exigencia de los EEUU que mantiene una intervención en el país, en el diálogo que tienen Figuera y los partidos que la respaldan con el Departamento de Estado, implica que en el proceso de reconciliación la oposición tiene que abrirse internamente para poder negociar con el gobierno, a quienes EEUU ha forzado a sentarse en esa mesa de negociación. Ninguna de las cosas que ocurren ahí se dan sin el permiso del Departamento de Estado”, advirtió Trak.
Rubio aclaró este 23 de julio, en una nueva declaración a la prensa, que EEUU está para “facilitar” un proceso de reconciliación en Venezuela, no para “dictarlo”.
Semprún y Trak coinciden en que lo ideal es que todos los sectores sean escuchados. Trak igualmente destaca la participación de la sociedad civil en un sentido amplio, no cooptada para no repetir errores del chavismo y añade gremios como el de la prensa, trabajadores, Asociación Venezolana de Rectores, representación de cámaras y gremios regionales, así como de gobernaciones y alcaldías, además de organizaciones defensoras de derechos humanos, entre otros.
Explicó que no necesariamente deben estar sentados en la mesa, sino que, en un trabajo de articulación, la oposición puede, de manera externa, trabajar con dichos sectores y llevar las propuestas acordadas a la instancia. De esta manera, asegura, se contribuye a que la mesa sea lo más inclusiva posible y se evita que factores políticos la monopolicen.
“Se trata de tener un acuerdo mínimo sobre qué tipo de transición democrática y cómo y qué pasos se tienen que dar para que la transición no sólo sea una convocatoria a elecciones, sino que se entienda en un sentido amplio como un cambio en las reglas de juego de la relación entre Estado y sociedad”, dijo.
Pero la politóloga se pregunta si realmente tendrán incidencia en el escenario final o las decisiones que se tomen en un proceso tutelado por la administración de Donald Trump, específicamente el Departamento de Estado que dirige Rubio. Las condiciones que imponga el “rodrigato”, experto en ganar tiempo, también incidirán.
La profesora de la Universidad del Zulia advierte que los venezolanos tienen “instalada la desconfianza” en torno a la palabra diálogo que, afirmó, está desgastada por su uso y abuso durante más de 25 años.
“¿Qué sectores deben participar? Los que gozan de mayor confianza institucional sería la respuesta adecuada. Pero más que decisores, podríamos estar hablando de entidades que vienen a exponer sus puntos de vista y sus exigencias: el sector universitario, empresarial, bancario, lo que sobrevivió de los partidos políticos y la oposición, la Iglesia. Pero más bien podrían ser una serie de análisis , peticiones , y listas de deseos que no veremos cómo se podrán implementar. Dialogar no significa tomar parte en las decisiones”, señaló.
Señaló esa capacidad de incidencia como el mayor riesgo que enfrenta la convocatoria a la mesa negociadora: que solo sirva de tarima para la exposición política de algunos actores o para un efecto “catarsis”, sin impacto en la toma de decisiones.
Tras el anuncio de Figuera sobre el inicio de las negociaciones para el 1 de agosto y la confirmación de Jorge Rodriguez, la PUD se ha reunido al menos dos veces, sin la presencia de la presidenta de la Comisión Delegada de la AN de 2015, para llegar a un acuerdo sobre el mecanismo de negociación en el que todos se sientan representados. Ramos Allup advirtió a Figuera que algo distinto no lo van a aceptar.
Según el director de la Gran Aldea, Alejandro Hernandez, la PUD, más Vente Venezuela, inició una agenda de reuniones en Colombia este 22 de julio y se extenderá en lo que resta de semana. Antes o el mismo 1 de agosto se conocerá quienes finalmente integran la mesa negociadora por el chavismo y la oposición. También se verá si Machado y la coalición en pleno finalmente se pronuncian o no sobre el nuevo proceso negociador antes de que inicie.
“La advertencia de Ramos Allup es a los partidos que están apoyando a Dinora Figuera, pero también es un mensaje a los EEUU . Pero yo no veo un riesgo ahorita de exclusión sobre los otros partidos de la Plataforma, salvo haya una posición maximalista en la cual se quiera imponer a Vente Venezuela o a Machado como el líder del proceso, contracorriente a lo que parece ser una decisión de los EEUU, sin entrar a tomar posición sobre quién debe o no liderar el proceso”, apuntó Trak.
De momento, el politólogo no avizora un escenario en el que Machado y la PUD se pongan exigentes al punto de provocar un bloqueo de EEUU de cara a las negociaciones, sino de manejarse con “tacto” y con “inteligencia política” para aprovechar la ventana de oportunidad que ha sido abierta desde afuera, para avanzar en un proceso de reforma política.
“Yo creo que aquí toca un ejercicio de inteligencia colectiva en el que todos los actores políticos relevantes tienen que ponerse de acuerdo para unas reglas de decisión, es decir, basta del personalismo político, de hacer depender los procesos políticos de liderazgos únicos y volver a procesos de toma de decisiones colectivas como los que había en la MUD, en donde cada uno de los partidos políticos, según el peso que tenían, tenía una capacidad de decisión”, subrayó.
Semprún considera que Machado “es un punto de honor” para ambos lados políticos, los que apoyan y reconocen su liderazgo y el chavismo que desea vetarla completamente. Está por verse cómo se resuelve.
“Muchos sectores de oposición casi le atribuyen el papel de ser la única capaz de representarlos a dialogar. Y el gobierno tal vez ni esté dispuesto a darle una silla en esa mesa y ella deba recurrir a alguien que se siente allí para manejar la posición de la oposición. Esa mesa de conversación debe comenzar, porque es un primer paso después de seis meses tan desestructurados e inciertos como los que hemos tenido, de cabalgar sin saber a dónde vamos”, recalcó la académica.
Fuente de TenemosNoticias.com: efectococuyo.com
En la sección: Política Archives – Efecto Cocuyo
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