Fernando de Santos (IAON) da las claves para adoptar la IA: «Hay que perderle el miedo, pero no el respeto»

La inteligencia artificial tiene muchos factores positivos, pero también hay algunos aspectos menos claros todavía o que se desconocen más. Además, la IA, en ocasiones, se usa de una forma poco ética. Esto lleva a que en torno a ella hayan surgido una serie de mitos, pero también verdades que conviene conocer y aclarar. Es un trabajo que se está haciendo desde IAON, proyecto común entre Microsoft, Ibercaja, Fundación Ibercaja y Gobierno de Aragón con el fin de ayudar en este paso para abrazar la IA y emplearla de forma correcta y, sobre todo, con ética.
Un proyecto que tiene varios objetivos como «intentar que la inteligencia artificial llegue a las personas porque todo el mundo está trabajando en el ámbito de empresa, pero nadie está pensando en la sociedad», señala Fernando de Santos, coordinador de IAON, quien ha abordado en The Wave los mitos y realidades de la IA, en declaraciones a elEconomista
En esta línea, se está trabajando en dos líneas. Una de ellas para las empresas, principalmente pymes y autónomos, que son la mayoría del tejido empresarial en Aragón, con el fin de que puedan «dar los primeros pasos o incluso simplemente inspirarles a que hay que empezar a utilizarla».
La otra línea se focaliza en la sociedad con el fin de «enseñar a la sociedad a usar la IA y a usarla bien, para su propio beneficio. Hablamos de democratizar la inteligencia artificial, sensibilizando sobre el uso ético. A mí me gusta más decir que la gente le pierda el miedo a la IA, pero no el respeto».
Y, para conocer mejor la IA y ese uso ético, es importante aclarar qué es verdad y qué son mitos en torno a la inteligencia artificial. Porque, precisamente, «el problema es que ahora mismo hay una serie de cosas que están ahí, en el ambiente, y que nadie está nombrando».
Una de ellas sobre todo está relacionada con el mercado laboral y con lo que va a ocurrir con la irrupción de la IA. Las investigaciones e informes realizados hablan de la desaparición de puestos de trabajo, «pero también de que sobre todo va a haber una creación neta».
Y esto lleva a que «lo que tenemos que hacer es, todos nosotros, adaptarnos a este cambio. Porque obviamente no van a desaparecer 90 millones de puestos de trabajo directamente, sino que lo que va a suceder es que esos 90 millones se van a reconvertir en otros. Entonces, tenemos todos, cada uno de nosotros, hacer este ejercicio de vamos a ponernos ya con la IA porque si no se nos va» esa oportunidad. En este sentido, es clave saber qué sector o perfiles tienen «más peligro o menos o cuáles están más expuestos a la IA para empezar a refocalizar», matiza el coordinador de IAON.
Las dudas sobre la IA no solo se ciñen en torno al empleo. También hay otros factores que generan incertidumbre. Y uno de ellos es la pérdida de capacidades cognitivas por el uso de la IA para todo, sobre todo en el caso de los jóvenes: 80% en Aragón y 70% en España temen esta posibilidad. Pero es algo que sucede si se hace mal. De hecho, «hay una forma de utilizar la IA: primero pensar y luego utilizar la inteligencia artificial. Esto hace que luego incluso se tenga más actividad».
En esta línea, hay un informe del MIT que recoge una investigación de la actividad cerebral que hablaba de este aspecto y de esta manera de utilizar la inteligencia artificial, conseguir mejores resultados y, además, que la actividad cerebral aumente.
Además, es clave concienciar de que no hay que tener una vinculación emocional. «Hay que saber qué es lo que hay, la tecnología que hay debajo, para intentar que esto no ocurra».
Y, por supuesto, no se puede obviar la importancia de los datos. Actualmente, en España, sólo el 3% de las organizaciones reconoce tener los datos perfectos, lo que consideran que es vital para poder comenzar a trabajar con la inteligencia artificial. Sin embargo, sí es posible dar pasos.
Por ejemplo, «se puede trabajar en muchas líneas con IA generativa, en muchas áreas transversales, con herramientas de IA, sin que tus datos estén bien, pero tienes que estar trabajando los datos para luego sacar el máximo partido». De este modo, hay que «impulsar a que se haga este trabajo de organización, de gobernanza del dato, como paso, no previo, sino simultáneo, a la introducción de la inteligencia artificial en las empresas».
Y la regulación es otro de los puntos sobre los que hay dudas en relación a la productividad. Aquí cabe aclarar que «la regulación que se ha hecho con la IA, sobre todo se ha hecho mucho pensando en pymes. El 90% de los casos entran en uno de los niveles de riesgo que han dominado, que únicamente requiere transparencia. ¿Eso qué implica? Es poner una frase en tu página web».
No obstante, Fernando de Santos aclara que «hay unos casos que son de alto riesgo, efectivamente, que son más complejos, pero no son unos requerimientos imposibles. Hay que tener en cuenta que, si haces un caso de alto riesgo, pues tienes que tener un plan de mitigación de riesgos».
Esto no debe hacer que se «tenga miedo a utilizar la IA por el tema de la regulación porque la han hecho precisamente pensando en eso, en proteger a los ciudadanos, que somos los primeros». Además, al estar realizada para las pymes, es muy sencilla para que puedan abrazar la IA.
Son algunas de las dudas que conviene aclarar con el fin de que la IA se vaya abriendo paso en la sociedad y también en la empresa porque, actualmente, se calcula que alrededor del 11% de las pymes utiliza la IA, según los datos del último observatorio de IAON. Un porcentaje que baja al 3% si se tiene en cuenta a las pequeñas empresas que tienen la IA en su ADN, lo que no sucede con las startups, segmento en el que se estima que siete de cada diez ya tienen la IA en su ADN.
Y con el fin de avanzar en estos objetivos y en uso ético de la IA, IAON cuenta con sede en Zaragoza y se llevan a cabo varias actividades enfocadas, por ejemplo, en los jóvenes para que conozcan la IA, sepan la privacidad de datos, los sesgos y la utilicen de forma correcta.
Las actuaciones igualmente se organizan para colectivos específicos como los docentes para que conozcan cómo utilizar la IA y sobre los cambios que se van a producir en educación. Próximamente, está previsto un acto para la abogacía en línea similar.
«Vamos acompañando a los sectores importantes de la sociedad para que, al fin y al cabo, se beneficien y sea mejor», añade Fernando de Santos, quien también explica que las actividades llegan a asociaciones y colectivos específicos como las personas con discapacidad con quienes ya han empezado a trabajar para acercar soluciones basadas en IA que ayudan a romper barreras.
Son algunos ejemplos a los que se añadirán próximamente otros actos centrados en la ciberseguridad ciudadana con el fin de que sepan cómo «los malos usan la IA y se puedan proteger también con la IA sin ser una persona técnica y con las herramientas que ya existen».
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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