China deja sentada a EEUU y a Musk: lanzan el primer chip cerebral comercial de la historia

Hace menos de diez años, pensar que iba a haber personas con un chip insertado en el cerebro sonaba a algo sacado de una película de ciencia ficción y, sin embargo, es algo tan real que existen decenas de personas en todo el mundo con uno implantado.
Lo cierto es que no es para tener superpoderes o estar conectados a internet, sino para curar y resolver problemas de salud y psicomotrices. La compañía más famosa en hacerlo es Neuralink, propiedad de Elon Musk, pero eso no significa que sea la única, y desde hace unas semanas tampoco la más avanzada.
Esto es porque China se ha vuelto a adelantar al magnate y a Estados Unidos (algo que cada vez es más común), debido a que el gigante asiático ha lanzado el chip cerebral NEO, el primero del mundo que se pone a la venta. Tras aprobar su comercialización, el chip NEO estará disponible para comprar, aunque por el momento tan solo para hospitales chinos.
En esta primera etapa, este chip se usará para la cura de lesiones medulares y parálisis al mejorar y recuperar el sistema nervioso de los pacientes, para más adelante ayudar a las personas que sufren depresión, epilepsia, ictus y Parkinson.
Hoy en día todos los proyectos están enfocados en aplicaciones médicas, incluso en España se ha logrado recuperar la visión parcialmente de dos pacientes ciegos, pero en el futuro estos chips cerebrales irán un paso más allá.
Y es que se espera que cuando estos chips sean más seguros, incluso las personas sanas se los implanten para obtener una ventaja competitiva. Los expertos señalan que esto acabe causando un efecto dominó, en el que para no quedarse atrás cada vez más humanos darán el paso para convertirse en cyborgs, y adquirir super capacidades gracias a estos chips.
Tener una memoria sobrehumana, capacidad de concentrarse sin distracciones o incluso telepatía podrían ser algunas de las aptitudes que las personas podrían adquirir, y en el futuro podrían ser todavía más sorprendentes.
Los peligros de esta tecnología
Pero todos estos avances también tienen un lado que preocupan a los expertos. Y es que a pesar de las grandes ventajas que supone esta tecnología, ven un lado negativo a todo esto, y como señala Anil Seth, catedrático de Neurociencia, Universidad de Sussex, «el principal problema es la privacidad, una vez que permites que accedan a nuestra actividad cerebral, estamos permitiendo el acceso no sólo a lo que hacemos, sino potencialmente a lo que pensamos, lo que creemos y lo que sentimos».
E incluso yendo un paso más allá, donde potencialmente los hackers podrían conectarse a estos chips y acceder a toda la información que hay en ellos, o hasta a nuestro cerebro de alguna manera. Por lo que estos chips aunque prometedores tienen todavía muchos aspectos que mejorar o plantear para poder extenderse fuera de los usos médicos.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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