Pocas artistas logran construir lo que Natalia Lafourcade ha logrado a lo largo de más de dos décadas: una carrera que transita con la misma naturalidad por el pop, el folclor y la música de raíz latinoamericana, sin perder nunca su autenticidad ni su sentido poético.
Desde sus primeros años con En el 2000 (esa carta de presentación que marcó a una generación) hasta proyectos profundamente introspectivos como Musas, Un canto por México o De todas las flores, Lafourcade, una de las embajadoras más importantes de la música mexicana, ha demostrado que la belleza también puede ser un acto de resistencia.
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Ganadora de 21 Latin Grammy y cuatro Grammy anglo, su obra ha trascendido fronteras por su capacidad de unir lo íntimo y lo colectivo: cada canción parece tender un puente entre lo que somos y lo que recordamos. Ha cantado con Caetano Veloso, Jorge Drexler, Mon Laferte y Carlos Rivera; ha llenado auditorios como el Carnegie Hall y el Auditorio Nacional de México, y ha dejado una huella indeleble en la nueva generación de compositoras latinoamericanas que la ven como una guía y una maestra de sensibilidad.
Después de recorrer escenarios de América, Europa y Estados Unidos con su gira De todas las flores en 2023, Natalia Lafourcade volverá a Bogotá el próximo 15 de mayo para reencontrarse con el público colombiano. Su concierto en el Movistar Arena hace parte de la gira Cancionera Tour y promete una invitación a reconectarse con lo esencial: la palabra, la voz y la emoción compartida. Ese último trabajo que viene a presentar en el país recibió el jueves el Latin Grammy 2025 a mejor álbum de cantautor y mejor ingeniería.
En entrevista, Lafourcade reflexiona sobre lo que significa ser una cancionera en tiempos de ruido, el poder transformador de la música y cómo la empatía y la escucha siguen siendo las claves de toda creación verdadera.
Natalia Lafourcade se ha presentado en varios países del mundo. Foto:Instagram: @natalialafourcade
¿Qué significa para usted ser cancionera en un momento en el que parece que las canciones ya no son las protagonistas de la música?
Es una bendición. Poder sostener un sueño, una pasión, un oficio… Puede sonar fácil, pero no lo es. Requiere perseverancia, trabajo y mucha fe. Comencé a escribir canciones a los nueve años y a los 14 hice un compromiso personal: conectar con las personas a través de las canciones. Quería pisar muchos escenarios, viajar por el mundo y que la música me conectara con los demás. Ahora, muchos años después, me doy cuenta de que eso se cumplió. Es algo que me hace muy feliz y que también puedo ofrecer como un servicio, porque las canciones no solo son mi voz, también se vuelven la voz de las personas y la vida de la gente. Hay algo muy bonito ahí, un círculo perfecto donde lo que doy hacia afuera también regresa hacia adentro, una reciprocidad muy hermosa. Compartir la música y ser cancionera me hace sentir afortunada. Mi forma de conectar con la gente es a través de las canciones, las letras y todo lo que las acompaña.
Mi forma de conectar con la gente es a través de las canciones, las letras y todo lo que las acompaña
Natalia LafourcadeCantautora
Ha recorrido todo el camino: artista indie, referente continental, Grammys, mainstream. Lo interesante es que lo logró siendo fiel a usted misma. ¿Cómo hace para conservar la curiosidad después de tantos años?
Tiene que ver con la autenticidad, con la verdad desde donde nace lo que hago. Han pasado 25 años desde que empecé, y, mirando atrás, me doy cuenta de que nunca intenté ser condescendiente con ninguna moda, pero tampoco fue un acto de rebeldía. Más bien, encontré mi propio ritmo para poder sostenerme. La industria musical, como todas, tiene su lado luminoso y su lado difícil. Hoy todo es efímero. Si intentara encajar en una tendencia, ni siquiera sabría cómo hacerlo. Pero sí sé que puedo construir algo desde el amor, la pasión y las ganas de crear colectivamente con otras personas, de descubrir universos creativos y mundos musicales. Nunca dejo de sorprenderme de todo lo que hay por aprender y por hacer. Reinventarte es un acto de valentía, porque nunca sabes con qué te vas a encontrar. En cada proceso creativo hay momentos buenos y otros difíciles, y aún así sigo adelante.
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Vivimos un momento difícil, con guerras, discriminación y dolor. ¿Cómo hace para seguir escribiendo canciones lindas en medio de todo esto?
La música es medicinal. Hay canciones para todo: alegrarnos, acompañarnos, sanar, confrontar o despertar conciencia. He visto cómo la música rompe barreras y quita máscaras. En los conciertos, une a personas distintas y genera empatía. Siento que vivimos una desconexión del respeto por la vida y los valores, y la música, sin decirlo directamente, ayuda a reconectar. No sé qué otra cosa podría ofrecerle al mundo. La música me permite dar algo valioso y esperanzador, es mi vehículo para propiciar conexión, amor y encuentro.
Pensando en eso, ¿qué sintió al ver que Bad Bunny estará en el Super Bowl? Más allá de si le gusta o no, este hecho representa un momento simbólico para los latinos…
Sí, él lo decía. Llega a un espacio que le da tanta proyección cantando en español, celebrando su raíz y su comunidad. Y eso me parece muy importante. El tema de la identidad, del arraigo, de sentir orgullo y no vergüenza por aquello que forma parte de tu cultura, de tu entorno y de la tierra donde naciste. Hay algo muy bonito en poder honrar el lugar que nos vio crecer, la tierra que nos alimenta, y al mismo tiempo entender que somos seres con un poder de transformación universal. Podemos volar lejos del árbol que nos vio crecer, pero ese árbol siempre será nuestra raíz.
El puertorriqueño se llevó el premio a mejor álbum del año. Foto:AFP
¿En qué sentido?
Todo eso abarca mucho: la familia, el linaje, la historia personal. Lo bueno y lo malo, los momentos difíciles, las caídas y las veces que uno vuelve a levantarse. Hay que sentirse orgulloso de todo eso. También de quienes migran en busca de una vida mejor, porque cada historia tiene su contexto y su razón. Al final, todos somos parte de una misma tierra, de un todo que merece respeto, una vida llena de riqueza natural y humana que debería ser cuidada por nosotros. Por eso, cuando artistas como Bad Bunny logran llegar tan lejos y representar lo que somos, me genera admiración. Más allá de cualquier estrategia, me parece valioso que existan artistas que digan: no hay que avergonzarse de nuestra cultura, de nuestra lengua, de nuestra piel, de nuestro origen. Cada lugar del mundo tiene una riqueza distinta y hay que celebrarla. Eso me gusta, porque es una señal de esperanza. Cuando la música rescata esos valores y logra conectar con lo esencial, con eso basta.
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Su carrera empezó cuando la música latina era periférica y hoy es protagonista. ¿Qué le ha enseñado la música y qué le ha enseñado su público?
La música me ha enseñado que no hay fronteras. No le importa lo superficial: llega o no llega, conmueve o no. Es una maestra. Yo sigo el ritmo que la música me marca: se acelera o se calma. El público me ha enseñado que tengo el poder de conectar, de generar encuentros. Eso también implica responsabilidad. Cuando das un concierto, no son tickets: son corazones e historias. Es hermoso sentir que ese espacio se vuelve un hogar. Esa conexión me da fe en la humanidad. En los conciertos se eleva la frecuencia del amor y se demuestra que la empatía y la unión son posibles.
El público me ha enseñado que tengo el poder de conectar, de generar encuentros. Eso también implica responsabilidad. Cuando das un concierto, no son tickets: son corazones e historias. Es hermoso sentir que ese espacio se vuelve un hogar. Esa conexión me da fe en la humanidad
Natalia LafourcadeCantautora mexicana
En los últimos años, se ha hablado mucho del rol de las mujeres en la música. ¿Cómo ve esa conversación desde su propio camino?
Me considero una cancionera inspirada por otras cancioneras: Chavela Vargas, Mercedes Sosa, Violeta Parra. Ellas me enseñaron a no tener miedo: ni de pensar, ni de sentir, ni de brillar. Tampoco hay que temerle al brillo de las compañeras. La luz de otra no te opaca, te ilumina. Cuando celebras la luz de las demás, enciendes la tuya. Creo en el empoderamiento que une, que vincula y busca la sinergia colectiva. En plantarte con valentía y ser quien eres, cuidando lo esencial y actuando con integridad. Me alegra ser parte de tantas mujeres que hacemos este trabajo con la música.
‘Cancionera’ recibió el Latin Grammy a mejor álbum de cantautor. Foto:CARLOSDEMANUELL/SONY
¿Hay algún miedo que haya transformado en canción?
Muchos. Desamores, inseguridades, rupturas y emociones diversas. La música es mi manera de transformar lo que vivo o lo que observo. No todas las personas se identifican con cada canción, pero para mí son un desahogo y una forma de sanar.
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¿Qué frase la acompaña cuando el mundo le duele?
Pienso en la canción Pajarito colibrí, que dice: “todo va a estar bien, tú llegaste al mundo para ser feliz”. También hay una parte que dice: “cuando sientas que el mundo se abre ante tus alas, pide al universo que se encienda, dentro de tu pecho, la libertad”. Todos tenemos un ave sabia dentro, pero da miedo dejarla volar. La esperanza está en la conexión profunda con nuestra propia vida. Si logramos que esa vida inspire a otros y se viva con respeto, por uno mismo, por los demás y por la tierra, ya estamos haciendo algo importante.