Zehtyan cuenta las historias de un hogar que ha transformado la vida de cientos de jóvenes

Durante años, Juan Sebastián Molina más conocido como Zehtyan ha contado historias a través del rap. Esta vez decidió hacerlo de otra manera: con un libro.
El periodista y comunicador social, nacido en Pereira y radicado en Bogotá, acaba de publicar Cuando la vida encuentra un hogar, una obra que recoge los testimonios de jóvenes que encontraron una segunda oportunidad en el Hogar Santa Vicenta María, una institución que desde hace décadas acompaña a adolescentes y mujeres que han vivido situaciones de violencia, abandono o vulnerabilidad.
La idea no nació de un plan editorial. Tampoco de una investigación académica. Comenzó con una conversación.
Mientras trabajaba en la Fundación San Antonio y visitaba el hogar para dictar clases de tecnología, una de las jóvenes egresadas, Yeismy, le confesó que siempre había soñado con escribir un libro que reuniera las historias de quienes habían pasado por ese lugar.
«Yo le dije sin saber en qué me estaba metiendo: ‘yo lo hago‘, recuerda Molina.
Cuando la vida encuentra un hogar, una obra que recoge los testimonios de jóvenes Foto:juan sebastian
A partir de ese momento empezó un proceso de casi un año entre entrevistas, archivos, encuentros virtuales y largas conversaciones con jóvenes, madres y religiosas que hacen parte del hogar.
«Lo que más me sorprendió fue que una obra que ha hecho tanto bien durante tantos años fuera tan poco conocida», explica.
El resultado no es una recopilación de cifras ni una historia institucional. Es un libro construido desde las voces de quienes encontraron allí una familia cuando parecía que todo estaba perdido.
Historias que duelen y también sanan
Escribir el libro también fue un ejercicio emocional.
Zehtyan reconoce que prácticamente cada capítulo estuvo acompañado de lágrimas. No solo por las historias de violencia, desplazamiento o abandono que escuchó, sino por la confianza que cada una de las protagonistas depositó en él.
«Cada persona me abrió el corazón. Había historias que llegaban con las manos temblando y con el corazón en la garganta», cuenta.
En las páginas aparecen jóvenes que huyeron del conflicto armado, mujeres que rompieron ciclos de violencia y madres que encontraron en el hogar el apoyo que necesitaban para reconstruir sus vidas.
Para el autor y las hermanas, el verdadero éxito de esas historias no está en los títulos universitarios o en el dinero, sino en haber logrado romper patrones de violencia y empezar de nuevo.
Una religiosa, un rapero y una misma forma de mirar la vida
Aunque reconoce que puede parecer una combinación inesperada, Molina asegura que nunca sintió una distancia entre su vida como rapero y el trabajo con una comunidad religiosa.
En las páginas aparecen jóvenes que huyeron del conflicto armado Foto:Cortesía
«El arte también consiste en escuchar», afirma.
Esa sensibilidad fue la que encontró en las Religiosas de María Inmaculada, congregación fundada por Santa Vicenta María López y Vicuña en el siglo XIX y que llegó a Colombia en 1951. Este año, además, la comunidad conmemora 150 años de su fundación y 75 años de presencia en el país.
Durante la investigación descubrió el trabajo silencioso que las religiosas realizan con las jóvenes que llegan al hogar, muchas veces después de atravesar escenarios de violencia.
«Ellas trabajan incansablemente por protegerlas, escucharlas y darles un lugar donde puedan volver a empezar», dice.
«La vida es fiesta»
Uno de los capítulos que más recuerda está inspirado en la hermana Bernadette, una religiosa originaria de Kenia que acompañó durante un tiempo a las jóvenes del hogar.
Ella solía repetirles una frase que terminó convirtiéndose en el corazón de uno de los relatos del libro: «La vida es fiesta».
La expresión, inspirada en la película La vida es bella, habla de aprender a seguir bailando incluso cuando la vida cambia el ritmo.
«Cada una llega con una historia distinta, con dolores diferentes. Pero siempre hay música, aunque a veces suene bajita», resume el autor.
Más que un libro
Para Zehtyan, el verdadero propósito de Cuando la vida encuentra un hogar no termina cuando alguien pasa la última página.
Su mayor deseo es que la publicación permita que más personas conozcan el trabajo del Hogar Santa Vicenta María y se animen a apoyar una obra que, asegura, ha cambiado la vida de cientos de jóvenes.
Una obra que recoge los testimonios de jóvenes que encontraron una segunda oportunidad. Foto:Cortesía
«Yo no soy el protagonista del libro. Solo fui un instrumento para contar estas historias. Las protagonistas son ellas y las hermanas que han dedicado su vida a acompañarlas.»
El libro ya está disponible a través de la plataforma Buscalibre y también puede adquirirse contactando directamente al autor por medio de sus redes sociales.
Laura Daniela Guzmán
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eltiempo.com
En la sección: EL TIEMPO.COM -Cultura
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