Gabriel González-Andrío
El asesinato del ministro de Defensa debilita a la junta militar de Mali, aliada de Rusia

La tensión y la inestabilidad crecen en Mali tras el asesinato del ministro de Defensa de la junta militar, Sadio Camara. Su muerte se ha producido tras un ataque a su casa, según informó su familia, mientras el Ejército libraba un segundo día de batallas … contra combatientes yihadistas y rebeldes separatistas cerca de la capital, Bamako, y otras ciudades, lo que ha puesto a la junta militar que gobierna la nación del Sahel bajo una intensa presión.
El ministro de Defensa, su segunda esposa y dos de sus nietos murieron tras un ataque con coche bomba contra su domicilio en el bastión de la junta en Kati, a las afueras de Bamako, según informaron su familia y un funcionario.
Los ataques sorpresa del sábado, sincronizados por los rebeldes tuareg de la coalición del Frente de Liberación de Azawad (FLA) y el grupo yihadista Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM), tuvieron como objetivo varias zonas del vasto y árido país. Los combates se reanudaron este domingo en diversos puntos, incluidos Kati, Kidal, Gao y Sevare.
Mientras tanto, los rebeldes tuareg anunciaron un acuerdo que permite a las fuerzas rusas que apoyan al Ejército de Mali retirarse de la ciudad septentrional de Kidal, que, según afirmaron, estaba «totalmente» bajo su control. «Se ha alcanzado un acuerdo que permite al Ejército (maliense) y a sus aliados (rusos) de Africa Corps abandonar el campamento 2, donde estaban atrincherados desde ayer», declaró un funcionario tuareg a la agencia AFP.
Kidal, bastión tuareg, había sido recuperada en noviembre de 2023 por el Ejército maliense con el apoyo del grupo paramilitar ruso Wagner, poniendo fin a más de una década de control rebelde. El FLA también afirma haber tomado posiciones en la región septentrional de Gao.
«El objetivo de los atacantes no era tomar y controlar ciudades, sino llevar a cabo acciones coordinadas para capturar al menos Kidal, que es un símbolo bastante poderoso», dijo una fuente de seguridad a AFP.
Un país bajo asedio
Mali ha sido devastado durante más de una década por el conflicto y la violencia yihadista, pero los ataques del sábado fueron los peores desde 2020, cuando la junta militar tomó el poder. Estos ocurrieron en la periferia de Bamako y en varias localidades del país.
Los combates dejaron 16 civiles y soldados heridos y causaron «daños materiales limitados«, afirmó el Gobierno en un comunicado este sábado por la noche, añadiendo que «la situación está totalmente bajo control en todas las localidades» atacadas.
En la capital, el acceso a las instalaciones militares ha sido bloqueado con barreras y neumáticos en las carreteras. En el distrito periférico de Senou, donde se encuentra el aeropuerto y que fue escenario de intensos combates el sábado, el ambiente era de nerviosismo.
Reacción internacional
El jefe de Naciones Unidas, António Guterres, ha condenado los «actos de violencia« en Mali. »El secretario general está profundamente preocupado por los informes de ataques en varios lugares de Mali«, señaló su portavoz en un comunicado, instando a un apoyo internacional coordinado para hacer frente a la amenaza del extremismo violento. La Unión Europea también condenó los »ataques terroristas« este domingo.
El Africa Corps de Rusia, una organización bajo control directo del Ministerio de Defensa ruso, ha tomado el relevo del grupo mercenario Wagner en la ayuda a las fuerzas malienses. Los gobernantes de Mali, al igual que sus homólogos militares en los vecinos Níger y Burkina Faso, han roto lazos con Francia y varios países occidentales para acercarse a Rusia.
Jesús Romero Cote, analista internacional especializado en el continente africano, explica a ABC que «los ataques del 25 de abril ponen en evidencia la debilidad de la junta militar de Mali e implican un duro golpe para Rusia, que ha sido incapaz de contener las amenazas de seguridad en el país y sus soldados/mercenarios se han retirado en diversos frentes».
«La alianza de JNIM y FLA agudiza esta situación que ha servido para demostrar las carencias de la Alianza de Estados del Sahel (AES). Más de 24 horas después del inicio de los ataques, ni Burkina Faso ni Níger han podido enviar ayuda a su aliado», agrega.
«Los ataques ponen en evidencia la debilidad de la junta militar de Mali e implican un duro golpe para Rusia«
Jesús Romero Cote
Experto en África
Según Romero Cote, «la amenaza del colapso del régimen actual aumenta, aunque ha demostrado ciertas capacidades. La falta de coordinación con los países vecinos también es un riesgo ya que la inestabilidad puede seguir proyectándose al sur».
«La UE tiene acuerdos recientes con Ghana, pero hay pocas tropas europeas en la región. Lo mismo ocurre con Estados Unidos que, aunque ha relanzado su relación con Nigeria, tampoco tiene personal de combate en el Sahel. En el caso de Turquía, puede aprovechar para seguir introduciéndose en la región vía acuerdos de equipamiento/formación militar. Argelia, por su parte, no se ha pronunciado sobre el conflicto y parece mantenerse al margen», concluye.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.abc.es
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