El truco infalible para hacer una sepia a la plancha perfecta

La sepia es un tipo de molusco que se convierte en el ingrediente estrella de muchas preparaciones típicas del Mediterráneo. Se ha ganado un buen lugar dentro de la gastronomía al ser una proteína ligera, fácil de preparar y llena de sabor. Con una textura tierna y un sutil sabor a mar, es ideal para cualquier ocasión.
Prepararla en casa no es algo difícil, sin embargo se debe conocer la manera correcta de cortarla y sobre todo de cómo calentar y engrasar la sartén que vamos a utilizar para cocinarla, el elemento clave en el resultado final de nuestra preparación.
Desde su perfil de TikTok la escuela de cocina La Zarola (@la_zarola) compartió con sus seguidores un sencillo truco con el que más nunca volverás a tener sepias secas y pegadas a la sartén. Hoy te contaremos a detalle de qué va, asi que anota cada paso y prepara un plato digno de los restaurantes más exclusivos del mundo.
La mejor forma de hacer sepias a la plancha
Según la empresa especializada en experiencias gastronómicas lo primero que debes hacer es cortar la sepia en trozos, teniendo en cuenta que al momento de cocinar su tamaño va a disminuir ya que se encoge. Para conseguir los mejores resultados la proteína debe estar atemperada previamente.
Seguidamente, debes calentar una sartén. Cuando ya esté bien caliente engrasa con un chorro de aceite de oliva extra virgen. El proceso de cocción se debe hacer por orden de grosor, es decir, empieza colocando en la plancha los trozos más grandes y luego los más pequeños hasta que se doren. Retira de la sartén.
Una vez cocidas las sepias, agrega a la misma sartén un toque de aceite de perejil y ajo y vuelve a agregar las sepias por un minuto. Rectifica el punto de sal. Retira de la plancha y sirve con un poco más de aceite. ¡Y a disfrutar! Una receta muy sencilla que te llevará tan sólo unos minutos ponerla en práctica.
Guarniciones para acompañar la sepia a la plancha
La sepia a la plancha es un plato muy ligero por lo que lo más recomendable es acompañarlo con guarniciones que complementen su sabor pero no lo sobrecarguen.
Un ejemplo de ello podría ser una ensalada a base de tomate y albahaca, que le aportarán un toque fresco y muy aromático. También puedes preparar unas suaves patatas hechas a fuego lento con cebolla y pimientos o servirla con algún tipo de pan rústico con un toque de aceite de oliva que permita absorber todos sus jugos.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es
En la sección: 20MINUTOS.ES – Gastronomía
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